¿Has escuchado hablar de casos donde un jefe parece disfrutar de maltratar o burlarse de sus empleados? En estas situaciones puede existir una vinculación entre psicopatía y poder, ya sea porque una persona presente rasgos psicopáticos o tenga un diagnóstico de psicopatía como tal. Ahora, la diferencia fundamental entre la psicopatía y los rasgos psicopáticos radica en su grado de intensidad y manifestación. Independientemente de en qué modalidad esté presente, se trata de algo muy común en lugares de trabajo o sectores como la política y la justicia. Indaguemos brevemente en el vínculo de la psicopatía y el poder.

La psicopatía como diagnóstico y rasgo de personalidad

De acuerdo al Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM V; en inglés), el trastorno de personalidad antisocial (psicopatía) es un patrón de comportamiento donde se desprecian y vulneran los derechos de los demás.

Así, las personas con este diagnóstico suelen ser tener conductas de ira, impulsividad, sensaciones de irritabilidad y, frecuentemente, recurren al engaño, incluso para cometer actos ilegales.

Ahora, es importante comprender la distinción entre tener diagnóstico de psicopatía o presentar rasgos psicopáticos.

Pues saber diferenciarlos permitirá una mejor comprensión de cómo tales aspectos influyen en el comportamiento y las interacciones sociales.

Así, mientras que la psicopatía se refiere a un trastorno de personalidad caracterizado por comportamientos antisociales, falta de empatía y manipulación, los rasgos psicopáticos son rasgos de personalidad menos pronunciados que pueden presentarse sin llegar a cumplir con los criterios diagnósticos como tal.

¿Cuál es su vínculo con el poder?

El término “poder” refiere a la capacidad de una persona o grupo para influir, controlar o dirigir las decisiones y resultados de otras personas o grupos en una determinada situación o contexto.

La relación entre la psicopatía, poder y búsqueda de liderazgo, es un tema de interés en la psicología y criminología hoy en día. Hasta el punto de preguntarse… ¿Por qué algunas personas con atributos del trastorno de personalidad antisocial tienen preferencia por ser líderes?

En primer lugar, pudiera ser por la necesidad de poder y control. Esto, sumado a una carencia de empatía y capacidad de manipulación, facilitaría alcanzar objetivos propuestos. Sin olvidar ciertos rasgos asociados, como el carisma, que suelen ser percibidos como cualidades deseables en un líder. Algunos de los lugares donde las personas con rasgos psicopáticos pueden buscar alcanzar puestos de poder y liderazgo abarcan el mundo empresarial y de los negocios, la política o la justicia, entre otros.

La tríada oscura de la personalidad

La tríada oscura es una teoría psicológica de la personalidad, publicada por primera vez por Delroy Paulhus y Kevin Williams, en 2002. Describe tres tipos de personalidad no patológicos, el narcisismo, maquiavelismo y la psicopatía. Atributos que se estructuran en un estilo interpersonal caracterizado por insensibilidad y manipulación.

Por un lado, el narcisismo se caracteriza por la grandiosidad, el orgullo y egoísmo. El maquiavelismo por la manipulación, explotación de los demás, ausencia de moralidad y mayor nivel de interés propio. Y, finalmente, en la psicopatía destaca un comportamiento antisocial continuo, atributos insensibles, impulsividad y ausencia de culpa.

Estereotipos alrededor de la psicopatía

Psicopatía y poder: Una curiosa relación

Es importante advertir que, si bien dichas personas exhiben rasgos que podrían considerarse siniestros, existen numerosos atributos que no lo son. Estos aspectos esenciales, aunque importantes, no definen la totalidad de la población con psicopatía.

En virtud de dichos estereotipos, se tiende a pensar que quien presenta tal cuadro corresponde con la imagen típica de un asesino, obviando la presencia de características distintivas en algunos individuos.

Así, un diagnóstico de trastorno de personalidad antisocial no impide que la persona muestre amabilidad, extroversión o destaque en cualquier celebración, por ejemplo.

Tal como expresaban los psicólogos Robert Hare y Paul Babiak, hay una idea equivocada, y es que “no todos los psicópatas se dedican a delinquir, y no todos los criminales son psicópatas” (Babiak y Hare, 2006, p. 18).

Psicopatía en el lugar de trabajo

Una investigación halló que la llamada psicopatía corporativa se asociaba con un aumento del acoso y conflicto interpersonal en el lugar de trabajo. Esto traía como consecuencia una disminución de la satisfacción laboral y el compromiso organizacional entre los empleados (Boddy, 2014).

Asimismo, se ha reportado que las personas con rasgos psicopáticos son más propensas a participar en comportamientos laborales contraproducentes, como robar y faltar al trabajo. Además de ser menos propensas a cumplir con las normas y procedimientos organizacionales. Resultando en impactos negativos y significativos en la cultura organizacional, el bienestar de los empleados y rendimiento general (Babiak et al., 2010).

Ética laboral: ¿La psicopatía y el poder son una buena combinación?

Es importante señalar que no todas las personas en posiciones de liderazgo tienen estas características, y no todos aquellos que las tienen ocupan posiciones de liderazgo. Sin embargo, la presencia de rasgos psicopáticos en el lugar de trabajo puede tener consecuencias para las personas y las organizaciones, independientemente de si es una persona con psicopatía quien ocupa o no la posición de liderazgo.

Se trata de analizar críticamente cómo ciertos rasgos de personalidad pueden influir en la toma de decisiones y el comportamiento en roles de liderazgo. De esta manera, podrá promoverse un liderazgo responsable y efectivo, en lugar de estigmatizar a personas específicas.

Tomar medidas como opción

Así pues, si una persona con rasgos psicopáticos asume un cargo de liderazgo, es crucial establecer sistemas de supervisión y control efectivos para prevenir abusos de poder.

Para ello, pueden aplicarse estrategias como la revisión de decisiones por parte de un comité, asignación de tareas limitadas en la toma de decisiones, y medidas de transparencia y responsabilidad para evitar la manipulación.

Conclusión

La concientización sobre la psicopatía y el liderazgo es fundamental para poder gestionar cualquier situación en la que se haga frente a una situación del estilo. Ya sea en el trabajo, en la escuela o en la política, la persuasión es uno de los aspectos característicos del cuadro y, en general, solemos ser influidos más fácilmente por personas en situaciones de poder. Así pues, es necesario comprender la conexión entre la psicopatía y el liderazgo para identificar posibles líderes con capacidad de manipulación que puedan obstaculizar el entorno laboral.

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association. (2013)Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). https://doi.org/10.1176/appi.books.9780890425596
  • Babiak, P. y Hare, R. (2006). Snakes in suits: When psychopaths go to work. HarperCollins eBooks.
  • Babiak, P., Neumann, C. S. y Hare, R. D. (2010). Corporate psychopathy: Talking the walk. Behavioral Sciences & the Law28(2), 174-193. https://doi.org/10.1002/bsl.925
  • Boddy, C. R. (2011). The corporate psychopaths theory of the global financial crisis. Journal of Business Ethics102(2), 255-259. https://doi.org/10.1007/s10551-011-0810-4
  • Paulhus, D. L. y Williams, K. M. (2002). The Dark Triad of personality: Narcissism, Machiavellianism, and psychopathy. Journal of Research in Personality36(6), 556-563. https://doi.org/10.1016/s0092-6566(02)00505-6