La innovación en técnicas terapéuticas y nuevos medicamentos está desempeñando un papel vital en la lucha contra los problemas de memoria y trastornos cognitivos. A medida que avanzamos en la comprensión de los mecanismos cerebrales, se están desarrollando enfoques cada vez más precisos y efectivos. Desde terapias farmacológicas hasta técnicas de estimulación cerebral no invasivas, tales innovaciones ofrecen esperanza a quienes enfrentan desafíos de memoria. Entre los nuevos abordajes, se encuentra la trigonelina, prometedora en el campo del alzhéimer y los problemas de memoria. ¿Qué es la trigonelina? ¿Qué sabemos sobre su utilización terapéutica?

La trigonelina: ¿Qué es?

La trigonelina (TGN), un alcaloide presente en diversas plantas y derivado de la niacina (vitamina B3), ha atraído la atención de la comunidad científica en relación con sus posibles beneficios en la salud. Aunque se aisló por primera vez de la planta Trigonella foenum-graecum, se ha encontrado en una variedad de especies vegetales.

la trigonelina

Además, es un componente presente en alimentos comunes como cebada, maíz, café, soja y tomates. Recientemente, se han sugerido diversos efectos positivos de la TGN, desde su papel en la protección del hígado y el corazón, hasta su influencia en la hipercolesterolemia, hiperglucemia y trastornos del sistema nervioso central.

Una investigación en auge

Este amplio espectro de posibles beneficios hace que la investigación sobre la TGN sea de gran relevancia en el campo de la salud y la terapia médica. Particularmente, se ha comenzado a investigar su potencial efecto en enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer (Farid et al., 2020).

Propiedades antioxidantes y protectoras

La trigonelina no solo tiene relevancia en el contexto de la enfermedad de alzhéimer. Por el contrario, también ha revelado propiedades antioxidantes fundamentales en trastornos cognitivos más amplios. Por ejemplo, en un modelo de pérdida de memoria inducida por lipopolisacáridos, la administración previa de TGN demostró ser prometedora al normalizar diversos marcadores relacionados con el estrés oxidativo en el cerebro. Es decir, un proceso en el que las moléculas reactivas de oxígeno pueden dañar células y tejidos, contribuyendo a problemas cognitivos.

Tal hallazgo no solo abre perspectivas para el tratamiento de problemas de memoria, sino que también arroja luz sobre la importancia del estrés oxidativo en trastornos cognitivos. En consecuencia, resalta la relevancia de combatir el daño celular y proteger la salud cerebral. Por otra parte, más allá de los beneficios observados en modelos animales, investigaciones in vitro han destacado el potencial neuroprotector de la TGN (Khalili et al., 2018).

Un avance fundamental en los trastornos relacionados a la memoria

En los últimos años, se ha realizado énfasis en la investigación centrada en la trigonelina y la enfermedad de Alzheimer. Y es que, se ha evidenciado que compuestos capaces de revertir la atrofia axonal inducida por el péptido beta amiloide pueden mejorar el deterioro de la memoria en modelos animales de esta enfermedad.

memoria y trigonelina

En relación a ello, se ha identificado a la TGN como una prometedora sustancia capaz de fomentar la regeneración de redes neuronales. Pues el efecto de crecimiento de neuritas inducido por la TGN fue inicialmente observado en células humanas de neuroblastoma y en neuronas corticales cultivadas, especialmente en aquellas afectadas por la presencia de beta amiloide.

Conexiones cerebrales y TGN

Así, la capacidad de la TGN para estimular el crecimiento de las prolongaciones neuronales sugiere su potencial en la restauración de conexiones cerebrales deterioradas. Por tanto, promoviendo la recuperación de funciones cognitivas deficitarias producto de diversos procesos como enfermedades neurodegenerativas (Farid et al., 2020).

