El duelo es un proceso naturalmente doloroso que sigue a la pérdida de un ser querido. Si bien se trata de una experiencia común y esperable en la vida, cuando la misma se prolonga en el tiempo, puede derivar en una condición perjudicial para la salud mental. En este sentido, diversas investigaciones se han interesado en explorar, el denominado duelo complicado. Particularmente, existen hallazgos valiosos sobre los factores de riesgo que influyen en su aparición en personas jóvenes. Asimismo, es destacable la investigación actual sobre intervenciones terapéuticas centradas en el duelo. Ahora bien, ¿cómo podemos comprender y abordar el duelo complicado en jóvenes?
¿En qué consiste el duelo complicado?
También conocido como duelo prolongado, es una condición que afecta a una minoría significativa de personas en duelo, aproximadamente al 10 % de la población general. Dicho trastorno, reconocido oficialmente en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Quinta Edición (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, DSM-5-TR, en inglés) y la Clasificación Internacional de Enfermedades (International Classification of Diseases, ICD, en inglés), se caracteriza por una angustia intensa y persistente vinculada a la muerte de un ser querido, que interfiere con el funcionamiento cotidiano (Buur et al., 2024).
Factores que incrementan el riesgo

Según la evidencia existente, experimentar síntomas de duelo antes de que ocurra la pérdida (por ejemplo, tristeza profunda, angustia o preocupación anticipatoria) constituye uno de los factores de riesgo más relevantes para desarrollar un duelo complicado. A su vez, la presencia previa de depresión aumenta significativamente esta probabilidad. En tal contexto, queda clara la relevancia del estado emocional previo a la pérdida, entendiéndolo como clave para identificar posibles complicaciones psicológicas en el proceso de duelo (Breen et al., 2024).
Características del evento y del vínculo
Por otro lado, la relación con la persona fallecida también influye en la intensidad del duelo complicado. Concretamente, la pérdida de un hijo o una pareja se asocia con un mayor riesgo de desarrollar síntomas de duelo complicado. Además, la naturaleza de la muerte (si resulta violenta o inesperada, por ejemplo) también se reconoce como un factor de riesgo fundamental.
Estilo de apego, nivel socioeconómico y género
Además, un aspecto no menor es la influencia de factores individuales, como el estilo de apego y el nivel socioeconómico, en el riesgo de duelo complicado. Particularmente, las personas con un estilo de apego ansioso, así como aquellas con bajos niveles de educación e ingresos, presentan una mayor susceptibilidad a desarrollar esta condición. Asimismo, el género también desempeña un papel importante, con mayores tasas de duelo complicado observadas en mujeres (Buur et al., 2024).
Duelo complicado: Consideraciones en jóvenes
En el caso de los jóvenes, se ha encontrado que la pérdida de un ser querido durante la infancia se asocia con síntomas de depresión, trastorno de estrés postraumático (TEPT) y duelo complicado a corto y largo plazo. Por lo tanto, comprender los factores de riesgo y las intervenciones efectivas para el duelo complicado en esta población es crucial. Se destaca la necesidad, entonces, de abordar sus necesidades emocionales y de salud mental.
Intervenciones eficaces en población juvenil

Dada su complejidad, la presente condición representa un desafío que requiere intervenciones efectivas, con el fin de abordar la sintomatología asociada. En este sentido, un estudio reciente se propuso evaluar la eficacia de diversas intervenciones de duelo en esta población. Los resultados revelan que la terapia cognitivo-conductual (TCC) es la intervención más efectiva.
Efectividad de la TCC
La TCC, que incluye estrategias cognitivas y conductuales específicas para abordar los problemas relacionados con el duelo, demostró un efecto significativo en la reducción de los síntomas de ansiedad y depresión. Los estudios que incluyeron un mayor porcentaje de contenido de TCC mostraron efectos más pronunciados.
Terapias de apoyo y escritura: ¿Son útiles?
Por otro lado, las terapias de apoyo mostraron efectos moderados en la reducción de los síntomas de ansiedad y depresión. Sin embargo, se destacó que la TCC para el duelo fue más efectiva que las terapias de apoyo en términos de reducción de síntomas a largo plazo. En cuanto a las intervenciones de escritura, los resultados fueron menos prometedores. Específicamente, no mostraron efectos considerables en la reducción de los síntomas.
Lo que opinan los jóvenes sobre los tratamientos
Las voces de los jóvenes participantes resaltan la necesidad de intervenciones adaptadas a sus experiencias emocionales concretas. No solo manifestaron el deseo de ser escuchados, sino también de participar activamente en las decisiones relacionadas con su tratamiento.

Rechazaron enfoques rígidos basados en etapas del duelo, al considerarlos poco representativos de lo que realmente atraviesan. En cambio, valoran estrategias prácticas que les permitan gestionar sus síntomas de forma efectiva y personalizada.
Líneas de investigación futuras
Por último, se destaca la necesidad de futuras investigaciones para identificar los mediadores del cambio y los componentes de la TCC responsables de los resultados positivos en los jóvenes en duelo. En este sentido, se sugiere que las intervenciones en línea podrían ser una forma de aumentar la accesibilidad de los tratamientos basados en la evidencia.
Conclusión
El duelo complicado es una condición compleja y multifacética que requiere una comprensión profunda de los factores de riesgo y las intervenciones efectivas. Los estudios revisados en población joven destacan la importancia de identificar los factores de riesgo, como los síntomas de duelo antes de la pérdida y la depresión preexistente, para implementar estrategias preventivas y de intervención temprana. Además, la TCC emerge como una intervención eficaz para reducir los síntomas de ansiedad y depresión en los jóvenes en duelo.
En resumen, los hallazgos sobre el duelo complicado en jóvenes ofrecen una base sólida para desarrollar intervenciones más efectivas. ¿Cómo podemos seguir adaptando estas estrategias para abordar de manera más integral las necesidades únicas de cada joven en duelo? Es una cuestión que, definitivamente, vale la pena seguir investigando. Para seguir profundizando en el abordaje de esta temática, te sugerimos nuestro curso sobre Abordaje integral del duelo: Más allá de la pérdida.
Referencias bibliográficas
- Breen, L. J., Greene, D., Rees, C. S., Black, A., Cawthorne, M. y Egan, S. J. (2024). A co-designed systematic review and meta-analysis of the efficacy of grief interventions for anxiety and depression in young people. Journal of Affective Disorders, 341, 1-15. https://doi.org/10.1016/j.jad.2023.05.032
- Buur, C., Zachariae, R., Komischke-Konnerup, K. B., Marello, M. M., Schierff, L. H. y O’Connor, M. (2024). Risk factors for prolonged grief symptoms: A systematic review and meta-analysis. Clinical Psychology Review, 105, 102375. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2023.102375





















