La etapa de neurodesarrollo es vital para crear y mantener los circuitos neuronales que son el sustento de la formación de aspectos físicos, cognitivos y emocionales. Por lo tanto, es fundamental entender cómo se produce el proceso y cuáles son sus factores relevantes en la formación cerebral. Y es que, con un adecuado desarrollo, la persona podrá experimentar y disfrutar de cualquier tipo de experiencia. Asimismo, podrá llevar a cabo acciones y conductas que sean beneficiosas. En definitiva, el neurodesarrollo facilita el aprendizaje de nueva información y, a futuro, conduce a la autonomía de la persona. Veamos más sobre la formación cerebral.

¿Cómo comienza el neurodesarrollo?

Tras la fecundación del óvulo se inicia la formación del cigoto que se implanta en el útero. En este momento comienza el proceso de gastrulación, en el que empiezan a diferenciarse los distintos tipos de células. Un proceso que hace que el cigoto se convierta en una gástrula, que presenta tres capas de células claramente diferenciadas:

La primera es el mesodermo, donde se originan los huesos y la masa muscular. La segunda es el endodermo, desde donde se forma el páncreas, el esófago y el estómago. Por último, tenemos el ectodermo, donde nacen las estructuras del sistema nervioso, así se inicia la formación cerebral.

Influencia del ambiente en el neurodesarrollo temprano

Durante la gestación y el primer año de vida, el cerebro en desarrollo es especialmente susceptible a los factores ambientales, los cuales pueden provocar cambios duraderos en su estructura y funcionamiento mediante procesos epigenéticos. Cuando hablamos de la influencia que puede tener el ambiente, nos referimos a él tanto desde una perspectiva psicológica y social, como desde el efecto que puede ocasionar la contaminación ambiental. En este sentido, tanto los factores ambientales negativos como las experiencias positivas tempranas tienen un impacto significativo en el neurodesarrollo infantil. Las experiencias beneficiosas pueden incluso contrarrestar los efectos negativos de la adversidad.

Mujer en embarazo Neuroclass

Investigaciones indican que las prácticas de crianza en los primeros años son fundamentales para el desarrollo de sistemas cerebrales asociados con el afecto y el apego. Estos estilos de crianza pueden predecir el comportamiento a mediano plazo del niño y ofrecer beneficios psicosociales a largo plazo, sugiriendo un camino para la prevención en niños en situación de riesgo.

Además, la experiencia durante el desarrollo temprano ejerce una influencia considerable en la función cerebral, contribuyendo a las diferencias individuales que pueden llevar a trastornos conductuales y patologías mentales en la infancia. De esta manera, podemos decir que la interacción constante entre los genes y el ambiente es un factor determinante en estas variaciones individuales.

Entre los efectos adversos ambientales más documentados se encuentran el consumo de tabaco por parte de la madre, la depresión materna, el índice de masa corporal de la madre, el peso al nacer del bebé, la edad gestacional y el orden de nacimiento. A modo de inciso, te recomendamos nuestro curso sobre trastornos del neurodesarrollo, donde abordamos temas en profundidad relacionados a esta temática.

Primera etapa del neurodesarrollo: La formación cerebral

La formación cerebral es un proceso que se caracteriza por tener diferentes fases en las que se va desarrollando lentamente el sistema nervioso de los niños. Por lo tanto, es vital que se complete adecuadamente para evitar el desarrollo de diversos trastornos.

Fase embrionaria en el neurodesarrollo

A las dos semanas de la concepción comienza el proceso de desarrollo del cerebro. En este caso, el ectodermo sufre algunos cambios estructurales y se inicia la formación de la placa neural. Para el día dieciocho del embarazo, en la placa comienza el proceso de neurulación. En este proceso, los extremos de dicha placa neural se comienzan a elevar hacia la línea media y, después, forman un surco. Por dicho surco se desarrollan dos líneas, las cuales se fusionan y constituyen el tubo neural.

Este tubo comienza un proceso de sellado que inicia en la parte media, sigue a la parte anterior y, por último, a la zona posterior. Asimismo, empieza la formación de la cresta neural, importante para el desarrollo del sistema nervioso. Finalmente, el proceso culmina aproximadamente el día veintiséis o veintiocho del embarazo. Si se presenta algún daño en tal proceso, se pueden generar enfermedades como la espina bífida o el encefalocele.

Fase fetal en el neurodesarrollo

Esta fase inicia cuando se cierra el tubo neural y quedan determinadas las dos grandes divisiones del sistema nervioso. La región caudal (parte de abajo) dará lugar al cordón espinal. La región cefálica (parte de arriba) tendrá nuevas divisiones durante los siguientes meses para dar lugar al desarrollo de la masa encefálica.

