La tartamudez en la infancia, también llamada como disfemia en niños, es un trastorno de la fluidez verbal que suele aparecer en edades tempranas.  El lenguaje es un proceso de aprendizaje que engloba aspectos cognitivos, neurológicos, emocionales y psicológicos. Lo utilizamos para poder comunicarnos y expresar nuestros deseos, pensamientos y necesidades. No solo requiere de una estructura lingüística en el mensaje en sí, sino que también, necesita que los órganos del aparato fonoarticulatorio estén sincronizados para el correcto funcionamiento del habla.

Los niños adquieren sus habilidades lingüísticas mediante la repetición y el desarrollo de acuerdo a su edad evolutiva. Sin embargo, cuando empiezan a presentarse dificultades, es importante determinar si estas son propias del proceso de aprendizaje que con práctica mejorará, o si requiere de intervención. Indaguemos en qué es la tartamudez en la infancia, sus características y tratamiento.

Tartamudez en la infancia

La tartamudez o disfemia es un trastorno del habla y del ritmo bastante común, caracterizada por una alteración involuntaria de la fluidez verbal. Suele evidenciarse por la “repetición de sonidos, sílabas o palabras, bloqueos al hablar o pausas prolongadas entre sonidos y palabras” (el Kadaoui, Molina y Gómez, 2015).

Tartamudez en la infancia - letras - NeuroClass

En ocasiones, puede estar acompañada de movimientos corporales involuntarios como tics, parpadeos o conductas motoras que demuestran tensión (Fernández, Calet y González, 2016).

Etiología de la disfemia

Este trastorno suele iniciarse en la etapa preescolar y, en ocasiones, puede permanecer en la edad adulta. Su etiología es multicausal, entre los diversos factores que influyen encontramos (Fernández y de León, 2011):

  • Genéticos: Estudios descartan que sea hereditaria, no obstante, puede haber predisposición para adquirirlo.
  • Lingüísticos: Relacionados a un retraso en el lenguaje y dificultades en su procesamiento. Por consiguiente, las herramientas y estrategias de estimulación en el niño son muy importantes.
  • Fisiológicos: Cuando se produce el habla, diferentes órganos del aparato fonoarticulatorio (boca, lengua, labios y cuerdas vocales, entre otros) están trabajando para coordinar la fluidez verbal. Cuando no están sincronizados correctamente, se produce el tartamudeo.
  • Psicosociales: El contexto puede ser un medio que cronifica el problema. Por lo tanto, la estimulación ambiental, el papel del adulto con el que se relaciona el niño y, en sí, el ambiente que le rodea, pueden resultar negativos en estos casos. Adicionalmente, la inhibición que puede experimentar el niño frente a situaciones o personas nuevas, puede contribuir a la aparición de dicho problema. Un ejemplo de ello es el nivel de exigencia de los padres en que el niño hable correctamente.

Tipos de tartamudez en la infancia

Existen dos tipos de disfemia según Cruz, Valdés y Barrizonte (2017):

  • Disfemia del desarrollo o evolutiva: Generalmente la más común, suele presentarse en niños que están desarrollando el lenguaje y es de carácter funcional. Estudios han demostrado que, en la mayoría de los casos, la recuperación es completa y se produce espontáneamente. A pesar de ello, es importante realizar un seguimiento.
  • Tartamudez sintomática: Es un trastorno secundario derivado de otro tipo de problema orgánico (por ejemplo, traumas vasculares e infecciones, entre otros). Existen 3 tipos:
  1. Clónica: Contracciones breves, frecuentes y repetidas de los músculos. Esta repetición es estereotipada de los movimientos en el acto verbal y se manifiesta en el habla como la repetición involuntaria de sonidos o sílabas iniciales de la palabra. Ejemplo: za, za, za… zapato.
  2. Tónica: Se produce por una prolongada contracción de los músculos del proceso de producción del habla a través de un alargamiento innecesario en la emisión de determinados sonidos. Generalmente, al inicio de la palabra. Ejemplo: mmm……martillo.
  3. Mixta: Combinación de los espasmos clónicos y tónicos. Son los más frecuentes.

¿Cómo se diagnostica una disfemia?

Para la realización de un diagnóstico adecuado, la Asociación Americana de Psicología (APA) en su última edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-V) describió los elementos que se deben considerar y, así, dar pautas de sus formas de intervención:

 Tabla 1. Criterios diagnósticos para la tartamudez

Es importante considerar que dichos criterios no siempre se manifiestan en todo momento. Hay circunstancias en las que puede existir mayor o menor fluidez verbal, por lo que es importante identificar los factores que inciden en ello. Finalmente, es fundamental detectar los primeros signos de tartamudez en el niño para poder intervenir a tiempo.

Efectos de la tartamudez en la infancia

Tartamudez en la infancia - niños - NeuroClass

Este trastorno suele venir acompañado de consecuencias en la comunicación y, también, en el ámbito emocional y social. Por consiguiente, al ser un trastorno de la fluidez, puede afectar a la comunicación verbal y del lenguaje.

