En el mundo de la psicología, nos encontramos con fenómenos que despiertan la curiosidad sobre cómo funciona nuestra mente. Uno de estos es el efecto Zeigarnik, un concepto intrigante que nos hace cuestionar por qué ciertas experiencias o tareas se quedan grabadas en la memoria. A lo largo de esta nota, iremos comprendiendo cómo este se entrelaza en las actividades cotidianas, afectando desde el aprendizaje hasta la productividad laboral. ¿Alguna vez has notado que las cosas que no terminas tienden a quedarse rondando en tu mente mucho más que las que completas?

Orígenes del efecto Zeigarnik

El efecto Zeigarnik tiene sus raíces en una pregunta fundamental sobre la memoria y las tareas inacabadas. Fue así que, Bluma Zeigarnik, en su estudio seminal de 1927, se propuso investigar cómo las intenciones inacabadas influencian la retención en la memoria. De esta manera, la premisa era que un deseo no satisfecho, o una quasi-necesidad, podría afectar no solo la realización de una tarea, sino también cómo recordamos esa tarea.

Así pues, Zeigarnik llevó a cabo experimentos con 164 personas individualmente, con estudiantes, profesores y niños. También, se realizaron dos experimentos grupales con adultos y niños. ¿Objetivo? Responder a la pregunta: ¿Cuál es la relación entre cómo recordamos una actividad que ha sido interrumpida antes de completarse y una que no ha sido interrumpida? (Zeigarnik, 1938).

¿Quién fue Bluma Zeigarnik?

En dicho restaurante, notó que los camareros tenían una mayor capacidad para recordar pedidos que aún no se habían servido o cobrado, mientras que tendían a olvidar aquellos que ya se habían completado.

Bluma Zeigarnik fue una psicóloga innovadora nacida en Lituania, en 1901. Bluma dejó una impresión duradera en el campo de la psicología con el descubrimiento del efecto que lleva su apellido. En sus inicios, Zeigarnik tomó una decisión crucial en 1922 al mudarse a Berlín para estudiar en la Universidad de Berlín.

Fue allí que su camino se cruzó con el de Kurt Lewin, psicólogo destacado en la teoría de la Gestalt. De esta manera, bajo su mentoría, Zeigarnik llevó a cabo un estudio trascendental en 1927 que alteró significativamente la percepción sobre el procesamiento mental de las tareas pendientes frente a las completadas.

Sin embargo, la génesis del estudio de Zeigarnik se originó en una observación cotidiana en un restaurante. En este, notó que los camareros tenían una mayor capacidad para recordar pedidos que aún no se habían servido o cobrado, mientras que tendían a olvidar aquellos que ya se habían completado.

La experimentación

Motivada por tal observación, diseñó una serie de experimentos para indagar en el fenómeno y los resultados de su investigación fueron reveladores. Y es que, demostraron que las personas generalmente recuerdan con mayor claridad las tareas inacabadas o interrumpidas en comparación con las que han sido finalizadas. Dicho descubrimiento, conocido como el efecto Zeigarnik, ha tenido un impacto significativo en el entendimiento de la memoria y atención en la psicología moderna (Zeigarnik, 2007).

En definitiva… ¿Qué es el efecto Zeigarnik?

El efecto Zeigarnik comprende un intrigante principio dentro de la psicología que se centra en cómo la memoria interactúa con las tareas inacabadas o interrumpidas. Según el efecto, existe una tendencia notable en las personas de recordar mejor las actividades que aún no han concluido, en comparación con aquellas que se han completado satisfactoriamente. Esto se manifiesta de una manera que capta la atención de forma continua. Es decir, las tareas pendientes siguen rondando en la mente, manteniéndonos en un estado de alerta y atención hasta que finalmente logramos terminarlas.

Un ejemplo claro del Efecto Zeigarnik podría ser cuando comienzas a redactar un correo electrónico importante y, por alguna interrupción, no logras terminarlo.

Asimismo, el efecto Zeigarnik va más allá de ser solo una observación sobre la memoria; pues tiene implicaciones prácticas significativas en términos de planificación y organización. Así, el cerebro, al enfrentarse a tareas inacabadas, no solo las recuerda, sino que también se ve estimulado para desarrollar planes y estrategias efectivas para su conclusión.

En todo esto, el proceso implica una interacción dinámica entre la retención de la tarea inacabada en la memoria y la generación de un enfoque estructurado para abordarla (Kodden, 2020).

Veamos algún ejemplo…

Cuando, mismamente, se comienza a redactar un correo electrónico importante y, por alguna interrupción, no se termina. Por tanto, aunque la persona continúe con otras actividades, es probable que ese correo pendiente siga en au mente, recordándole constantemente que necesita completarlo. La situación, tan habitual en el ámbito laboral o personal, muestra cómo una tarea inacabada, como finalizar un correo, puede mantenerse activa en la conciencia, impulsando a regresar y concluir la tarea.