En un inicio de la formación cerebral, la región cefálica del tubo neural se divide en tres vesículas: prosencéfalo, mesencéfalo y rombencéfalo. Con el paso de los días, el prosencéfalo se divide en telencéfalo y diencéfalo. Por otro lado, el rombencéfalo se divide en dos, metencéfalo y mielencéfalo. A partir de estas divisiones, se van a formar las principales estructuras y cavidades cerebrales. La organización es la siguiente:

  • Telencéfalo: Nace la corteza cerebral, ganglios basales, hipocampo, amígdala y ventrículos laterales.
  • Diencéfalo: Se forma el tálamo, hipotálamo y tercer ventrículo.
  • Mesencéfalo: Permanece igual y desarrolla el acueducto.
  • Metencéfalo: Nace la protuberancia, cerebelo y cuarto ventrículo.
  • Mielencéfalo: Se desarrolla el bulbo raquídeo y cuarto ventrículo.

Las estructuras de línea media son otra parte importante del desarrollo durante dicha etapa. En este caso, se crean estructuras como el cuerpo calloso, el quiasma óptico y el septum pellucidum, que se ubicarán en el espacio medio del cerebro y tomarán protagonismo en el desarrollo de las funciones físicas y cognitivas.

Segunda etapa del neurodesarrollo: Crecimiento y desarrollo cerebral

Una vez terminada la etapa, la formación cerebral comienza su proceso de crecimiento y desarrollo. Siendo un aspecto vital en la formación de la personalidad, el comportamiento y las funciones cognitivas, entre otras. Tal parte del neurodesarrollo inicia desde el tercer mes de embarazo y culmina mucho después del nacimiento. Existen cuatro etapas importantes:

neurodesarrollo fetal o formación cerebral Neuroclass
Imagen obtenida de Kolb y Whishaw (2006)

Proliferación

En esta etapa del neurodesarrollo se da origen a, aproximadamente, cien mil millones de neuronas cerebrales y de células gliales. Se divide en dos procesos:

En primer lugar, tenemos la división simétrica. Aquí hay un aumento de las células proliferas, que conforman la base de las células que están presentes en el sistema nervioso central.

En segundo lugar, la división asimétrica, en la que inicia la neurogénesis y el proceso de determinación de las células. En este caso, dependiendo de los factores genéticos, pueden seguir siendo células proliferas o se convierten en neuronas o células gliales. Así, pues, con el proceso se inicia, de manera rudimentaria, la división cortical y subcortical del cerebro.

Migración

En segundo lugar, se desarrolla el proceso de migración que tiene lugar entre el tercer y quinto mes de embarazo. En esta parte del neurodesarrollo, las células nerviosas poco desarrolladas se desplazan desde la zona ventricular del cerebro hacia su destino definitivo dentro del sistema nervioso.

Ahora, es importante recalcar que no se ha definido qué tipo de neuronas serán. Por lo tanto, cada axón y sus dendritas no se han desarrollado en su totalidad. Existen dos tipos de migración:

  • Tangencial: En el cual las neuronas migran en dirección paralela al tubo neural.
  • Radial: El movimiento de estas neuronas se da perpendicularmente al tubo neural.

Organización

Un proceso que inicia desde los cinco meses de gestación y culmina años después del nacimiento. Tiene diferentes aspectos a desarrollar que pueden darse en diversos momentos de la vida:

  • En primer lugar, tenemos la diferenciación de las neuronas en la subplaca. En este caso, la capa cortical se organiza con ayuda de una subplaca, que manda energía para que estas neuronas se despierten y comiencen a desarrollarse. De igual manera, las neuronas inician las conexiones entre ellas y crean una capa migratoria que se convertirá en la corteza cerebral.
  • Posteriormente, encontramos el proceso de laminación. En este caso, comienza la organización de las seis capas de la corteza cerebral adulta. En tercer lugar, tenemos el crecimiento de neuritas, que se da por medio de impulsos de energía que estimulan el crecimiento de las dendritas hasta que sean funcionales.
  • Seguido, el proceso de sinaptogénesis, en el que las neuronas comienzan el proceso de sinapsis.
  • En principio, la formación cerebral desarrolla una primera red de contactos para establecer las bases de comunicación neuronal eficaz. El proceso sigue con la maduración del sistema nervioso. En esto, no olvidar que los aprendizajes son indispensables, ya que ayudan a que la neurona se especialice, crezca y cree conexiones.
  • En quinto lugar, la eliminación selectiva de sinapsis y neuronas. Un proceso que se da con el fin de tener un mejor funcionamiento de las neuronas que se especializaron o desarrollaron más conexiones sinápticas.
  • Por último, encontramos la proliferación y diferenciación de células gliales. Aquí están las células que migraron junto con las neuronas pero que no se diferenciaron. Esta diferenciación se logra cuando se acerca el nacimiento, ya que son las que ayudan al mantenimiento de las neuronas.

