Las dating apps se han expandido de forma sostenida en el último tiempo, y hoy forman parte de la manera de socializar de millones de personas. Estas plataformas prometen ampliar las oportunidades de encuentro y conexión, pero también han despertado interrogantes sobre su impacto psicológico y social. En concreto, el malestar emocional, la ansiedad y la soledad aparecen con frecuencia en el debate público. Sin embargo, más allá de opiniones y experiencias individuales, resulta clave examinar qué muestra la evidencia empírica acumulada. En esta nota, analizamos los hallazgos de un metaanálisis reciente que evalúa la relación entre apps de citas y salud mental desde una perspectiva sistemática.
Entre la promesa del match y el malestar psicológico

Desde la irrupción de las primeras plataformas de citas digitales, la investigación sobre sus efectos psicológicos ha crecido de manera constante. Trabajos previos han explorado vínculos entre el uso de estas aplicaciones y variables como autoestima, afecto negativo, ansiedad social y bienestar subjetivo. En ese sentido, algunos trabajos sugieren que la lógica de selección rápida, evaluación constante y retroalimentación intermitente podría amplificar procesos de comparación social y sensibilidad al rechazo.
No obstante, no hay un consenso claro. Mientras ciertas investigaciones reportan asociaciones negativas claras, otras encuentran efectos débiles o nulos. Aun más, gran parte de la literatura se basa en diseños transversales. En este escenario, una síntesis cuantitativa resulta necesaria para clarificar el patrón general.
Del fenómeno social al análisis empírico
Con el objetivo de “cerrar esta brecha”, Sharabi y colegas llevaron a cabo una revisión sistemática y un metaanálisis cuantitativo sobre el impacto del uso dichas aplicaciones en el bienestar. El análisis se propuso responder una pregunta concreta: ¿existen distinciones en los niveles de salud mental entre quienes usan apps de citas y quienes no?
Del usuario al dato: Una mirada global
El metaanálisis incluyó 23 estudios publicados entre 2007 y 2024, con un tamaño muestral total de 26.068 participantes. Los trabajos seleccionados compararon usuarios y no usuarios de apps de citas en indicadores de salud mental y bienestar subjetivo.
Entre las variables analizadas se incluyeron síntomas depresivos, ansiedad, desregulación afectiva, soledad y sufrimiento psicológico general. Ahora bien, ¿qué resultados se obtuvieron?
Diferencias compartidas a nivel poblacional

El análisis mostró que, en promedio, los usuarios de tales aplicaciones presentan peores indicadores de salud mental y bienestar que los que no las utilizan. Dicho hallazgo fue estadísticamente significativo y se replicó en múltiples dominios, incluyendo depresión, ansiedad, soledad y sufrimiento.
El tamaño del efecto fue modesto pero consistente. En términos prácticos, sugiere que la utilización de estas apps se asocia con un nivel ligeramente inferior de bienestar psicológico a nivel poblacional.
Síntomas depresivos y de ansiedad: Los indicadores más consistentes
Uno de los hallazgos más robustos fue la asociación entre el empleo de apps de citas y mayores niveles de síntomas depresivos y de ansiedad. En comparación con los no usuarios, quienes utilizan estos entornos digitales reportan, en promedio, puntajes más elevados.
Otra dimensión relevante analizada fue la desregulación afectiva, entendida como la dificultad para modular emociones intensas o fluctuantes. Los resultados indican que los usuarios presentan mayores dificultades en este plano. Ciertas dinámicas propias de estas plataformas, como la exposición repetida a la evaluación social, la alternancia entre refuerzos positivos, experiencias de rechazo y la incertidumbre relacional, podrían amplificar la sensibilidad emocional, especialmente en personas con vulnerabilidades previas.
Soledad y malestar psicológico general
El metaanálisis también mostró asociaciones significativas entre el uso de tales aplicaciones y mayores niveles de soledad y malestar emocional. Paradójicamente, herramientas diseñadas para facilitar el encuentro aparecen vinculadas, en promedio, con una vivencia subjetiva de mayor desconexión emocional.
Ahora bien, cabe aclarar que este resultado no implica que las apps generen soledad de manera directa, sino que se asocia con experiencias vinculares más frágiles o insatisfactorias en ciertas personas. La soledad emerge aquí como una variable relacional y subjetiva, más ligada a la calidad del contacto que a su mera disponibilidad.
¿Importa el tipo de usuario o el contexto?
Uno de los objetivos del metaanálisis fue explorar si el efecto cambiaba según variables como tipo de plataforma, estado relacional, orientación sexual o contexto cultural. Si bien se observaron diferencias descriptivas entre subgrupos, estas no alcanzaron significación estadística. De esta manera, la relación entre apps de citas y salud mental no parece depender de manera clara de características demográficas específicas.
Efecto que se mantiene a lo largo del tiempo
Más allá de las comparaciones entre subgrupos, los autores también analizaron la estabilidad del fenómeno en el tiempo. Dicho patrón se observa de manera relativamente estable a lo largo del período analizado, a pesar de los cambios tecnológicos y culturales que atravesaron los entornos digitales.
Entonces, el vínculo observado no responde únicamente a un efecto novedoso o transitorio. Por el contrario, su persistencia en distintos períodos históricos indica que ciertos aspectos estructurales de las dating apps podrían estar influyendo en su relación con el bienestar psicológico.
Limitaciones y desafíos futuros

Primero, la mayoría de los estudios se realizó en poblaciones occidentales, predominantemente heterosexuales y solteras, restringiendo la posibilidad de generalizar los resultados. Además, las plataformas han cambiado de forma sustancial a lo largo de los 17 años analizados, tanto en sus lógicas de interacción como en sus funciones, lo que dificulta capturar el impacto de las versiones más recientes de estos entornos digitales.
Y, por último, nos gustaría aclarar que los resultados no permiten establecer relaciones causales. Como comentábamos al principio, la preponderancia de diseños transversales impide determinar si el uso de aplicaciones de citas afecta negativamente la salud mental o si personas con mayor sufrimiento emocional tienden a utilizarlas con más frecuencia.
Vínculos digitales en tiempos de malestar
En conjunto, la evidencia disponible indica que el uso de aplicaciones de citas se asocia con niveles ligeramente más bajos de salud mental y bienestar. Esta relación es consistente a nivel poblacional, pero no permite establecer vínculos causales directos. Más bien, señala la presencia de un patrón estadístico que debe interpretarse dentro de un marco más amplio.
Lejos de describir un efecto homogéneo, los resultados sugieren que dichos dispositivos interactúan con vulnerabilidades emocionales preexistentes y con condiciones contextuales específicas. El malestar psicológico no aparece como una consecuencia inevitable del uso, sino como un factor que podría amplificar determinadas experiencias dentro de estas plataformas. Comprender esta relación desde la evidencia resulta clave para pensar intervenciones que acompañen las formas contemporáneas de vincularse.
Referencia bibliográfica
- Sharabi, L. L., Ou, L., Von Feldt, P. A. y Parsons, T. D. (2025). Dating App Use, Psychological Health, and Psychological Well-Being: A Systematic Review and Quantitative Meta-Analysis. Computers in Human Behavior, 108879. https://doi.org/10.1016/j.chb.2025.108879





















