¿Una terapia ayuda a cambiar la manera en que una persona se trata a sí misma? La autocrítica no siempre aparece como una simple exigencia personal. Generalmente, implica una relación interna marcada por dureza, vergüenza o sensación de insuficiencia. La terapia basada en la compasión fue desarrollada, justamente, para abordar este tipo de sufrimiento. Siguiendo esa línea, un metaanálisis reciente analizó si tal abordaje podría reducir la autocrítica y aumentar la capacidad de compasión. A continuación, veremos qué encontró la evidencia y por qué dicha relación resulta relevante para la salud mental.
Cuando la mente se vuelve contra sí misma

La autocrítica se ha relacionado con distintos cuadros psicológicos, como síntomas depresivos, ansiedad social, trastornos de conducta alimentaria, psicosis y trastornos de personalidad. No se trata solo de reconocer errores o querer mejorar. En sus formas más intensas, incluye sentimientos de inferioridad, rechazo hacia uno mismo o deseo de castigarse. Por eso, ha sido considerada una dimensión transdiagnóstica, presente en distintos diagnósticos clínicos.
La terapia centrada en la compasión, desarrollada por el psicólogo Paul Gilbert, parte de una idea central: muchas personas necesitan modificar pensamientos negativos y aprender a relacionarse consigo mismas desde mayor seguridad, cuidado y apoyo. Desde este enfoque, la compasión significa sensibilidad frente al sufrimiento y compromiso para aliviarlo.
Una terapia orientada a reducir la amenaza interna
El modelo propone que las personas muy autocríticas tienden a activar con frecuencia el sistema de amenaza y autoprotección. Ante errores, fracasos o dificultades, suelen responderse con desprecio o vergüenza. Al mismo tiempo, tienen dificultades para activar emociones de calma, seguridad y autocuidado.
Por eso, la terapia centrada en la compasión busca fortalecer el sistema de calma y afiliación. Para ello, utiliza ejercicios como mindfulness, imaginación compasiva, escritura de cartas compasivas, trabajo con postura, respiración, tono de voz y conductas orientadas al cuidado. El objetivo no es negar el malestar, sino construir una forma menos hostil de responder ante él.
De la teoría a la evidencia
Si dicha terapia busca reducir la amenaza interna y fortalecer una respuesta más segura hacia uno mismo, la pregunta clave es si estos cambios se observan en los análisis disponibles. En otras palabras, hay que evaluar si, después de la intervención, disminuye la autocrítica y aumenta la capacidad de compasión hacia uno mismo.
Un trabajo sobre cómo nos tratamos
Para evaluar estos efectos, Vidal y Soldevilla realizaron un metaanálisis sobre terapia centrada en la compasión. Los autores incluyeron 14 artículos que contaban con los datos necesarios para el análisis cuantitativo.

La revisión incorporó 7 ensayos controlados, con 640 participantes, y 7 estudios observacionales, con 207 participantes. Todos los trabajos evaluaron las variables mediante la Escala de Formas de Autocrítica/Ataque hacia uno mismo y Autotranquilización (Forms of Self-Criticizing/Attacking and Self-Reassuring Scale, FSCRS, en inglés), que permite medir distintas formas de autoataque y la capacidad de tranquilizarse o darse apoyo en momentos difíciles.
¿Se encontró una disminución tras la intervención?
Los resultados mostraron que la terapia centrada en la compasión se asoció con una disminución de la autocrítica. En los ensayos controlados, las personas que recibieron la intervención presentaron menores niveles de yo inadecuado y yo detestado en comparación con los grupos control. Es decir, una reducción de sentimientos de insuficiencia, rechazo o dureza hacia uno mismo.
Por su parte, los estudios observacionales también mostraron reducciones significativas después del abordaje. No obstante, estos resultados deben leerse con más cautela, porque este tipo de diseño no permite descartar con la misma fuerza otras explicaciones posibles. Aun así, el patrón general fue consistente: tras la terapia, la relación con uno mismo tendió a volverse menos crítica.
Más capacidad de autoconsuelo

Adicionalmente, la investigación encontró un aumento en la capacidad de autoconsuelo. Tal punto es importante porque el objetivo del tratamiento no es únicamente reducir la autocrítica. También busca que la persona logre desarrollar una respuesta interna más segura, cálida y reguladora ante el sufrimiento.
Siguiendo esta línea, algunas personas aprenden a cuestionar pensamientos negativos, pero continúan sintiéndose amenazadas, avergonzadas o solas frente al error. La terapia basada en la compasión intenta trabajar ese nivel emocional: no solo pensar distinto, sino también sentirse acompañadas por una voz interna menos punitiva.
Un efecto que varió según el diseño
Los efectos no fueron idénticos en todos los diseños incluidos. En los ensayos controlados, la reducción de la autocrítica mostró efectos entre pequeños y moderados, mientras que el aumento del autoconsuelo presentó un efecto de magnitud media. En los estudios observacionales, los efectos fueron mayores, aunque más heterogéneos.
Dicha diferencia es importante porque los diseños sin grupo control podrían sobreestimar el impacto de una intervención. Por eso, aunque el patrón general favorece a la terapia centrada en la compasión, los resultados más sólidos provienen de los ensayos controlados.
Una evidencia prometedora, pero todavía limitada
Los autores señalan varias limitaciones. La primera es que el número de análisis incluidos fue pequeño, algo esperable en un abordaje relativamente reciente. Además, solo la mitad de los trabajos fueron ensayos controlados, mientras que el resto tuvo diseños observacionales, con menor fortaleza metodológica.
Cabe destacar que se excluyeron trabajos que medían autocrítica con instrumentos distintos a la FSCRS, porque esa escala permitía analizar tanto autoataque como autoconsuelo. Esto hizo que la revisión fuera más específica, pero también redujo la cantidad de evidencia disponible. Por eso, los resultados son alentadores, aunque todavía se necesitan más ensayos aleatorizados que comparen este tratamiento psicológico con otros.
Tratar la autocrítica es cuidar la salud mental
El metaanálisis sugiere que la terapia centrada en la compasión podría reducir la autocrítica y aumentar la capacidad de autoconsuelo. Tal hallazgo es clínicamente relevante porque la dureza hacia uno mismo aparece en múltiples cuadros psicológicos y ayuda a sostener malestar, vergüenza y sensación de amenaza.
Aun así, conviene evitar una lectura simplista. La compasión no equivale a una indulgencia automática. En este enfoque, supone entrenar una manera más sabia, firme y cuidadosa de responder al sufrimiento. Cuando la mente deja de funcionar como tribunal permanente, podría empezar a convertirse en un lugar un poco más habitable.
Referencia bibliográfica
- Vidal, J. y Soldevilla, J. M. (2023). Effect of compassion‐focused therapy on self‐criticism and self‐soothing: A meta‐analysis. British Journal of Clinical Psychology, 62(1), 70-81. Doi: 10.1111/bjc.12394





