Mielinización

La mielinización es el proceso en el que los axones son cubiertos con mielina. Dicha sustancia es dada por las células gliales y tiene como fin garantizar una conducción más rápida entre neuronas y ayudar al metabolismo cerebral.

En este caso, el proceso se da de abajo hacia arriba y de occipital a frontal. Es decir, inicia desde el tronco y va subiendo hasta la corteza.

Asimismo, comienza en el lóbulo occipital y luego va hacia los lóbulos temporales y frontales. Hay que tener en cuenta que, entre las áreas de mielinización tardía, se encuentra parte de lóbulo frontal y el área asociativa temporoparietal.

El proceso se ve reflejado, principalmente, por el desarrollo cognitivo del niño. Desde el nacimiento ya se han desarrollado los reflejos más primarios que se relacionan con áreas subcorticales. Y, al final del proceso, se desarrollan las funciones ejecutivas que se relacionan con el lóbulo frontal.

Evolución del neurodesarrollo del lenguaje y entendimiento del entorno entre los 3 y 10 años

Entre los tres y los diez años, el ritmo del neurodesarrollo y del crecimiento general disminuye en comparación con los tres primeros años de vida. Aunque sigue avanzando, lo hace a un ritmo más pausado. Durante este período, los niños adquieren un dominio completo del lenguaje, lo que les permite entender mejor el mundo que les rodea.

En cuanto al desarrollo físico, un niño de tres años ya tiene todos sus dientes de leche y su cuerpo comienza a perder la forma redondeada típica de la infancia temprana. La longitud del torso ya supera a la de la cabeza, adquiriendo una apariencia más estilizada. El crecimiento físico se hace más notable, con un incremento aproximado de 3 kg de peso y 7 centímetros (cm) de estatura anual.

La circunferencia craneal, que es de unos 50 cm a los tres años, aumenta a 53 cm a los diez años, creciendo solo 3 cm. En esta fase, aunque continúa la formación de nuevos circuitos neuronales, se enfatiza la consolidación de los circuitos establecidos anteriormente. Por su parte, la mielina sigue envolviendo y fortaleciendo los circuitos neuronales, lo que contribuye al aumento del grosor cerebral durante dicha etapa.

Este menor ritmo de crecimiento se acompaña de una reducción en el apetito, cambios en los patrones de alimentación y una disminución en la necesidad de dormir, con la siesta desapareciendo en muchos niños. En el aspecto del neurodesarrollo, lo más destacado es el avance progresivo en el dominio del lenguaje, lo que conlleva a un desarrollo evolutivo del pensamiento, mayor entendimiento del entorno y fortalecimiento de las habilidades sociales.

Función del cerebro y papel del lenguaje en el desarrollo humano

El cerebro humano, cuya función principal es interactuar con el entorno, depende del lenguaje como su herramienta esencial para comprender, apropiarse y compartir ese entorno. En esto, el lenguaje es el medio primordial de comunicación humana y es fundamental para el desarrollo de nuestro conocimiento.

Para describir esta etapa de desarrollo con precisión pero de manera sencilla, se pueden identificar dos períodos distintos basados en las habilidades predominantes en cada uno:

formación cerebral
  • De los tres a los seis años: Se caracteriza por un aumento progresivo en el dominio del lenguaje. Durante este tiempo, se observa una expansión notable del vocabulario, pasando de alrededor de 100 palabras a los tres años a unas 2,000 palabras a los 6 años.
  • De los seis a los diez años: Esta fase está marcada por el desarrollo del pensamiento formal. Con un mayor dominio del lenguaje, mejora la comprensión del entorno y se adquieren conocimientos nuevos basados en la lógica concreta.

En esta etapa, los trastornos del lenguaje se hacen más evidentes, y suelen surgir dificultades en el aprendizaje formal, a menudo vinculadas a una maduración y consolidación insuficientes de los circuitos cerebrales necesarios para el aprendizaje académico. Además, no hay que olvidar que durante estos años, se puede confirmar el diagnóstico de autismo (TEA) y es posible diagnosticar el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). De hecho, no es raro encontrar que un mismo niño presente varios de estos problemas simultáneamente.

Conclusión

Es evidente cómo el proceso de neurodesarrollo tiene un alto nivel de complejidad. La formación cerebral se produce desde las primeras semanas de embarazo y termina después del nacimiento de la persona. Por ende, es crucial tener cuidado desde los primeros días de concepción para así evitar cualquier complicación en el desarrollo de tales procesos.

Es importante indicar que el ambiente, alimentación y genética son algunos factores que pueden influenciar el desarrollo de este. Ahora, es crucial también considerar los factores externos para proteger e impulsar el neurodesarrollo. Finalmente, es necesario seguir las indicaciones médicas y evitar cualquier riesgo que pueda afectar tanto el proceso de desarrollo como a la vida del bebé.

Referencias bibliográficas

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