Influenciada por varios enfoques de terapia como el constructivismo social, la teoría de sistemas, terapia narrativa y la noción de construcciones personales. La terapia breve centrada en soluciones (TBCS; en inglés, solution-focused brief therapy, SFBT), también llamada terapia de solución focalizada o terapia de práctica de construcción de soluciones, fundada por Steve de Shazer, Insoo Kim Berg y sus colegas, se desarrolló como complemento de otros tratamientos a principios de la década de 1980. Hoy en día, se utiliza en escuelas, centros de salud, servicios sociales, hospitales y centros residenciales de tratamiento. Veamos por qué algunas técnicas terapéuticas de la terapia breve centrada en soluciones radican en “escuchar, seleccionar y construir”.

“Nunca introduzca complejidad cuando la simplicidad sirve”

(Thomas, 2007, p. 8)

¿Cómo se trabaja con los recursos del consultante con las técnicas de la terapia breve (TBCS)?

El punto clave: Las fortalezas

El trabajo desde las fortalezas y recursos de los consultantes supone un abordaje no-normativo donde el papel principal del terapeuta es ayudar a tomar conciencia de estas.

Terapia breve centrada en soluciones: ¿Qué es? 

Y es que, aunque se parte de la premisa de que las personas suelen acudir a terapia dado que se les ha presentado un problema, también se tiene en cuenta que quienes optan por el tratamiento suelen poseer los recursos para enfrentarse a este.

Por ello, se tiene en consideración que es muy posible que ya se esté haciendo usos de tales aspectos en ciertas situaciones, llamadas excepciones. Esto es, aquellos momentos en los que podría ocurrir el problema, pero no lo hace. Y, junto a ello, las soluciones que se ponen en marcha de forma exitosa.

Así, cuando el objetivo se centra en las soluciones en lugar del problema, estos se resuelven con mayor eficacia.

Un terapeuta no-normativo

A diferencia de otro tipo de abordajes donde el terapeuta es el experto y se sigue un modelo tradicional de psicopatología/déficit, en esta postura no se suele partir de tal base. Y es que, en ocasiones, el diagnóstico hace poco para predecir el resultado.

Así pues, se crea un clima de colaboración entre terapeuta y consultante donde el primero asume una posición denominada “one down”, no directivo o autoritario.

Esto es, el profesional se vuelve un conversador que, con curiosidad, ahonda en los detalles y, por medio del lenguaje, formula preguntas que ayuden a descubrir recursos y ampliar soluciones.

tecnicas de terapia breve centrada en soluciones

A su vez, los consultantes guían el ritmo según las preguntas que formulan.

Y es que, estas reflejan y permiten la ayuda para conformar conjuntamente el desenlace más óptimo para ellos.

Una vez descrito esto último, las mejoras y cambios que ya están en marcha ayudan a identificar cómo lo han logrado. Atribuyendo, por ende, control y convirtiéndoles en agentes de cambio competentes y autodirigidos. Es decir, cambiando su marco de referencia de observador a participante.

Con esto, se establecen una serie de pasos para alcanzar dicho desenlace óptimo. Lo que conlleva que los consultantes descubran, además, que no solo son agentes en el propio cambio, sino expertos en sus problemas.

Pero ¿No se abordan los problemas en la TBCS?

Intervenir bajo la visión de las capacidades no implica dejar de lado las dificultades. Al contrario, las conversaciones sobre las experiencias negativas son fundamentales para visibilizar el crecimiento percibido y puntos fuertes de quienes consultan.

Y es que, al fin y al cabo, solo puede haber soluciones después de los problemas. 

Ahora, como hemos mencionado, estas conversaciones se abordan mediante preguntas de afrontamiento que denotan la capacidad en la gestión de los recursos que se poseen. Pues la TBCS no es un procedimiento de resolución de problemas, sino un proceso de
construcción de soluciones (Neipp y Beyebach, 2022).

Así mismo, la postura del terapeuta se acomoda a las necesidades del consultante. Debido a esto, la intervención se lleva a cabo de manera que se respeten los tiempos y visión de quienes acuden.

¿Qué beneficios suponen la TBCS?

Beneficios de la terapia

La gran mayoría de los estudios que hacen uso de técnicas de terapia breve publicados hasta la fecha demuestran ser eficaces, con más de cuatro de cada cinco estudios mostrando un efecto positivo (Walker et al., 2021).

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Este enfoque terapéutico basado en la evidencia permite obtener resultados en un reducido número de sesiones (lo que aumenta la disponibilidad).

Pues, se requieren cinco sesiones, de no más de cuarenta y cinco minutos, que pueden extenderse durante un período de varios meses. Y, rara vez, más allá de ocho sesiones (Siedlecki, 2015).

Además, se adapta a una gran variedad de contextos. Tanto en su aplicación en grupos como terapia individual.

