El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición diversa que se manifiesta de muchas maneras. Dentro de esta diversidad, los “meltdowns” y “shutdowns” son dos experiencias emocionales que pueden afectar profundamente a las personas que lo presentan, así como a sus seres queridos y cuidadores. Estos términos se utilizan para describir momentos de extrema angustia y sobrecarga sensorial que, generalmente, se presentan de manera impredecible. En la presente nota, exploraremos en detalle qué son los “meltdowns” y “shutdowns”, sus causas, cómo reconocerlos y, lo más importante, cómo apoyar durante estos desafiantes episodios.

Primero… ¿En qué consiste el TEA?

El TEA es una condición del neurodesarrollo que afecta la comunicación, la interacción social y el comportamiento de las personas de manera variable. Se le llama “espectro” debido a la amplia gama de síntomas y niveles de gravedad que pueden presentarse en las personas con dicho diagnóstico.

A menudo, el TEA se diagnostica en la infancia, y sus síntomas pueden persistir a lo largo de la vida, aunque pueden mejorar con intervenciones adecuadas (Rea et al., 2018). Para profundizar en el diagnóstico y abordaje del TEA, te recomendamos nuestro curso en autismo.

Algunas características generales

meltdowns

Como hemos comentado, las características pueden variar significativamente de una persona a otra. A pesar de ello, algunos de los síntomas comunes incluyen dificultades en la comunicación verbal y no verbal, además de patrones repetitivos de comportamiento e intereses restrictivos.

Así, hay personas con TEA que tienen dificultades para comprender las sutilezas de la comunicación, como el lenguaje corporal o las expresiones faciales, lo que puede suponer un obstáculo en las interacciones sociales. Mientras, otras pueden tener intereses especiales o actividades específicas en las que se centran intensamente.

¿Qué son los “meltdowns” y “shutdowns”?

Ambas son respuestas emocionales distintas que pueden experimentar las personas en el espectro autista en situaciones de estrés o sobrecarga sensorial. Es importante comprender que son respuestas naturales en quienes conviven con este cuadro. Esto es, no son comportamientos voluntarios ni manipulativos, sino más bien una estrategia de autorregulación en un intento de lidiar con las dificultades que experimentan.

Dos respuestas emocionales

Los “meltdowns” se caracterizan por una explosión emocional intensa y a menudo incontrolable. Así, durante un “meltdown,” se puede perder el control sobre las emociones y comportamientos. Pueden gritar, llorar, patalear, golpear objetos o a sí mismos, y en algunos casos, pueden representar un riesgo para su propia seguridad o la de los demás. Los “meltdowns” son como una tormenta emocional.

Los “shutdowns”, por otro lado, implican una retirada emocional o desconexión. Durante un “shutdown,” la persona puede volverse extremadamente callada, retraída y aparentemente distante. Pueden evitar el contacto visual, dejar de responder a estímulos externos o parecer ausentes. Podría decirse, que es su forma de protegerse emocionalmente.

¿Qué provoca estas respuestas en el TEA?

TEA
  1. Sobrecarga sensorial: Una de las causas más comunes de “meltdowns” y “shutdowns” en el TEA es la sobrecarga sensorial. Y es que, las personas en el espectro autista pueden ser hipersensibles a estímulos sensoriales como la luz, el sonido, el tacto y los olores. De esta forma, cuando se enfrentan a una sobrecarga de estos estímulos, pueden sentirse abrumadas y desencadenar una respuesta emocional intensa.
  2. Dificultades de comunicación: La comunicación puede ser un desafío significativo. Cuando se tienen dificultades para expresar necesidades, deseos o frustraciones, la falta de comunicación efectiva puede llevar a la frustración y, en última instancia, a un “meltdown.”
  3. Cambios en la rutina: Quienes tienen TEA a menudo encuentran seguridad y estabilidad en las rutinas predecibles. Cualquier interrupción en su rutina o cambios inesperados pueden desencadenar ansiedad y “meltdowns”, como resultado de la incapacidad para anticipar lo que sucederá a continuación.
  4. Estrés emocional: El estrés emocional, que puede ser causado por situaciones sociales, escolares o familiares, también puede ser un desencadenante. Por ejemplo, las expectativas sociales o las demandas excesivas pueden generar una gran presión emocional.
  5. Necesidades no satisfechas: Las personas en el espectro autista tienen necesidades específicas, y cuando estas no se satisfacen, ya sea física, emocional o sensorialmente, pueden experimentar estas respuestas como una forma de comunicar su malestar (Cook y Purkis, 2022).

