¿Puede la risa ser tan poderosa como para provocar el desmayo? ¿Cómo es posible que una experiencia tan agradable pueda dar lugar a una pérdida de conciencia? Enigmático y paradójico, el síncope por reír desafía la percepción de la relación entre emociones y respuestas fisiológicas. De este modo, en ocasiones, el simple acto de reír puede desencadenar un desmayo repentino e involuntario, dejando perplejos tanto a los afectados como a los observadores. En esta nota, exploraremos los misterios que rodean al síncope por reír, examinando sus causas, y mecanismos subyacentes.

Un caso de ejemplo

El paciente es un hombre de 58 años que goza de buena salud y no tiene antecedentes médicos ni quirúrgicos significativos. No está tomando medicamentos recetados ni de venta libre.

Además, no fuma ni bebe. Aunque su historial familiar incluye hipertensión esencial en su madre e hipotensión grave en su padre, quien requiere medicación para mantener su presión arterial.

Acude a la consulta de medicina familiar con un historial de episodios de pérdida de conciencia que habían ocurrido tres veces en los últimos 2 años. Cada uno de estos episodios tuvo lugar durante períodos de risa extrema.

No hubo un prodromo y el paciente perdió por completo la conciencia, sin despertarse durante 2-3 minutos. Tras ese tiempo aproximado, se despertó espontáneamente y se sintió bastante débil durante otros 20-30 minutos.

[…] Sus exámenes físicos, cardiovasculares y neurológicos fueron normales. Su pulso era de 78 latidos por minuto y la presión arterial de 138/80 sin cambió significativamente con maniobras ortostáticas (Haddad y Haddad-Lacle, 2013).

Desmayarse de la risa: ¿Qué es el síncope por reír?

El síncope por reír, también conocido como síncope por risa o desmayo por reír, es un fenómeno médico poco común en el que el acto de reír de manera intensa y prolongada puede desencadenar un episodio de pérdida de conciencia o desmayo.

Durante estos, una persona puede perder temporalmente la conciencia y caer al suelo debido a una disminución transitoria del flujo sanguíneo hacia el cerebro. Con ello, los episodios de pérdida de conciencia pueden durar desde algunos segundos hasta varios minutos, y después de recuperar la conciencia, la persona puede experimentar debilidad y fatiga.

El momento y lugar indicados

Comparte similitudes con los síncopes situacionales, fenómenos en los que ciertas actividades específicas desencadenan episodios de pérdida de conciencia. Al igual que el síncope por reír, los síncopes situacionales involucran respuestas fisiológicas inusuales ante estímulos aparentemente cotidianos. Por ejemplo, la micción o la tos intensa pueden desencadenar síncopes situacionales, al igual que la risa extrema en el caso del síncope por reír (Vacacela et al., 2013).

Pero… ¿Por qué ocurren los desmayos?

Durante episodios de risa profunda, la estimulación excesiva del nervio vago puede dar lugar a una bradicardia, es decir, una disminución del ritmo cardíaco. Esta respuesta puede ser especialmente pronunciada si la risa es prolongada y extrema. Como consecuencia de la bradicardia, el corazón bombea sangre a un ritmo más lento y menos eficiente, lo que resultaría en una disminución temporal del flujo sanguíneo hacia el cerebro.

risa

Puesto que la disminución del flujo sanguíneo cerebral es crítica para el desencadenamiento del síncope por reír, el cerebro, al ser privado temporalmente de un suministro adecuado de oxígeno y nutrientes transportados por la sangre, puede responder con una pérdida momentánea de conciencia. Esta respuesta sería una forma de protección del organismo para conservar energía y evitar daños cerebrales más graves debido a la reducción del flujo sanguíneo.

¿El síncope por reír puede ser perjudicial?

A pesar de la naturaleza compleja de dichas respuestas, el desmayo por reír suele ser benigno y autolimitado. Así, una vez que la risa cesa y el estímulo del nervio vago disminuye, el ritmo cardíaco y el flujo sanguíneo cerebral tienden a normalizarse gradualmente, permitiendo que la persona recupere la conciencia. Aunque este fenómeno es poco común, ilustra cómo incluso las emociones positivas y naturales pueden tener un impacto directo en las funciones fisiológicas del cuerpo humano.