Más resultados alentadores

Adicionalmente, en múltiples investigaciones, la trigonelina se reveló como una prometedora aliada en la lucha contra el daño celular en el hipocampo. Dicha región es esencial para la memoria y la cognición. La misma redujo significativamente dos indicadores clave de daño celular, el malondialdehído y los carbonilos proteicos. La disminución de estos marcadores sugiere una reducción del estrés oxidativo.

Por otra parte, los efectos positivos de la TGN se extendieron a la función mitocondrial, que desempeña un papel crucial en la salud de las células. El mejoramiento de la función mitocondrial es un avance crucial. Pues, unas mitocondrias saludables son fundamentales para el funcionamiento óptimo de las células nerviosas en el hipocampo. Acompañado de un aumento en los niveles de antioxidantes como el glutatión y la superóxido dismutasa, los hallazgos abren nuevas perspectivas en la búsqueda de tratamientos más efectivos para los trastornos cognitivos (Fahanik-Babaei et al., 2019).

Memoria y… ¿Algo más?

La trigonelina es un compuesto versátil. De esta forma, se cree que podría ser un recurso valioso en el manejo de la diabetes. No obstante, su potencial impacto va más allá de la regulación de los niveles de glucosa en sangre, ya que presenta una variedad de propiedades beneficiosas para la salud.

Entre sus capacidades antioxidantes, antimigraña, sedantes, antibacterianas, antivirales y antitumorales, también destaca su efecto hipolipidémico, que ayuda a controlar los niveles de lípidos en el organismo. Tales beneficios son cruciales para las personas con diabetes, ya que la gestión efectiva de estos factores es esencial en su tratamiento.

Y otros beneficios de la TGN

Coincidente con sus propiedades neuroprotectoras y promotoras de la memoria, se convierte en un aliado potencial en la prevención de complicaciones diabéticas, como la neuropatía auditiva. Asimismo, su capacidad para reducir la agregación plaquetaria puede contribuir a la salud cardiovascular, otro aspecto clave en la gestión de la diabetes mellitus tipo II.

A través de diversos mecanismos, la trigonelina demuestra ser una prometedora pieza del rompecabezas en la lucha contra la diabetes y sus implicaciones en la salud. Los mismos incluyen la regulación de la secreción de insulina y la modulación de enzimas relacionadas con el metabolismo de la glucosa (Zhou y Chan, 2012).

Conclusión

La trigonelina, un compuesto multifunción presente en el café, está desvelando prometedores avances terapéuticos en el cuidado de la salud cerebral. Sus múltiples propiedades, desde la mejora de la memoria hasta la protección contra enfermedades neurodegenerativas, abren un mundo de posibilidades terapéuticas. Estos hallazgos nos inspiran a explorar nuevas formas de preservar y mejorar la salud cerebral, un desafío cada vez más crucial en un mundo en constante evolución.

Referencias bibliográficas

  • Fahanik-Babaei, J., Baluchnejadmojarad, T., Nikbakht, F. y Roghani, M. (2019). Trigonelline protects hippocampus against intracerebral Aβ(1-40) as a model of Alzheimer’s disease in the rat: insights into underlying mechanisms. Metabolic brain disease34(1), 191-201. https://doi.org/10.1007/s11011-018-0338-8
  • Farid, M. M., Yang, X., Kuboyama, T. y Tohda, C. (2020). Trigonelline recovers memory function in Alzheimer’s disease model mice: evidence of brain penetration and target molecule. Scientific reports10(1), 16424. https://doi.org/10.1038/s41598-020-73514-1
  • Khalili, M., Alavi, M., Esmaeil-Jamaat, E., Baluchnejadmojarad, T. y Roghani, M. (2018). Trigonelline mitigates lipopolysaccharide-induced learning and memory impairment in the rat due to its anti-oxidative and anti-inflammatory effect. International immunopharmacology61, 355-362. https://doi.org/10.1016/j.intimp.2018.06.019
  • Zhou, J., Chan, L. y Zhou, S. (2012). Trigonelline: a plant alkaloid with therapeutic potential for diabetes and central nervous system disease. Current medicinal chemistry19(21), 3523-3531. https://doi.org/10.2174/092986712801323171