Numerosos procesos de trabajo ya se rigen mediante la inteligencia artificial (IA), una tendencia que ha ido en aumento los últimos años. Junto con sus posibilidades de automatización y optimización, también despierta dudas sobre el futuro profesional. Lo anterior incluye la incertidumbre sobre las propias capacidades, la necesidad de aprender nuevas herramientas y la percepción de que algunas habilidades podrían perder valor. Al respecto, la evidencia reciente relaciona estas preocupaciones con una mayor inseguridad laboral. ¿Qué explica este miedo ante la IA y qué puede ayudar a afrontarlo a nivel laboral? Veámoslo.

Cuando la IA se percibe como una amenaza laboral

En primera instancia, para entender la raíz del problema, es importante saber en qué consiste la inseguridad laboral. La misma se entiende como la percepción de que la continuidad del empleo está amenazada y de que existen pocas posibilidades de controlar esa situación. Esta no requiere que haya un despido próximo, ya que surge de cómo la persona interpreta su entorno y el riesgo que atribuye a los cambios laborales (Chung et al., 2025).

IA y miedo laboral

Al mismo tiempo, la ansiedad laboral ante la IA incorpora el malestar asociado con el reemplazo del empleo y con nuevas exigencias de aprendizaje. La causa de ello se debe a que la transformación tecnológica modifica tareas, genera otras funciones o demanda conocimientos diferentes. Por eso, más allá de la presión por perder un puesto, también surge un temor profundo de que las propias competencias podrían dejar de ser suficientes (Feng et al., 2025).

¿Obsolescencia o transformación?

Si bien las fuentes analizadas no permiten afirmar que las habilidades de los trabajadores vayan a volverse obsoletas de manera generalizada, sí muestran que la IA está modificando la composición del trabajo. Más concretamente, automatiza actividades repetitivas, procesa grandes volúmenes de datos y apoya decisiones, mientras libera tiempo para tareas más complejas o especializadas.

Realizar esta diferencia es importante: una cosa es que cambien ciertas tareas y otra que una ocupación completa pierda valor. No obstante, la incertidumbre sobre cómo se implementará la tecnología genera preocupaciones sobre la continuidad del empleo y el valor de las propias habilidades.

¿Qué muestra la evidencia reciente?

Siguiendo este eje, un estudio con empleados de oficina de Corea del Sur analizó la relación entre conciencia sobre la IA, resiliencia de carrera, inseguridad laboral y conductas en el trabajo. Los datos se recogieron en tres momentos separados por intervalos de cinco semanas. Así, de los 300 participantes iniciales, 209 fueron incluidos en los análisis finales. Finalmente, se concluyó que a mayor percepción de que el empleo podía ser reemplazado por IA, mayor era la inseguridad laboral. Esta última, a su vez, se vinculó con menor desempeño y más conductas laborales desviadas (Chung et al., 2025).

IA y miedo laboral

Además, la inseguridad funcionó como un mecanismo intermedio entre la amenaza percibida y esos resultados. Debido a ello, los autores sugieren que el impacto no dependería únicamente de la presencia de IA en una empresa, sino también de cómo los empleados interpretan sus posibles consecuencias para la continuidad de su trabajo.

Ansiedad, emociones y satisfacción vital

En un mismo orden de ideas, se llevó a cabo otra investigación transversal, la cual estudió a 549 trabajadores de China. Durante la misma, participaron empleados de supermercados, reparto, marketing y restaurantes, entre otros puestos. Los hallazgos fueron llamativos: la ansiedad laboral vinculada con la IA se asoció con menor satisfacción con la vida y con más emociones negativas (Feng et al., 2025).

De hecho, los resultados sugieren que el malestar emocional constituye un mecanismo relevante para comprender esta asociación. Asimismo, la preocupación por el reemplazo o por tener que adquirir nuevas competencias suele acompañarse de ansiedad, estrés y otras emociones negativas. Sin embargo, debido al diseño transversal, no es posible establecer una relación causal entre estas variables.

Más allá del miedo: IA como recurso laboral

Por otro lado, una tercera investigación realizada en aporta un contrapunto. En 207 empresas medianas y grandes radicadas en Finlandia, se examinó, mediante modelos de ecuaciones estructurales, la relación entre integración de IA, optimización de tareas, seguridad y bienestar (Valtonen et al., 2025).

En este sentido, si bien la integración de IA no mostró una relación directa significativa con el bienestar, sí se vinculó con una mayor optimización de tareas y con mejoras en seguridad laboral y digital; ambos factores se asociaron positivamente con el bienestar. Por lo tanto, el hecho de incorporar tecnología no garantiza por sí solo una mejor experiencia laboral. Más bien, ese resultado depende de qué tanto reduce tareas repetitivas y facilita procesos relevantes para los trabajadores.

IA y miedo laboral

Implementar IA hace la diferencia

Cabe destacar que la misma tecnología es capaz de funcionar como recurso o como nueva demanda, ya que automatizar actividades rutinarias ayuda a reducir carga de trabajo y liberar tiempo para funciones de mayor nivel. En cambio, la vigilancia intensiva, la incertidumbre sobre decisiones algorítmicas o el temor al desplazamiento incrementan el estrés y la sensación de pérdida de control.