Pero no a todos les pasa…

El síncope por reír, un fenómeno intrigante en el ámbito médico, puede tener su origen en una serie de factores predisponentes que interactúan de forma compleja. Más allá de los aspectos mencionados anteriormente, como la intensidad de la risa y su duración, algunos de los aquellos más predisponentes son:

  • Fatiga y estrés: La fatiga física y emocional, así como el estrés previo, pueden aumentar la susceptibilidad al síncope por reír, ya que contribuyen a una respuesta más pronunciada del sistema nervioso autónomo (SNA).
  • Hiperventilación: Durante la risa intensa, la hiperventilación involuntaria puede ocurrir, acentuando los efectos sobre la respuesta cardiovascular y la presión arterial.
  • Factores individuales: Ciertas personas pueden ser más propensas al síncope debido a su sensibilidad inherente a los cambios en el SNA y la función cardiovascular.
  • Historial familiar: Antecedentes familiares de trastornos cardiovasculares, como hipertensión o hipotensión, pueden influir en la predisposición de una persona al síncope por reír.
  • Enfermedades subyacentes: Algunas afecciones médicas preexistentes, véase trastornos neurológicos o cardiovasculares, tienen más probabilidades de aumentar el riesgo al interactuar con las respuestas fisiológicas.

La risa puede no ser la causa

Ahora, aunque el desmayo por reír es poco común y no suele ser peligroso en sí mismo, es esencial descartar otras causas subyacentes de pérdida de conciencia. De esta forma, el diagnóstico diferencial del síncope por reír involucra la identificación y evaluación de otras condiciones médicas que pueden presentar síntomas similares de pérdida de conciencia, pero que no están directamente relacionadas con la risa.

Algunas condiciones a considerar en el proceso de diagnóstico diferencial

diagnóstico diferencial
  1. Síncope vasovagal: Una de las causas más comunes de pérdida de conciencia asociado con una respuesta exagerada del SNA. Puede ser desencadenado por factores como el estrés emocional, el calor, la fatiga o estar de pie durante períodos prolongados.
  2. Arritmias cardíacas: Es probable que algunas arritmias, como la fibrilación auricular o las bradiarritmias, lleven a episodios de pérdida de conciencia. Las arritmias afectan el ritmo cardíaco y pueden ser detectadas mediante pruebas como el electrocardiograma (ECG).
  3. Epilepsia: Las crisis epilépticas pueden manifestarse como pérdida de conciencia y movimientos incontrolados. El diagnóstico diferencial implica evaluar la presencia de actividad epiléptica en el electroencefalograma (EEG).
  4. Hipotensión ortostática: Se produce cuando la presión arterial disminuye significativamente al ponerse de pie, lo que lleva, en ocasiones, a la pérdida de conciencia. Esta condición se puede evaluar mediante pruebas de inclinación y mediciones de presión arterial.
  5. Trastornos neurológicos: Algunos trastornos neurológicos, como la enfermedad de Parkinson, pueden presentar episodios de pérdida de conciencia como síntoma. Un examen neurológico completo y estudios de neuroimagen siempre serán útiles en el diagnóstico diferencial.
  6. Síncope situacional: Al igual que el síncope por reír, otros tipos de síncope situacional pueden estar relacionados con actividades específicas, como la micción o la tos intensa. Identificar las circunstancias desencadenantes ayuda a diferenciar entre tales causas.
  7. Trastornos psicogénicos: En ciertos casos, los trastornos psicogénicos pueden presentar episodios de pérdida de conciencia que no tienen una causa médica subyacente. Así, la evaluación por parte de un profesional de salud mental será necesaria para descartar dicha posibilidad.

Conclusión

En el entramado de la relación entre emociones y fisiología, el síncope por reír emerge como un enigma revelador. Aunque sus causas parecen ligadas a respuestas complejas del sistema nervioso y cardiovascular, su naturaleza benigna alivia la preocupación. Sin embargo, este fenómeno plantea la importancia de un diagnóstico diferencial riguroso para descartar posibles condiciones subyacentes. Más allá de su rareza, el síncope por reír testimonia la interacción intrincada entre mente y cuerpo, recordando cómo las emociones pueden ejercer un impacto sorprendente en la fisiología.

Referencias bibliográficas

  • Biso, S., Wongrakpanich, S., Agrawal, A., Yadlapati, S., Kishlyansky, M., Rodriguez-Ziccardi, M. y De Venecia, T. A. (2017). Laughter-Induced Syncope: Literature Review. Journal of cardiovascular disease research, 8(3), 66-71. https://doi.org/10.5530/jcdr.2017.3.17
  • Haddad, C. y Haddad-Lacle, J. E. (2013). Laughter-induced syncope. BMJ case reports2013, bcr2013010169. https://doi.org/10.1136/bcr-2013-010169
  • Vacacela, C. S. M., Mereu, R., Di Toro, A. y Perrone, T. (2013). Il tilt table test nella sincope da tosse. Bollettino della Società Medico Chirurgica di Pavia, 126(3), 557-561. https://doi.org/10.6092/2039-1404.126.1583