Sin una educación sexual sólida es muy probable que no se pueda tener un orgasmo. Aunque puede parecer irónico para una generación de liberación sexual, los mitos y creencias, como quien dice, se llevan a la cama. Centrémonos en esta ocasión en el orgasmo femenino. Sin irnos muy lejos, se han debatido temas que abarcan desde el cuestionamiento de que las mujeres requerían un orgasmo para ser fértiles, que el clítoris no tenía importancia para la expresión sexual femenina, la etiqueta de frígida si no se alcanzaba el orgasmo a través del coito o la vinculación del placer sexual con la maternidad. Este tipo de pensamiento sexual tradicional es una forma de desinformación fraudulenta y, en ocasiones, antiética. Veamos un poco más por qué la educación sexual y el orgasmo tienen mucho que ver.

¿Qué es un orgasmo?

Según los conocidos Masters y Johnson (1966), la respuesta sexual humana se divide en las siguientes fases, deseo, excitación, meseta, orgasmo y período refractario. Se denomina así a la tercera fase de la respuesta sexual humana después del deseo y la excitación.

que es un orgasmo

El orgasmo se define como el grado más alto de excitación sexual y, por tanto, el placer más intenso que un ser humano puede experimentar. De hecho, ¿sabías que comienza en el cerebro? Este órgano ayuda a iniciar y mantener la excitación y el deseo sexual, lo que finalmente conduce a la fase orgásmica (Calabrò et al., 2019).

El mito del orgasmo vaginal

El orgasmo es un fenómeno neurofisiológico que ocurre en el cerebro, donde la tensión neuromuscular recorre todo el cuerpo. Poniendo en marcha los sistemas nerviosos somático y autónomo que operan a nivel central y periférico. Es decir, para que este fenómeno suceda, el cuerpo recibe los estímulos apropiados, envía información nerviosa al cerebro y la explosión orgásmica tiene lugar primero en el cerebro y, a continuación, este devuelve la sensación al cuerpo.

Pero, ¿por qué es importante esto último? Lo cierto es que, a parte de lo dicho, desde los años 70 existe un mito extendido que tomó nombre como el mito del orgasmo vaginal. Esto es, el orgasmo obtenido exclusivamente a través del coito, o sobre la creencia de que basta con saber estimular la región genital para garantiza llegar al orgasmo.

Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Pues la sexualidad femenina existe independientemente del coito con los hombres. De hecho, un orgasmo puede alcanzarse a través de diferentes tipos de estimulación y, para ello, no se puede hablar de este fenómeno psicobiológico como si de técnicas universales se tratara.

¿Orgasmo y placer?

El orgasmo forma parte del placer pero no lo es todo. De hecho, no es un aspecto que obligatoriamente tiene que acontecer todas las veces ante una relación sexual. Pues el placer va más allá del orgasmo y, además, esta respuesta es subjetiva (sensación y/o la valoración del mismo desde un punto de vista psicológico).

Persona Sosteniendo Rodajas De Naranja

Así pues, se puede tener una relación sexual con orgasmo y que no sea placentera. O una relación placentera sin lograr el orgasmo. Esto es, tener orgasmos regulares no siempre está asociado con la satisfacción en la relación y experiencia sexual (Leavitt et al., 2021).

Cuando los mitos mandan

Para la mayoría de las personas, alcanzar el clímax es el único objetivo de un encuentro sexual. Para otras, el sexo solo se considera agradable, y se entiende, con el fin de “que el otro logre un orgasmo”.

O puede que algunos equiparen que no tenerlo es como no tener sexo. Sin embargo, este tipo de creencias, algunas disfuncionales, pueden desembocar en una especie de coerción sexual, fingimiento para complacer al otro y resultados psicológicos negativos.

¿Qué necesitan las mujeres para tener un orgasmo?

Educación sexual

No cabe duda, sin una educación sexual adecuada es muy difícil tener placer y mucho menos un orgasmo. Y es que, la falta de educación sexual sumada a referencias totalmente distorsionadas de lo que es el placer femenino son los primeros obstáculos que se oponen en la relación entre las mujeres y su placer.

Derribar estereotipos es la forma más interesante de trabajar las dificultades con el orgasmo y cambiar el objetivo del encuentro erótico y sus conceptos. Uno los grandes problemas que han existido para que una mujer llegue o no al orgasmo son las creencias que se tienen sobre él.

Conocer las zonas erógenas, idealizar menos el coito y explorar otras prácticas sexuales abre un amplio campo de posibilidades para el disfrute. El estigma que engloba al orgasmo femenino ha sido invisibilizado tanto por hombres como mujeres. Además del desconocimiento y falta de comunicación.

