Cuando una pareja atraviesa conflictos persistentes, el problema no se trata solamente de mejorar la comunicación. Muchas veces, el malestar se sostiene en ciclos repetidos de crítica, defensa, distancia o desconexión emocional que afectan la convivencia y el bienestar psicológico. En este escenario, la terapia de pareja basada en evidencia ofrece modelos clínicos para comprender qué ocurre y cómo intervenir. Entre los enfoques más estudiados se encuentran la Terapia IBCT y la Terapia EFT, dos abordajes con fundamentos distintos, pero con un objetivo común: ayudar a las parejas a transformar patrones de interacción que generan sufrimiento. A continuación, analizaremos un metaanálisis que comparó la eficacia de ambas propuestas y sus implicancias clínicas.
Cuando el vínculo se vuelve fuente de malestar

La calidad de la relación de pareja podría tener efectos importantes en la vida de sus integrantes. Una relación satisfactoria suele asociarse con mayor bienestar, mientras que una dinámica marcada por conflicto, desconfianza o estrés, afecta la salud de ambos miembros. Además, cuando hay hijos, el clima relacional influye en el funcionamiento familiar.
Desde esta perspectiva, la intervención con parejas aparece como una herramienta clínica relevante. No se trata únicamente de mejorar la comunicación, sino de comprender qué patrones sostienen el conflicto y qué modificaciones podrían favorecer una relación más funcional. En este campo, la Terapia Conductual Integrativa de Pareja (Integrative Behavioral Couple Therapy, IBCT, en inglés) y la Terapia Focalizada en las Emociones (Emotion-Focused Therapy, EFT, en inglés) son dos modelos ampliamente investigados.
Dos enfoques con caminos diferentes
Por un lado, la Terapia IBCT combina estrategias orientadas al cambio conductual con recursos centrados en la aceptación. Para ilustrar, busca modificar comportamientos problemáticos y ayudar a que la pareja comprenda ciertos patrones y acepte aspectos que no pueden transformarse de manera inmediata. Es decir, analiza los antecedentes y consecuencias de los conflictos, así como las vulnerabilidades presentes, con el objetivo de construir una mirada más comprensiva.
Por el otro, la Terapia EFT, también conocida como enfoque focalizado en las emociones, parte de una mirada centrada en el apego y en los vínculos afectivos. Su objetivo es ayudar a las parejas a identificar ciclos negativos de interacción, acceder a emociones primarias y construir respuestas más seguras, sensibles y conectadas. Desde este modelo, muchos conflictos se sostienen por necesidades afectivas no expresadas o por temores vinculados al rechazo, la pérdida de conexión o la inseguridad.
Qué comparó la investigación
El metaanálisis integró 15 análisis sobre estos dos abordajes de pareja, con una muestra total de 373 parejas. De ese conjunto, 12 estudios evaluaron la eficacia de la Terapia EFT y 3 analizaron el modelo IBCT. El objetivo principal fue comparar los hallazgos de ambas propuestas y determinar si existían diferencias significativas en su eficacia.
Adicionalmente, los autores exploraron posibles variables moderadoras. Entre ellas, analizaron el tipo de resultado evaluado, la duración de la relación, la cantidad de hijos, la edad de los participantes, el nivel educativo, el país donde se realizó el estudio y la duración del tratamiento. También diferenciaron resultados vinculados con afecto, conducta, apego, comunicación y bienestar.

Dos modelos con efectos importantes
El análisis evaluó variables como ajuste diádico, satisfacción de pareja, comunicación, intimidad, empatía, confianza, bienestar y síntomas depresivos. Esto permitió observar si los abordajes generaban cambios en distintas dimensiones del vínculo, tanto emocionales como conductuales.
La Terapia EFT mostró un efecto positivo y significativo. En conjunto, las parejas que recibieron este abordaje mejoraron en comparación con las condiciones de referencia de los estudios incluidos, especialmente cuando el conflicto se relacionaba con necesidades emocionales, apego y patrones negativos de interacción.
Eficacia del abordaje IBCT
La Terapia IBCT también demostró tener un impacto positivo, significativo y de alta magnitud. Los estudios incluidos indicaron mejoras en variables como satisfacción marital, ajuste diádico y malestar global, respaldando su utilidad en parejas con dificultades persistentes.
Dicho resultado es relevante porque confirma que integrar aceptación y cambio podría ser una estrategia útil para parejas atrapadas en ciclos repetitivos de crítica, defensa o distancia. En este modelo, aceptar no significa resignarse, sino comprender ciertos patrones para responder de manera más flexible.
¿Un enfoque fue mejor que el otro?
Uno de los datos centrales del metaanálisis fue que no se encontraron diferencias significativas entre los enfoques. Ambos abordajes mostraron efectos grandes y estadísticamente significativos, pero ninguno resultó superior al otro.
Esto no significa que ambas propuestas sean equivalentes. Cada una trabaja con énfasis distintos: una se apoya más en procesos de apego y emoción, mientras que la otra integra aceptación, análisis funcional y cambio conductual. Sin embargo, los resultados sugieren que ambas pueden ser útiles si se ajustan a las necesidades del caso.
Lo que la evidencia todavía no permite cerrar

Aunque los resultados son prometedores, el metaanálisis también presenta limitaciones. Una de ellas es la diferencia en la cantidad de estudios disponibles para cada modelo: se incluyeron 12 investigaciones sobre Terapia EFT, pero solo 3 sobre Terapia IBCT. Esta asimetría limita la fuerza de algunas comparaciones y muestra la necesidad de ampliar la investigación.
Además, los resultados analizados corresponden principalmente al momento posterior al tratamiento. Por eso, se necesita más evidencia sobre el mantenimiento de los cambios a largo plazo. También sería importante estudiar con mayor detalle si existen diferencias según género, tipo de problema, gravedad del conflicto, historia de la pareja o presencia de dificultades psicológicas en uno o ambos miembros.
Elegir el abordaje según las necesidades de la pareja
El metaanálisis sugiere que tanto la Terapia IBCT como la EFT cuentan con respaldo empírico y generan mejoras significativas en parejas con dificultades. En lugar de pensar cuál es la mejor en términos absolutos, resulta más útil preguntarse qué modelo se ajusta mejor a las necesidades clínicas de una pareja concreta.
Si el problema central se organiza alrededor de inseguridad de apego o desconexión afectiva, la Terapia EFT podría ofrecer un marco especialmente potente. En cambio, si la pareja se encuentra atrapada en intentos fallidos de cambio, crítica mutua o rechazo de diferencias persistentes, la Terapia IBCT aporta herramientas valiosas para integrar aceptación y transformación. En los dos casos, el valor clínico está en comprender el vínculo con más precisión y abrir posibilidades de cambio respaldadas por investigación.
Referencia bibliográfica
- Pintea, S., Pop, R. y Kallay, E. (2019). The effect of integrative behavioral therapy versus emotion-focused therapy for couples: A meta-analysis. Studia Universitatis Babeș-Bolyai Psychologia-Paedagogia, 64(1), 23-44. https://doi.org/10.24193/subbpsyped.2019.1.02





















