Con el objetivo de mitigar las pérdidas humanas, la pandemia de COVID-19 provocó el confinamiento de muchos países a lo largo del mundo. Así, las restricciones de contacto alcanzaron a millones de personas que no solo dejaron de frecuentar a sus seres queridos, sino que se vieron forzadas a comenzar a teletrabajar. Muchos países se vieron en la urgencia de cancelar las clases presenciales. De esta forma, la cotidianeidad se vio trastocada de forma abrupta, sumando a ello las experiencias de miedo y pánico colectivo en referencia a la mortalidad y contagio del virus ¿Cuáles fueron los efectos de la pandemia en los niños? ¿Alguien les preguntó cómo se sintieron?

Principales efectos de la pandemia en los niños

En el año 2021, Etchebehere y colaboradores publicaron un artículo detallando las impresiones y emociones de los niños después de la pandemia del COVID-19. De esta manera, los investigadores tuvieron la oportunidad de recoger relatos en primera persona sobre los efectos de la pandemia en los niños de entre 3 y 5 años.

efectos de la pandemia en los niños

¿Qué se obtuvo? Se recopilaron datos que permitieron analizar las emociones que provocó el confinamiento y los factores protectores y de riesgo que manifestaron los niños. A continuación.

A ellos también les afectó

La pandemia del COVID-19 afectó la vida cotidiana de los niños y su principal lugar de socialización por fuera de la familia.

De esta manera, no se hace referencia solamente de un virus y una problemática sanitaria, sino una verdadera crisis humanitaria que afecta también a los más pequeños (Organización Mundial para la Educación Preescolar [OMEP], 2020).

Cuando se habla de los efectos de la pandemia en los niños, debemos mencionar al ámbito educativo previo a este acontecimiento. Y es que, el contacto entre pares propio de la educación formal es crucial en el desarrollo de los pequeños y contribuye de forma drástica en su salud mental.

Efectos de la pandemia en los niños: La ruptura de lo cotidiano

Mediante el contacto diario con niños de su edad, se refuerzan las habilidades de regulación emocional, direccionalidad de la atención, inhibición de impulsos y competencias lingüísticas, entre otros (Hay et al., 2004).

Asimismo, el juego, la recreación y el aprendizaje compartido favorece el bienestar y autoestima de menores a través de la expresión de los afectos y el vínculo con amigos y referentes educativos (Etchebehere et al., 2021).

Por otro lado, el tener amigos en la infancia parece estar relacionado con un factor protector de salud mental ante adversidades familiares incluyendo la violencia intrafamiliar. De esta manera, la ruptura abrupta de las rutinas y la falta de herramientas compensatorias genera un punto de urgencia en los niños (Criss et al., 2002).

Emociones ambivalentes

Dentro de la población del estudio mencionado, los efectos de la pandemia en los niños mostraron emociones ambivalentes.

En este sentido, se coincidió con un estudio realizado en el año previo (Berasategui et al., 2020).

Con esto, si bien los pequeños manifestaron estar contentos por pasar más tiempo con sus familiares, también reportaron enojo y tristeza. Así, la situación de encierro y el cambio de rutina afectó la emotividad de forma significativa.

El tiempo quieto

En este sentido, los efectos de la pandemia también mostraron expresarse en aburrimiento, tristeza, miedo e incertidumbre. Por otro lado y como es de esperarse, la situación extraña que rompe con lo habitual generó asimismo conflictos intrafamiliares y añoranza por los amigos.

Efectos de la pandemia en los niños: Nuevos aprendizajes

Por otro lado, no todos los efectos de la pandemia en los niños provocaron situaciones conflictivas. En el caso del aprendizaje, se destacó la importancia del tiempo compartido en familia en la adquisición de nuevas habilidades. Estas se centraron mayormente en lo motriz y la aplicabilidad práctica. Así, el hogar proporcionó un espacio privilegiado de aprendizaje participativo y compartido intrafamiliar e intergeneracional.

En algunos casos, los maestros se involucraron con las familias para significar estas instancias. De esta manera, colaborar a la hora de cocinar alimentos se convirtió en un laboratorio de ciencia. En dicho sentido, se generaron talleres interactivos significativo (Etchebehere et al., 2021).

Miedo y cuidados

En relación a las emociones que provocaron mayor malestar, el miedo resultó central en el estudio de Etchebehere et al. (2021).

Así, este se expresó a través de la fantasía relacionada a la vulnerabilidad del cuerpo y un virus que resultaba amenazante. Asociado a ello, la percepción de la falta de control generó mayor malestar.

Con esto, se destaca la adquisición de nuevos hábitos de cuidado e higiene relacionados directamente al coronavirus. Además, el aprender a cuidar al otro y preocuparse por su bienestar también fue uno de los efectos de la pandemia en los niños.

Conclusión

La ruptura abrupta de lo cotidiano no solo afectó a los adultos, sino que generó emociones y percepciones ambivalentes en niños. Así, incluso después de finalizada la emergencia sanitaria, aún podemos ver efectos de la pandemia.

Estos nos sirven de insumo para pensar posibles estrategias que potencien el bienestar y los aprendizajes. En este sentido, uno de los momentos más valorados fue el tiempo de aprendizaje práctico, compartido y significativo.

Asimismo, el manejo responsable de la información, contención y sostén emocional de los más pequeños nos presentan un camino a seguir para afrontar las situaciones de emergencia que puedan presentarse a futuro.

Referencias biblográficas

  • Berasategi, N., Igoiaga, N., Eiguren, A., Dosil Santamaría, M., Picaza, M. y Ozamiz Etxebarria, N. (2020). Las voces de los niños y de las niñas en situación de confinamiento por el Covid-19. Argitalpen Zerbitzua UPV/EHU.
  • Criss, M. M., Pettit, G. S., Bates, J. E., Dodge, K. A. y Lapp, A. L. (2002). Family Adversity, Positive Peer Relationships, and Children’s Externalizing Behavior: A Longitudinal Perspective on Risk and Resilience. Child Development73(4), 1220-1237. https://doi.org/10.1111/1467-8624.00468
  • Etchebehere, G., De León, R. D., Silva, F., Fernández, D. S. y Quintana, S. M. (2021). Percepciones y emociones ante la pandemia: recogiendo las voces de niños y niñas de una institución de educación inicial pública del Uruguay. Psicología, Conocimiento y Sociedad, 11(1), 8-35. Doi: http://dx.doi.org/10.26864/PCS.v11.n1.1
  • Hay, D. F., Payne, A. J. y Chadwick, A. (2004). Peer relations in childhood. Journal of Child Psychology and Psychiatry45(1), 84-108. https://doi.org/10.1046/j.0021-9630.2003.00308.x
  • Organización Mundial para la Educación Preescolar. (2020). Declaración Pública. Recuperado de: http://www.omep.org.uy/wpcontent/uploads/2015/06/COMUNICADO-APERTURA-CENTROS-PRIMERAINFANCIA.pdf