En entornos laborales cada vez más demandantes, comprender cómo las variables psicológicas influyen en el desempeño y la permanencia se vuelve clave para la gestión de personas. De esta manera, el mindfulness se ha posicionado como una estrategia innovadora y eficaz para promover el bienestar y fortalecer el compromiso y rendimiento de los empleados. Lejos de ser solo una práctica individual, se perfila como un recurso organizacional capaz de mejorar la salud mental y reducir la rotación. En la siguiente nota, exploraremos los resultados de un estudio reciente que analiza de qué manera influye sobre los trabajadores.
¿Qué se sabe hasta el momento?

En los últimos años, distintas investigaciones han mostrado que el mindfulness podría convertirse en un aliado valioso frente a las exigencias del trabajo moderno. Siguiendo esa línea, el modelo Demanda – Recursos Laborales ayuda a comprender por qué: los resultados organizacionales dependen del equilibrio entre las demandas del puesto y los recursos disponibles para afrontarlas.
Dentro de los recursos, la atención plena, entendida como la capacidad de centrarse en el presente con apertura y sin juicio, se ha consolidado como un factor clave que potencia la autorregulación emocional, la flexibilidad cognitiva y la tolerancia al malestar. La evidencia ha vinculado consistentemente dicha habilidad con menor malestar y actitudes de trabajo más positivas.
Pero… ¿De qué manera se conecta el mindfulness con el bienestar y el rendimiento? El estudio en el cual profundizaremos se centra, precisamente, en ello. Propone al estrés percibido como pieza central del modelo y aporta evidencia novedosa en un contexto no occidental. Veamos más al respecto.
¿Cómo se llevó a cabo la investigación?
Se efectuó un estudio transversal con 205 empleados de tiempo completo de Turquía, principalmente en sectores de educación, salud y tecnología. La recolección se concretó mediante muestreo por conveniencia y bola de nieve, lo que permitió alcanzar diversidad de perfiles.
Los participantes respondieron un cuestionario en línea que incluía instrumentos validados internacionalmente: la Escala de Atención Plena (Mindful Attention Awareness Scale, MAAS, en inglés) para evaluar la atención plena, la Escala de Estrés Percibido (Perceived Stress Scale, PSS, en inglés) para medir el estrés, una escala de tres ítems para intención de renuncia, y el Cuestionario de Bienestar Laboral General (Employee Well-Being Scale, EWB, en inglés) para valorar el bienestar laboral. Finalmente, los datos fueron analizados mediante modelos estructurales de ecuaciones, una técnica estadística que permite evaluar relaciones directas e indirectas entre las variables.
Mindfulness y bienestar: Un vínculo directo y positivo

Los análisis revelaron que la atención plena tiene un efecto directo en el bienestar laboral. En concreto, aquellos participantes con mayores estrategias de esta índole reportaron más satisfacción en el ámbito personal y laboral, así como también mejor salud psicológica.
Por lo tanto, el estudio confirma que la capacidad de observar pensamientos y emociones con apertura genera una experiencia más saludable en la vida profesional cotidiana. Inclusive, esto también se ve reflejado en el clima organizacional.
La clave del rendimiento organizacional
Uno de los aportes centrales del análisis fue mostrar cómo el estrés percibido actúa como mediador. En ese sentido, la atención plena predice menores niveles de dicha variable. Entonces, los investigadores encontraron un cambio significativo: el mindfulness mejora el bienestar porque reduce la percepción subjetiva de estrés.
Dicho de otro modo, el rendimiento laboral y la salud psicológica dependen en gran medida de cómo los trabajadores evalúan las demandas de su entorno. Teniendo esto en consideración, la atención plena parece ser el recurso clave que les permite reinterpretar tales demandas de manera menos amenazante.
¿Reducir el desgaste emocional favorece la retención de talento?
Respecto a la intención de renuncia, los resultados fueron más matizados. El estudio no encontró un efecto directo entre la atención plena y la decisión de permanecer en la organización. Sin embargo, al analizar los resultados indirectos, apareció un patrón claro: las estrategias de mindfulness disminuyen la intención de abandonar el empleo gracias a su impacto sobre el estrés.
Lo anterior, significa que el rendimiento organizacional —medido aquí como permanencia y retención de talento— no se ve influido únicamente por la práctica de mindfulness, sino por su capacidad para reducir el desgaste emocional que alimenta la rotación.

Retos metodológicos…
Los autores señalan varias limitaciones. Primero, el diseño transversal impide establecer causalidad definitiva; futuras investigaciones longitudinales o experimentales podrían clarificar la dirección de los hallazgos. Segundo, todas las variables se midieron mediante auto-informe, lo que podría introducir sesgos. Además, sería deseable combinar indicadores fisiológicos y conductuales para triangulación.
Otra limitación a considerar es que el estudio se centró únicamente en dos resultados organizacionales: bienestar e intención de renuncia. Como consecuencia, se dejó de lado otros indicadores relevantes como la productividad objetiva, la calidad del desempeño o el compromiso organizacional.
De la atención plena a equipos que se quedan…
Para concluir, la investigación aporta evidencia clara de que la vía principal por la que la atención plena mejora resultados laborales pasa por reducir el estrés percibido. En concreto, se asocia con mayor bienestar del empleado y, de manera indirecta, con menor intención de renuncia. Para las organizaciones, el mensaje operativo es nítido: invertir en programas que desarrollen mindfulness podría traducirse en empleados más saludables y, por esa misma vía, en mayores probabilidades de retención.
Asimismo, para potenciar el impacto sobre mindfulness y rendimiento, conviene acompañar estas intervenciones con decisiones de diseño organizacional que reduzcan demandas innecesarias y aumenten recursos (autonomía, apoyo del liderazgo, claridad de rol). La combinación de recursos personales y contextuales alinea la cultura con los objetivos de bienestar y sostenibilidad del negocio. En suma, cultivar la atención plena no garantiza que las personas nunca se vayan, pero sí desactiva la espiral de estrés que erosiona la salud mental y empuja a considerar la salida. Si quieres profundizar en esta práctica y adquirir herramientas de regulación emocional y gestión del estrés, te invitamos a nuestro curso en Mindfulness: Teoría y práctica de la atención plena.
Referencia bibliográfica
- Sentin, I., Metin Camgoz, S., Bayhan Karapinar, P., Miski Aydin, E. y Tayfur Ekmekci, O. (2025). Does mindfulness matter on employee outcomes? Exploring its effects via perceived stress. BMC Psychology, 13(295). https://doi.org/10.1186/s40359-025-02626-y





