Como resultado, la disfemia puede convertirse en motivo de vergüenza debido a lo evidente que es. Como resultado, el niño puede sentir miedo o vergüenza al hablar, sobre todo, ante determinados fonemas o sonidos que sean difíciles de pronunciar. 

Incluso, puede haber una sensación de incomodidad que provoque frustración e inseguridades en el niño. Por ello, es importante considerar los factores ambientales adicionales que pueden estar afectando.

Estrategias de intervención en la disfemia

Las formas de intervención dependerán de una evaluación por parte de un profesional. Es fundamental destacar que el trabajo interdisciplinario es muy útil. Cada caso tendrá un plan individualizado cuyo objetivo será el de naturalizar la fluidez verbal de la persona a largo plazo.

  • Terapia de lenguaje o logopedia: Debido a que es un trastorno de la fluidez verbal, asistir a un profesional del desarrollo de lenguaje es un paso muy importante. Mediante la realización de una historia clínica, valoración y programación se elaborará un plan de ejercicios prácticos de repetición, vocalización, ritmo, relajación y respiración que ayudarán a la fluidez verbal. Así mismo, se darán recomendaciones para realizar en el entorno familiar y escolar.
  • Dispositivos de alteración del feedback auditivo: Dispositivos por los que, mediante la repetición de la propia voz, se escucha en coro (puede ser más o menos rápida) lo que el niño dice para que tome conciencia de su habla.
  • Ejercicios de respiración: Su objetivo es lograr que el paciente controle y coordine la parte fono-respiratoria en el momento de hablar; mediante el control del área abdominal, diafragma y costillas.
  • Relajación de Koeppen: Técnica de relajación de distensión de los músculos inferiores para, posteriormente, ir subiendo e ir distensionando el cuerpo conforme se va tomando conciencia de cada parte. En el caso de los niños, se debe estimular la imaginación para que se pueda entender mejor la intención de la propuesta.
  • Psicoterapia: El área emocional y psicológica puede verse afectada debido a la inseguridad que presenta el niño. Es importante verificar que no haya otros factores externos que inciden en la conducta (factores ambientales, por ejemplo) y ayudarlo a manejar y fortalecer su autoestima.

¿Qué hacer frente a la tartamudez infantil? Recomendaciones para padres

Al tratarse de un trastorno de la fluidez, es importante favorecer y estimular la comunicación del adulto con el niño en sus diferentes ámbitos. Por lo tanto,  Fernández y de León (2011) recomiendan:

Tartamudez en la infancia - madre - NeuroClass
  • Mantener la calma, es recomendable esperar a que el niño termine la frase.
  • Hablar despacio, realizando pausas entre las frases para que el menor pueda imitarlas.
  • Usar un lenguaje sencillo y apto para su edad, con un vocabulario adecuado.
  • Prestar atención cuando el niño habla e interesarse en la comunicación. Se recomienda centrarse en el tema de la conversación y, no tanto, en la forma en la que habla.
  • No presionarle para que hable de cierta manera.
  • No decirle que está tartamudeando.
  • Si se muestra frustrado, tranquilizarlo. Es necesario destacar que todos tenemos dificultades para hablar en algún momento, por lo tanto, se debe mantener la calma.
  • Evitar hacer comentarios que interfieran con el tema principal de la conversación o hacer muchas preguntas directas.
  • Evitar darle indicaciones sobre cómo debería hablar.

Conclusión

En resumen, la tartamudez es un trastorno de la fluidez verbal que, en la mayoría de los casos, suele desaparecer de forma espontánea. No obstante, es importante que, ante cualquier signo de alteración en el desarrollo del lenguaje, acudamos a un especialista que pueda recomendarnos cómo intervenir adecuadamente. Un ambiente libre de estrés ayuda mucho a quien lo padece, pues es un trastorno que suele producir mucha inseguridad. Por lo tanto, el apoyo del entorno familiar, la correcta estimulación, el fortalecimiento de la autoestima y el trabajo en equipo, son los mejores elementos de intervención.

Referencias Bibliográficas:

  • American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Washington, DC: Author

  • Cruz, M., Valdés, A. y Barrizonte, E. (2017). La tartamudez en los escolares, causas, sintomatología, consecuencias. Los métodos correctivos. Márgenes, 5(3), 68-83.
  • el Kadaoui, M., Molina, M. A. y Gómez, D. (2015). Enfoque y manejo de la tartamudez. Pediatría Atención Primaria, 17(65), e49-e51. https://doi.org/10.4321/S1139-76322015000100011
  • Fernández, M., Calet, N. y González, J. A. (2016). New technologies for the intervention of stuttering: A review. Revista de Investigación en Logopedia, 6(2), 88-106. Recuperado de Scopus.
  • Fernández, A. y de León, M. (2011). Basic concepts and approach to stuttering. FMC Formación Medica Continuada en Atención Primaria, 18(4), 193-199. https://doi.org/10.1016/S1134-2072(11)70081-0