Por ello, la ansiedad laboral ante la IA no debería entenderse como una consecuencia inevitable del progreso tecnológico. Es más, la evidencia apunta a una relación más condicionada: el modo en que las organizaciones integran la IA, comunican sus objetivos y transforman las tareas influye en cómo se experimenta el cambio (Chung et al., 2025; Valtonen et al., 2025).

¿Qué hacer frente al temor por la IA?

En la investigación surcoreana, una mayor resiliencia debilitó la relación entre la percepción de amenaza de la IA y la inseguridad o miedo laboral. De ese modo, la resiliencia de carrera, aquella capacidad de adaptarse a cambios laborales manteniendo el desarrollo profesional, resulta sumamente clave. De hecho, dentro del estudio, aquellos que se consideraban más capaces de adaptarse mostraban un menor aumento de inseguridad ante una mayor conciencia del posible reemplazo tecnológico (Chung et al., 2025).

En particular, los autores destacan la formación y el desarrollo profesional como posibles vías para fortalecer esa adaptabilidad. Sin embargo, la responsabilidad no recae solamente sobre cada trabajador: las organizaciones también pueden ofrecer capacitación y apoyar el desarrollo de carrera, comunicando con claridad cómo prevén integrar la IA y qué implicancias tendrá para los puestos.

IA y miedo laboral

El apoyo social también cuenta

Sumado a lo anterior, los resultados exponen que entre los trabajadores del sector servicios, el apoyo social percibido moderó la relación entre ansiedad ante la IA y emociones negativas. A su vez, a medida que aumentaba el apoyo de familiares, amigos y otras personas significativas, se debilitaba el impacto de la ansiedad tecnológica sobre el malestar emocional (Feng et al., 2025).

Por lo tanto, adaptarse a los cambios tecnológicos no se limita a adquirir competencias técnicas, ya que los recursos sociales y emocionales también tienen influencia. Al mismo tiempo, la formación profesional, la regulación emocional y el respaldo dentro y fuera de la organización aparecen como componentes complementarios frente al miedo laboral ante la IA.

¿Qué limitaciones tiene la evidencia?

Debe señalarse que los resultados proceden de Corea del Sur, China y Finlandia, por lo que no deben generalizarse automáticamente a otros mercados laborales. Además. dos de los estudios fueron transversales y no permiten establecer causalidad. Por otra parte, la investigación finlandesa recogió la percepción de mandos medios sobre el bienestar de los empleados, en lugar de medir directamente la experiencia de cada trabajador (Feng et al., 2025; Valtonen et al., 2025).

De igual manera, el estudio surcoreano utilizó tres momentos de medición, pero se basó en autoinformes y en una muestra específica de trabajadores de oficina. Las fuentes señalan además que los efectos podrían variar según el sector, la cultura, el tipo de puesto y la forma de implementación. Por último, se destaca que todavía no está claro qué profesiones experimentarán mayor ansiedad ni qué intervenciones funcionarán igual en todos los contextos (Chung et al., 2025).

Conclusión

En suma, el miedo laboral ante la IA no depende únicamente de que un puesto vaya a desaparecer. La percepción de que la tecnología amenaza la continuidad del empleo o exige habilidades difíciles de adquirir, se asocia con inseguridad, emociones negativas y dificultades en el desempeño. Al mismo tiempo, la resiliencia y el apoyo social parecen amortiguar parte de este impacto.

Asimismo, la IA tampoco aparece exclusivamente como competidora del trabajador; es más, cuando optimiza tareas y mejora determinadas condiciones de seguridad, se relaciona con mayor bienestar. El desafío parece estar en cómo se gestiona la transición: qué tareas cambian, qué oportunidades de aprendizaje existen y qué apoyo reciben quienes deben adaptarse. Frente a la pregunta “¿mis habilidades quedarán obsoletas?”, quizá convenga sumar otra: ¿qué condiciones permitirán actualizarlas sin convertir el cambio tecnológico en una amenaza permanente?

Referencias bibliográficas

  • Chung, Y. W., Im, S., Kim, J. E., & Yun, J. K. (2025). Artificial intelligence awareness, career resilience, job insecurity and behavioural outcomes. Australian Journal of Psychology, 77(1), 2559910. https://doi.org/10.1080/00049530.2025.2559910
  • Feng, Z., Hu, C. M., Chen, S., Xu, J. Y., Zhang, Y., & Hao, M. (2025). Impact of AI workplace anxiety on life satisfaction among service industry employees: Exploring mediating and moderating factors. Frontiers in Psychology, 16, 1603393. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2025.1603393
  • Valtonen, A., Saunila, M., Ukko, J., Treves, L. y Ritala, P. (2025). AI and employee wellbeing in the workplace: An empirical study. Journal of Business Research, 199, 115584. https://doi.org/10.1016/j.jbusres.2025.115584