Por otra parte, las preguntas que presuponen agencia personal generan un impacto directo a nivel cognitivo y conductual a la hora de co-construir la realidad.

Y, por consiguiente, los consultantes perciben una mayor capacidad de solución. 

Ahora, no hay que olvidar que, en caso de que no sea beneficiosa para este, el profesional ha de mostrar otras opciones viables y referir adecuadamente. O, en su defecto, integrar el enfoque con métodos diferentes.

Beneficios para el consultante

La visión centrada en soluciones permite adquirir nuevas competencias. Como las creencias basadas en fortalezas que se extienden a diferentes contextos, impactando significativamente en la disminución del síndrome de Burnout, por ejemplo. 

Es así pues, como esta forma de intervenir, que no solo existe en contextos terapéuticos, es una mirada a las posibilidades. En consecuencia, las personas son protagonistas en sus cambios y aumentan las creencias sobre su autoeficacia.

Conclusión

En definitiva, una postura que promueve el respeto y genera espacios de co-construcción, que es breve, pero que tiene en cuenta los tiempos de cada consultante, que trabaja en el presente, pero con la mirada al futuro deseado. Replicando, junto con esto, aquello que sí funciona.

No obstante, sigue habiendo críticas y cierto escepticismo hacia la terapia breve centrada en soluciones.

Y es que, algunas personas tienen problemas más complejos y graves que no responden a las técnicas de terapia breve y requieren enfoques adicionales. Además de no recomendarse frente a determinadas situaciones (por ejemplo, ante etapas del duelo o en personas con preocupaciones suicidas que necesitan servicios agudos).

Asimismo, este último aspecto ha llevado a muchos profesionales a criticar el enfoque, dada la posibilidad de descuidar un espacio donde realmente se aborden los problemas del consultante. Pudiendo dar paso a una perspectiva miope y sesgada.

Aunque, como ya indicaba el propio Shazer, “la TBCS no es una panacea y no es la respuesta a todos y variados males a los que está sujeto el ser humano”.

Referencias bibliográficas

  • Beyebach, M. y de Vega, M. H. (2012). “Más papas y menos pastillas”: La terapia familiar colaborativa y basada en fortalezas en la intervención con niños y sus familias. Sistemas Familiares28(1), 76-102.
  • Beyebach, M. (2014). La terapia familiar breve centrada en soluciones. Manual de terapia sistémica. Principios y herramientas de intervención, 449-480.
  • Choi, J. J. (2020). The role of the solution-focused brief therapist in client-led problem talks. American Journal of Family Therapy, 49, 1-17. https://doi.org/10.1080/01926187.2020.1816514
  • Marañón, D. y Abeijón, J. A. (2012). El Trabajo Psicoterapéutico con Fortalezas, Capacidades y Recursos. Un Acercamiento Teórico desde el Marco Sistémico Integrador. [Tesis de Maestría, Escuela Vasco-Navarra de Terapia Familiar]. https://www.avntf-evntf.com/wp-content/uploads/2016/12/MaranonD.Trab_.3BI1112.pdf
  • Medina Machín, A. y Beyebach, M. (2014). El impacto de la supervisión y de la supervisión centrada en soluciones sobre las creencias, las prácticas y el burnout de los profesionales del sistema de protección infantil en Tenerife. MOSAICO. Revista de la Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar, 59, 36-55. https://www.tonimedina.es/wp-content/uploads/2021/02/articulo-para-la-revista-MOSAICO-Toni-Medina-y-Mark-Beyebach.pdf
  • Neipp, M.-C, Núñez, R. M. y Martínez, M.-C. (2016). Questions as intervention: Questions centred on solutions versus questions centred on problems. Pilot study in nursing students. Spanish Journal of Health Communication7(1), 77-88. Doi: 10.20318/recs.2016.3166
  • Neipp, M.-C. y Beyebach, M. (2022). The Global Outcomes of Solution-Focused Brief Therapy: A Revision. American Journal of Family Therapy, 1-18. https://doi-org.ezproxy.usal.es/10.1080/01926187.2022.2069175
  • Siedlecki, V. (2015). Solution Focused Brief Therapy. Bartın University Journal of Faculty of Education, 9(1), 1-12 https://doi.org/10.13140/RG.2.1.4887.4961
  • Thomas, F. N. (2007). Possible limitations, misunderstandings, and misuses of solution-focused brief therapy. In T. S. Nelson & F. N. Thomas (Eds.), Handbook of solution- focused brief therapy: Clinical applications (pp. 391-408). Haworth.
  • Walker, C. R., Froerer, A. S. y Gourlay-Fernandez, N. (2021). The value of using emotions in solution focused brief therapy. Journal of marital and family therapy, 00, 1-15. Doi: 10.1111/jmft.12551