Aceptación del cuerpo

Fotos de stock gratuitas de abrazando la pierna, desnudo, mujer

Es poco probable llegar al orgasmo cuando el propio cuerpo se rechaza. Pues, este fenómeno reside en un cuerpo relajado que no teme el juicio y la crítica. Dándose el derecho de sentir y experimentar todo el placer orgásmico en él.

En la actualidad, no es de extrañar la frecuencia de pensamientos relacionados con la baja imagen corporal. Tanto por falta de alfabetización mediática como clichés. Presentándose en mayor medida en quienes tienen dificultades en el orgasmo.

Gestionar la ansiedad

La ansiedad a menudo está relacionada con la incapacidad para llegar al orgasmo; incluso si se trata de un problema físico, el estrés de alcanzar el orgasmo solo hará que el proceso sea más difícil.

De esta forma, es probable que cuando el orgasmo no ocurra, la persona interprete la situación como un indicador de insuficiencia sexual o mal rendimiento y, en consecuencia, experimente pensamientos negativos automáticos durante la actividad sexual. Por lo que, a su vez, la respuesta sexual y el orgasmo se ven obstaculizados (Moura et al., 2020). Y es que, la ansiedad es un enemigo muy importante del placer. De hecho, para un adecuado disfrute, la excitación debe ser mayor que la ansiedad.

Entonces, ¿qué podemos hacer?

La mejor manera de tener un orgasmo es: tener un orgasmo. Se tiene la idea equivocada de que sentir placer es algo natural, espontáneo. Simplemente no es así. El orgasmo se aprende. La estimulación adecuada, los toques correctos y precisos, aumentan el nivel de excitación. Y es que, todo esto se aprende durante la vida.

Así pues, centrar la atención en el momento presente y evitar predicciones futuras hará que el cuerpo se relaje y, anatómicamente, esté mejor predispuesto al disfrute. Si resulta difícil es recomendable buscar un especialista en sexualidad o salud mental que lleve a cabo intervenciones cognitivo-conductuales y/o de atención plena, por ejemplo.

Conclusión

Para concluir, es fundamental comprender las complejidades y diferencias en los mecanismos del placer femenino para fomentar relaciones sexuales más satisfactorias. Este conocimiento no solo puede mejorar la comunicación y la conexión entre las parejas, sino también ayudar a desmitificar ideas erróneas y expectativas poco realistas sobre el orgasmo femenino. Además, al promover una comprensión más profunda de la sexualidad femenina, se pueden explorar y disfrutar una variedad más amplia de experiencias sexuales que se ajusten a las necesidades y deseos individuales de cada mujer.

Referencias bibliográficas

  • Arcos-Romero, A. I. y Sierra, J. C. (2018). Revisión sistemática sobre la experiencia subjetiva del orgasmo. Revista Internacional de Andrología16(2), 75-81. https://doi.org/10.1016/j.androl.2017.09.003
  • Cabello, F. (2010). Manual de sexología y terapia sexual. Editorial Síntesis.
  • Calabrò, R. S., Cacciola, A., Bruschetta, D., Milardi, D., Quattrini, F., Sciarrone, F., Rosa, G., Bramanti, P. y Anastasi, G. (2019). Neuroanatomy and function of human sexual behavior: A neglected or unknown issue? Brain and Behavior9(12). https://doi.org/10.1002/brb3.1389
  • Carvalho, C. (2021). No la invadas, haz que ella quiera. Cómo provocar el placer Femenino. Editorial Círculo Rojo.
  • Gerhard, J. (2000). Revisiting “The Myth of the Vaginal Orgasm”: The Female Orgasm in American Sexual Thought and Second Wave Feminism. Feminist Studies26(2), 449. https://doi-org.ezproxy.usal.es/10.2307/3178545
  • Goldfarb, E. S. y Lieberman, L. D. (2021). Three Decades of Research: The Case for Comprehensive Sex Education. Journal of Adolescent Health68(1), 13-27. https://doi.org/10.1016/j.jadohealth.2020.07.036
  • Leavitt, C. E., Leonhardt, N. D., Busby, D. M. y Clarke, R. W. (2021). When Is Enough Enough? Orgasm’s Curvilinear Association With Relational and Sexual Satisfaction. The Journal of Sexual Medicine18(1), 167-178. https://doi.org/10.1016/j.jsxm.2020.10.002
  • Moura, C. V., Tavares, I. M. y Nobre, P. J. (2020). Cognitive-Affective Factors and Female Orgasm: A Comparative Study on Women With and Without Orgasm Difficulties. The Journal of Sexual Medicine17(11), 2220-2228. https://doi.org/10.1016/j.jsxm.2020.08.005
  • Nagoski, E. (2021). Tal como Eres. Editorial Neo-Person.
  • Santana, D. y Ortega, M. (2019). La consulta sexológica. Editorial Síntesis.