Los “meltdowns” y “shutdowns” desde la perspectiva de la neurodiversidad

Desde la perspectiva de la neurodiversidad, el TEA y sus manifestaciones, como los “meltdowns” y “shutdowns,” son considerados parte de la variabilidad neurológica en lugar de simplemente trastornos a corregir. Esta perspectiva valora la diversidad natural en el funcionamiento cerebral y busca comprender y aceptar las experiencias individuales. Así pues, en lugar de ser juzgados como comportamientos problemáticos, estas conductas se reconocen como una expresión válida de angustia.

Para apoyar a quienes las experimentan, se enfatiza la importancia de crear entornos más inclusivos y comprensivos que consideren las necesidades sensoriales y emocionales de las personas en el espectro. Además, se promueve la enseñanza de estrategias de autorregulación para que puedan gestionar mejor estos episodios. En definitiva, en lugar de buscar la “normalización”, se busca la aceptación y el respeto de las diferencias.

¿Cómo apoyar durante un “meltdown” o “shutdown”?

3 recomendaciones útiles

autorregulación

Durante un “meltdown” o “shutdown,” es esencial que los cuidadores y seres queridos se mantengan tranquilos para evitar empeorar la situación con reacciones negativas o reprimendas. En estos momentos, la persona puede necesitar espacio para autorregularse, por lo que es importante no forzar la interacción o la comunicación y respetar su necesidad de procesar lo que está experimentando.

También se deben minimizar los estímulos sensoriales, apagando luces brillantes, disminuyendo el ruido y eliminando cualquier elemento que pueda contribuir a la sobrecarga sensorial. Una vez que la persona se sienta más calmada y esté lista para interactuar, es fundamental brindar apoyo emocional y comprensión, hablar sobre lo que causó el episodio y buscar soluciones juntos.

Finalmente, fomentar estrategias de autorregulación, como técnicas de meditación, ejercicios de respiración o prácticas de relajación, puede ser beneficioso para ayudar a manejar el estrés y la ansiedad en situaciones futuras (Lewis y Stevens, 2023).

Conclusión

En conclusión, los “meltdowns” y “shutdowns” en el contexto del TEA son experiencias complejas que requieren un enfoque comprensivo y apoyo desde la perspectiva de la neurodiversidad. Estos episodios no deben ser vistos como comportamientos problemáticos, sino como respuestas comprensibles a la sobrecarga sensorial y emocional. Por ello, es fundamental mantener la calma y brindar un espacio seguro durante estos momentos, permitiendo que la persona autorregule sus emociones y sensaciones.

Referencias bibliográficas

  • Lewis, L. F. y Stevens, K. (2023). The lived experience of meltdowns for autistic adults. Autism : the international journal of research and practice27(6), 1817–1825. https://doi.org/10.1177/13623613221145783
  • Cook, B. y Purkis, Y. (2022)The autism and neurodiversity self advocacy handbook: Developing the skills to determine your own future. Jessica Kingsley Publishers.
  • Rea, H., LaMotte, K. y Burrell, T.L. (2018). What Is Autism Spectrum Disorder?. En: McNeil, C., Quetsch, L., Anderson, C. (Eds) Handbook of Parent-Child Interaction Therapy for Children on the Autism Spectrum. Springer. https://doi.org/10.1007/978-3-030-03213-5_1