Quizás hayas leído el término en las redes sociales pero no sepas a qué refiere. La neurodiversidad es un término cada vez más reconocido en el ámbito de la neurociencia y la psicología. Este refiere a la idea de que el trastorno del espectro autista (TEA), el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y la dislexia, entre otros, son variaciones del funcionamiento del cerebro que no necesariamente implican trastornos o condiciones patológicas. Ciertamente, esta perspectiva despatologizante busca promover la aceptación y valoración de la diversidad neurológica, considerando que cada individuo posee habilidades y potenciales únicos. En esta nota, exploraremos en qué consiste la perspectiva de la neurodiversidad, su importancia en cuanto a la inclusión y los cuestionamientos que ha despertado la utilización del término.

Primero: ¿Qué son los trastornos del neurodesarrollo?

autonomía

En síntesis, los trastornos del neurodesarrollo refieren a un conjunto de condiciones que afectan el desarrollo típico del sistema nervioso. Estas alteraciones pueden influir en diversas áreas de funcionamiento, como el comportamiento, comunicación y habilidades sociales.

Mismamente, condiciones como el TEA, el TDAH y la dislexia, entre otros, son considerados trastornos del neurodesarrollo. En resumidas cuentas, en la actualidad, esta clasificación resulta útil en varios aspectos:

  • Por ejemplo, permite una mejor comprensión y comunicación sobre las características y desafíos específicos asociados con cada trastorno. Esto, a su vez, facilita la identificación temprana y acceso a intervenciones adecuadas.
  • Además, la clasificación proporciona un marco para la investigación y el estudio de dichas condiciones. Este aspecto es relevante, ya que contribuye al avance del conocimiento científico en el campo de la neurociencia y la psicología.
  • Asimismo, una clasificación precisa es esencial para garantizar la planificación y provisión de servicios de salud mental y educativos adaptados a las necesidades individuales de las personas con trastornos del neurodesarrollo.

¿Y las personas neurotípicas?

Según algunos autores, la existencia de los trastornos del neurodesarrollo se fundamenta en la idea de que hay personas con cerebros neurotípicos y neuroatípicos. Así, estas clasificaciones parten del supuesto de que existe un funcionamiento cognitivo normal. En consecuencia, las demás modalidades de funcionamiento son consideradas trastornos (Jurgens, 2020).

Dado que la sociedad y sus instituciones se adaptan a las necesidades y capacidades de las personas neurotípicas, las personas neurodiversas deben desarrollar estrategias para compensar sus diferencias. Sin embargo, puesto que se estima que entre el 15% y el 20% de la población mundial presenta algún tipo de neurodiversidad, cabe preguntarse… ¿Realmente existe un cerebro neurotípico? (Doyle, 2020).

Neurodiversidad: No hay dos cerebros idénticos

Ciertamente, el movimiento de la neurodiversidad entiende que no existe un cerebro tipo. Más bien, considera que, lo que hoy se cataloga como trastorno del neurodesarrollo, responde a el contexto socio-histórico y cultural predominante, además de a las potencialmente infinitas diferencias neurológicas entre los seres humanos. En este sentido, la postura de la neurodiversidad invita a reconsiderar y ampliar la visión respecto a lo que significa ser humano (Stenning y Rosqvist, 2021).

La metáfora de la biodiversidad

Al igual que la biodiversidad es esencial para mantener la estabilidad y la salud de los ecosistemas naturales, la neurodiversidad puede serlo igualmente para la estabilidad cultural y social de los seres humanos. Esta metáfora implica que, así como la biodiversidad en la naturaleza enriquece los ecosistemas y los hace más aptos para enfrentar desafíos y cambios, la neurodiversidad en la sociedad puede enriquecer las capacidades y la flexibilidad de la comunidad en respuesta a diversas situaciones y demandas.

neurodiversidad

¿Por qué no proponer que al igual que la biodiversidad es esencial para la estabilidad del ecosistema, la neurodiversidad puede ser esencial para la estabilidad cultural? ¿Por qué no argumentar estratégicamente que el fomento de la neurodiversidad brinda a la sociedad un conjunto de tipos que pueden destacar en circunstancias impredecibles…? (Singer, 2017).

En un mundo neurotípico: Dificultades y fortalezas de las neurominorías

La siguiente tabla describe las fortalezas y debilidades relacionadas al ámbito laboral que se han consignado en relación a cuatro neurominorías comunes. En esta, es relevante considerar que, lo que se manifiesta como una debilidad en un contexto podría ser una fuente de fortaleza en otro. Es decir, las fortalezas son, en gran medida, contextuales (Russell et al., 2019).

Además, sería lógico señalar que la disparidad evidente en el número de referencias que aluden a las fortalezas, en comparación con las dificultades, podría indicar una tendencia sesgada en la investigación en lugar de una representación fiel y exacta de las experiencias reales de las personas.