¿Podría influir en nuestra salud mental?

El efecto Zeigarnik puede tener un impacto considerable en la salud mental, especialmente en lo que respecta a la calidad del sueño. Y es que, las tareas pendientes al final de la semana laboral no solo ocupan un espacio en la mente, sino que también pueden inducir una rumiación afectiva, donde se entraría en un ciclo de preocupaciones y emociones negativas.

Dicha rumiación, centrada en lo que aún no se ha completado, puede perturbar significativamente el sueño, especialmente durante el fin de semana cuando se busca descansar y desconectar del trabajo. Así, el efecto Zeigarnik, además de lo expuesto, también puede afectar la manera en que el cuerpo y mente se relajan y recuperan.

Por otro lado, la influencia del efecto en la salud mental se extiende más allá de las noches de insomnio esporádicas. Pues la acumulación constante de tareas inacabadas puede elevar los niveles de estrés y ansiedad a lo largo del tiempo, provocando un deterioro más pronunciado del sueño (Syrek et al., 2017).

Impacto del efecto Zeigarnik en el estrés y la ansiedad

El fenómeno se relaciona estrechamente con cómo la persona maneja el estrés y la ansiedad. Lo anterior, dependiendo de si la tarea se completó o no, puede influir en la frecuencia con la que se recuerde dicha tarea. Por ejemplo, si una interrupción en una tarea se percibe como una señal de finalización, es posible que no se recuerde tanto la tarea.

El Efecto Zeigarnik se relaciona estrechamente con cómo manejamos el estrés y la ansiedad.

Como consecuencia, se reduce el estrés y la ansiedad asociados. En cambio, si la interrupción se percibe como una falta de finalización, es probable que la tarea permanezca más activamente en la memoria. Esto último, puede aumentar el estrés y la ansiedad, especialmente ante una presión por completarla.

¿Qué influye?

Mismamente, un estudio reciente que involucró a 116 personas, investigó si la forma en que se presentan las tareas y las interrupciones afecta a cómo se recuerdan estas. Los resultados mostraron que ni la forma en que se ve la tarea ni cómo se interrumpe realmente hacen una gran diferencia en cuánto se recuerdan.

Sin embargo, lo que sí influyó fue cuánto nivel de ansiedad tenía cada persona en ese momento. Lo que significa que los diferentes niveles de ansiedad, podrían influir en la forma en que se recuerdan las tareas inacabadas de manera diferente a cuando se está más relajado (Köksal, 2022). En caso de que quieras aprender más sobre este cuadro y sus bases neurospciológicas, te recomendamos nuestro curso en ansiedad.

Conclusión

El efecto Zeigarnik, con su habilidad para mantener vivas en la mente las tareas pendientes, enseña una lección valiosa sobre el equilibrio en la vida. Por un lado, este efecto ayuda a recordar y completar lo que se ha empezado, fomentando la organización y la productividad. Sin embargo, también muestra cómo el exceso de tareas inacabadas puede aumentar los niveles de estrés y ansiedad, especialmente si no se encuentran formas efectivas de manejarlas.

Tal conocimiento invita a reflexionar sobre la importancia de abordar las responsabilidades de manera que no solo promueva la eficiencia, sino que también cuide el bienestar mental. Así, la clave está en encontrar un balance, aprender a completar las tareas de manera eficiente o dejarlas a un lado conscientemente cuando sea necesario, para mantener no solo un alto rendimiento, sino también una buena salud mental y emocional.

Referencias bibliográficas

  • Kodden, B. (2020). The art of sustainable performance: the Zeigarnik effect. En Springer eBooks (pp. 67-73). https://doi.org/10.1007/978-3-030-46463-9_10
  • Köksal, M. F. (2022). A study on the relationship between anxiety types and the Zeigarnik effect. GCRIS Database, Izmir University of Economics. https://hdl.handle.net/20.500.14365/358
  • Syrek, C. J., Weigelt, O., Peifer, C. y Antoni, C. H. (2017). Zeigarnik’s Sleepless Nights: How unfinished tasks at the end of the week impair employee sleep on the weekend through rumination. Journal of Occupational Health Psychology, 22(2), 225-238. https://doi.org/10.1037/ocp0000031
  • Zeigarnik, A. V. (2007). Bluma Zeigarnik-A memoir. Gestalt theory, 29(3), 256.
  • Zeigarnik, B. (1938). On finished and unfinished tasks. En Kegan Paul, Trench, Trubner y Company eBooks (pp. 300-314). https://doi.org/10.1037/11496-025