El bullying, tanto en su forma tradicional como en la digital, plantea importantes riesgos para la salud física y mental de los adolescentes. Concretamente, la prevalencia y evolución del ciberbullying en relación con el bullying tradicional es un tema de interés continuo, especialmente en el contexto de la rápida adopción de dispositivos móviles y el aumento del tiempo en línea de los adolescentes. Esta nota busca profundizar en las consecuencias del bullying y el ciberbullying, analizando tanto las tendencias de prevalencia como sus efectos en la salud mental.

¿Qué es el bullying?

Este concepto, también conocido como acoso escolar, es un fenómeno social complejo y perjudicial que afecta tanto a niños como a adolescentes en entornos educativos. Se define como cualquier forma de comportamiento agresivo, intencional y repetitivo, llevado a cabo por uno o más individuos con la intención de dañar o intimidar a otra persona que se encuentra en una posición de vulnerabilidad.

Adicionalmente, este comportamiento es caracterizado por un desequilibrio de poder en donde se ejerce algún tipo de violencia, ya sea física, verbal o psicológica. En tal sentido, en la práctica se manifiesta mediante interacciones cara a cara, incluyendo agresiones físicas como golpes o empujones, agresiones verbales como insultos o amenazas, o agresiones relacionales, como difundir rumores o excluir socialmente a la persona afectada.

¿Y qué hay con respecto al ciberbullying?

bullying y ciberbullying

Por otro lado, el ciberbullying es una forma de acoso que se lleva a cabo a través de medios electrónicos, como por ejemplo las redes sociales, mensajes de texto, correos electrónicos o aplicaciones de mensajería, lo que amplifica el alcance y la permanencia de las agresiones.

De esta forma, con la evolución de la tecnología, ha surgido como una nueva forma de acoso tras la pantalla. Resulta importante destacar en este punto que ambos tipos de acoso pueden causar problemas psicológicos y sociales. Sin embargo, quienes padecen el ciberacoso, enfrentan niveles más altos de ansiedad, depresión y riesgo de autolesiones en comparación con el acoso tradicional.

¿Cómo se realizó el estudio?

Los autores investigaron cambios en las prevalencias de victimización por pares, tanto de bullying como de ciberbullying, durante la era de los dispositivos móviles y su relación con problemas de salud mental. Así, el foco estuvo en la ideación suicida, los intentos de autoeliminación, las autolesiones y depresión. Además, recopilaron factores moderadores para el análisis y usaron el método de bola de nieve en la selección de artículos.

Para la búsqueda de los artículos de referencia utilizaron canales tales como PubMed, PsycINFO y Web of Science. Los años incluidos fueron desde 2010 hasta 2021, sin restricciones de idioma, país o tipo de investigación. Asimismo, las palabras clave como niño, adolescente, acoso escolar, ciberacoso, suicidio, depresión, autolesión y salud mental fueron fundamentales.

¿Cuáles fueron los resultados obtenidos?

bullying y ciberbullying

Los investigadores destacaron en una primera instancia que el bullying tiene el doble de prevalencia que el ciberbullying. Además, aproximadamente un tercio de los jóvenes que sufren bullying también experimentan ciberbullying, y viceversa. Esta intersección entre ambos tipos de acoso es crucial para comprender sus efectos y consecuencias.

Influencia del bullying según la región geográfica

Sumado a lo dicho, identificaron como un aspecto moderador significativo la región geográfica, donde las prevalencias variaron según el nivel económico de los países. De este modo, las naciones no consideradas de altos ingresos presentaron mayores tasas de acoso, dato no menor que podría estar relacionado con los diversos factores socioeconómicos y culturales que influyen en la dinámica del acoso escolar.

Consecuencias del bullying y ciberbullying en salud mental

En cuanto a los riesgos asociados, como dijimos anteriormente el ciberbullying conlleva un mayor riesgo de ideaciones suicidas, intentos de suicidio y autolesiones en comparación con el bullying. Otro hallazgo significativo, es que aquellos que experimentan ambos tipos de acoso, enfrentan un aumento sustancial en los riesgos relacionados con el suicidio infanto-juvenil y la depresión.

Esta diferencia en la gravedad de las consecuencias subraya la importancia de abordar de manera integral el problema del acoso escolar. Por ende, resulta obligatorio considerar sus múltiples dimensiones e impacto en la salud mental de los jóvenes.

¿Qué limitaciones presenta este estudio sobre la prevención del bullying?

bullying y ciberbullying

A pesar de las relevantes conclusiones obtenidas, es importante reconocer y considerar algunas limitaciones. Entre las mismas se encuentran aspectos vinculados a la exclusión de estudios relevantes, presencia del sesgo de publicación, diversidad de metodologías y medidas utilizadas, así como también la naturaleza transversal de muchos de los estudios que los autores tomaron como referencia. Estas limitaciones subrayan la importancia de interpretar los resultados con cautela y la necesidad de que se produzcan futuras investigaciones que aborden tales dimensiones, con el objetivo de mejorar nuestra comprensión del impacto del bullying y del ciberbullying en la salud mental de los jóvenes.

¿Se necesita de una intervención holística?

La investigación revela la urgencia de abordar el bullying y ciberbullying como problemas de salud pública. Aunque se han implementado medidas preventivas, la incidencia sigue siendo preocupante. Esto se refleja en la intersección significativa entre ambos tipos de acoso, donde aproximadamente un tercio de los jóvenes que sufren uno también experimentan el otro.

Los efectos en la salud mental son notables, especialmente en riesgos suicidas y depresión. Y la gravedad de estas consecuencias subraya la necesidad de estrategias integrales de intervención y prevención. Además, la influencia de factores regionales y económicos en la prevalencia del acoso escolar es un aspecto destacado. En este sentido, se resalta la importancia de abordar el problema desde una perspectiva amplia y multidimensional.

Con lo que sí, se requiere un enfoque holístico que combine educación, intervención temprana, apoyo psicológico y regulación digital, para mitigar los impactos del bullying y ciberbullying en la salud mental de niños y adolescentes. Si quieres interiorizar más en esta temática, te recomendamos nuestro curso en prevención e intervención del acoso escolar.

Referencia bibliográfica

  • Li, C., Wang, P., Martin-Moratinos, M., Bella-Fernandez, M. y Blasco-Fontecilla, H. (2022). Traditional bullying and cyberbullying in the digital age and its associated mental health problems in children and adolescents: a meta-analysis. European Child & Adolescent Psychiatry. https://doi.org/10.1007/s00787-022-02128-x