DificultadesFortalezas
TDAHGestión del tiempo; dificultades de concentración, atención y autorregulación; insomnio y depresión; dificultad para mantener el empleo y trabajar en equipo.Pensamiento creativo; habilidad de razonamiento viso-espacial; hiperenfoque, pasión y coraje.
AutismoGestión del tiempo, concentración y manejo de más de una tarea; habilidades sociales y de comunicación; necesidad de tener rutinas.Habilidad de memoria y otras “habilidades individuales especializadas”, como la lectura, el dibujo, la música y la computación; pensamiento innovador y observación detallada.
DispraxiaDificultades con la conducción de vehículos o equipos; el autocuidado, la organización, la comunicación y la autoestima; velocidad de procesamiento y memoria de trabajo.Alta capacidad de comprensión verbal.
DislexiaAlfabetización, memoria, organización, comunicación y autoestima; habilidades organizativas, manejo del tiempo, manejo del estrés; interacciones sociales; funcionamiento cognitivo.Emprendedurismo, creatividad y control cognitivo, razonamiento visual, habilidades prácticas, habilidades viso espaciales y habilidad para contar historias.
Tabla basada en la el trabajo de Nancy Doyle a partir del informe de 2017 de la Sociedad Psicológica Británica. Información extraída de Doyle (2020)

¿Qué postura tomar?

Es evidente que en el contexto del debate sobre la neurodiversidad es esencial explorar las diversas perspectivas que han surgido a lo largo del tiempo. En base a ello, se pueden identificar los siguientes argumentos:

Argumentos a favor de la neurodiversidad:

aceptación
  1. Reconocimiento de la diversidad humana: Los defensores de la neurodiversidad argumentan que las diferencias neurológicas son parte intrínseca de la diversidad humana y deben ser aceptadas y valoradas.
  2. Desafío a la normalidad: Esta perspectiva cuestiona la noción de normalidad y aboga por la desestigmatización de las diferencias neurológicas. De esta forma, se evitan las etiquetas patológicas.
  3. Enfoque en las fortalezas: Los partidarios de la neurodiversidad destacan las fortalezas y habilidades únicas asociadas con diferentes condiciones neurológicas. Esto promueve una visión positiva de dichas diferencias.
  4. Autonomía y autenticidad: Por último, se argumenta que las personas neurodivergentes tienen el derecho de autodefinirse. Así, en lugar de adherirse a las convenciones neurotípicas, pueden vivir de acuerdo con sus propias necesidades y preferencias.

Posturas en contra:

  1. Medicalización y necesidad de apoyo: Algunos críticos sostienen que la neurodiversidad puede minimizar la importancia de la necesidad de intervenciones y apoyos para aquellos con ciertas condiciones neurológicas.
  2. Negación de desafíos reales (más allá de los contextuales): Existe preocupación de que la perspectiva de la neurodiversidad pueda minimizar o negar los desafíos y dificultades significativas que algunas personas experimentan debido a sus diferencias neurológicas.
  3. Posible romanticismo: La neurodiversidad podría llevar al romanticismo o idealización de ciertas condiciones, pasando por alto las luchas y desafíos reales.
  4. Falta de enfoque en la salud mental: Los detractores sugieren que centrarse exclusivamente en la neurodiversidad podría descuidar la salud mental y bienestar emocional de las personas neurodivergentes (Stenning y Rosqvist, 2021).

Conclusión

El concepto de neurodiversidad emerge como un paradigma en evolución que busca redefinir la percepción de la diferencia. A pesar de las posturas divergentes que rodean esta perspectiva, es innegable que la neurodiversidad ofrece un enfoque valioso para apreciar la riqueza y complejidad inherente a las diferencias neurológicas. En consecuencia, invita a reconsiderar las definiciones convencionales de éxito y habilidad.

En verdad, es en la aceptación y la colaboración con todas las manifestaciones de la neurodiversidad donde se encuentra un futuro más enriquecedor y auténtico para todos, y no solo para algunos. El potencial de la diferencia radica en la oportunidad de trascender la homogeneización de la existencia humana abrazando un abanico más amplio y realista de experiencias y perspectivas.

Referencias bibliográficas

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  • Russell, G., Kapp, S. K., Elliott, D., Elphick, C., Gwernan-Jones, R. y Owens, C. (2019). Mapping the autistic Advantage from the accounts of adults diagnosed with Autism: A Qualitative study. Autism in adulthood, 1(2), 124-133. https://doi.org/10.1089/aut.2018.0035
  • Singer, J. (2017). Neurodiversity: The Birth of an Idea.
  • Stenning, A. y Rosqvist, H. B. (2021). Neurodiversity Studies: Mapping out possibilities of a new critical paradigm. Disability & Society, 36(9), 1532-1537. https://doi.org/10.1080/09687599.2021.1919503