Criar a un niño, niña o adolescente autista puede implicar desafíos emocionales que requieren acompañamiento, recursos y redes de apoyo. En muchos casos, los cuidadores atraviesan estrés, ansiedad, culpa, agotamiento o sensación de aislamiento, especialmente cuando las demandas del entorno superan los apoyos disponibles. En dicho escenario, la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) aparece como una posible herramienta para fortalecer el bienestar en padres de hijos con autismo. Esta nota se basa en una revisión sistemática sobre su aplicación. La pregunta central es clara: ¿es posible que este enfoque ayude a quienes cuidan a vivir con mayor coherencia con sus valores?

Los desafíos que enfrentan

ACT para padres, hijos con autismo

El diagnóstico de autismo representa un cambio importante en la vida familiar. Cuidadores a cargo experimentan emociones intensas, como tristeza, enojo, miedo, culpa, negación o sensación de desborde, todas ellas, reacciones que suelen relacionarse con la incertidumbre, la falta de apoyos, las demandas de cuidado y la necesidad de reorganizar la vida cotidiana.

Paralelamente, también impacta en otros planos. Algunas familias, por ejemplo, reducen su vida social, pierden contacto con personas cercanas o sienten que el entorno no comprende sus necesidades. Además, pueden aparecer tensiones económicas, cambios laborales y nuevas demandas en la dinámica familiar. Por eso, hablar de ACT para padres de hijos con autismo no implica centrar la mirada solo en el niño o niña, sino también en el bienestar de quienes sostienen el cuidado.

¿Por qué podría ser útil en este contexto?

La terapia mencionada es una intervención conductual y contextual orientada a aumentar la flexibilidad psicológica. Esto significa ayudar a las personas a relacionarse de otra manera con pensamientos, emociones y sensaciones difíciles, sin quedar atrapadas por ellas ni organizar toda la vida alrededor de evitarlas.

El modelo trabaja con seis procesos centrales: aceptación, defusión cognitiva, contacto con el momento presente, yo como contexto, valores y acción comprometida. Precisamente, en cuidadores a cargo, los procesos descritos son sumamente relevantes para sostener emociones difíciles, reducir la evitación y recuperar acciones vinculadas al cuidado, la presencia y el autocuidado.

¿Cómo se llevó a cabo la revisión?

La revisión sistemática analizó estudios sobre intervenciones basadas en ACT dirigidas a padres de niños, niñas y adolescentes autistas. La búsqueda se realizó en distintas bases de datos científicas. De 1174 resultados iniciales, solo ocho artículos cumplieron con los criterios de inclusión.

Hijos con autismo

Uno fue un ensayo controlado aleatorizado, otro tuvo un diseño cuasiexperimental y los seis restantes fueron exploratorios. Las intervenciones debían basarse en la terapia mencionada y abordar procesos del modelo mediante ejercicios experienciales.

¿Cuáles fueron los resultados?

Uno de los hallazgos más relevantes fue la mejora en flexibilidad psicológica. Cinco estudios evaluaron dicho proceso, y cuatro encontraron cambios significativos. En términos prácticos, implica que la ACT para padres de hijos con autismo ayuda a responder con mayor apertura ante emociones difíciles, sin actuar únicamente desde la urgencia de escapar del malestar.

Asimismo, algunos trabajos también observaron reducciones en evitación experiencial. Lo antedicho resulta importante porque muchos cuidadores suelen intentar alejarse de emociones como culpa, tristeza o ansiedad. Aunque esa estrategia alivia en el corto plazo, también puede restringir la vida personal y familiar.

En ese sentido, el modelo de terapia propone un giro clínico: En vez de centrar todo el trabajo en quitar el malestar, intenta ampliar la capacidad de actuar con sentido aun cuando el malestar aparece.

Pensamientos difíciles y conexión con valores

Por otra parte, varios estudios evaluaron la fusión cognitiva, es decir, la tendencia a quedar atrapado por pensamientos y tratarlos como si fueran hechos incuestionables. Siguiendo esa línea, algunos resultados mostraron una disminución de este proceso. En la experiencia parental, lo anterior tiene una relevancia concreta. Pensamientos como “no estoy haciendo lo suficiente”, “soy responsable de todo” o “no voy a poder” adquieren mucho peso.

Paralelamente, se observaron mejoras en la conexión con valores. En algunas intervenciones, madres y padres reportaron mayor coherencia entre sus valores y su forma de vivir. Dentro de dicho contexto, se incluyen dimensiones como familia, crianza, pareja, amistades, diversión, autocuidado o participación comunitaria.

La pregunta principal pasó de ser “¿cómo reducir el estrés?” a “¿qué tipo de madre, padre o cuidador quiero ser en medio de esta situación?”.

Estrés, ansiedad, depresión y calidad de vida

Por último, los estudios revisados también informaron cambios en variables de salud mental, dando cuenta de reducciones en síntomas depresivos, ansiedad, estrés y malestar psicológico. Además, algunos trabajos registraron mejoras en salud general, calidad de vida psicológica y ciertas dimensiones del funcionamiento familiar en padres de hijos con autismo.

ACT para padres

En particular, se describieron cambios vinculados a la percepción de competencia parental, la comunicación con el hijo, la capacidad para afrontar dificultades cotidianas y la disminución del impacto percibido que el diagnóstico tenía sobre la dinámica familiar.

Lo que todavía no podemos afirmar

La revisión muestra una línea prometedora, pero también varios límites. Uno de los principales es el tamaño reducido de las muestras. Solo un trabajo incluyó más de 40 participantes. Dicho aspecto limita la posibilidad de generalizar los hallazgos y exige cautela al interpretar los resultados.

Otro punto importante es la escasez de grupos control. Solo dos estudios los utilizaron. Sin este tipo de comparación, resulta más difícil saber si los cambios observados se deben específicamente a la intervención terapéutica o a otros factores, como el paso del tiempo, el apoyo grupal o la expectativa de mejora.

Una línea prometedora para acompañar a quienes cuidan

Sin dudas, la evidencia disponible sugiere que la ACT puede contribuir a mejorar la flexibilidad psicológica en padres de hijos con autismo, reducir la evitación experiencial, disminuir la fusión cognitiva y fortalecer acciones orientadas por valores. Sin embargo, el campo aún necesita estudios más amplios, controlados y con seguimientos prolongados.

El valor de la presente intervención parece estar en su forma de comprender el malestar. Es decir, no promete eliminar todas las emociones difíciles ni convertir la crianza en una experiencia sin tensión. Su aporte es ayudar a personas a cargo a hacer espacio a lo que sienten, tomar distancia de pensamientos dolorosos y actuar de acuerdo con lo que consideran importante. ¿Qué nuevos caminos podrían abrirse si cuidar también implicara aprender a cuidarse?

Referencia bibliográfica

  • Juvin, J., Sadeg, S., Julien-Sweerts, S. y Zebdi, R. (2022). A systematic review: Acceptance and commitment therapy for the parents of children and adolescents with autism spectrum disorder. Journal of Autism and Developmental Disorders, 52, 124–141. https://doi.org/10.1007/s10803-021-04923-y