La música, como una herramienta efectiva de autorregulación emocional y adaptación conductual para adolescentes, podría mejorar las habilidades relacionadas con las emociones cuando se aplica como una intervención terapéutica en la escuela. En este sentido, Sylka Uhlig y colaboradores llevaron adelante un estudio donde se investigó la terapia musical de rap y canto en un programa escolar para apoyar las habilidades de autorregulación emocional en adolescente. ¿Cuáles fueron sus hallazgos? ¿Cómo se relaciona la música, regulación emocional y adolescencia?

El panorama en la adolescencia

En los Países Bajos, el 22% de los adolescentes de 8 a 12 años tienen problemas psicosociales. El 15% experimenta problemas emocionales y de comportamiento, y el 7% enfrenta problemas mentales graves. Y es que, dicha población sufre violencia, abuso y negligencia en entornos parentales y sociales, que son fuentes potenciales típicas para el desarrollo de comportamientos psicopatológicos. De hecho, tales problemáticas se han informado como claves para el desarrollo de comportamientos psicopatológicos y trauma.

regulación emocional en la adolescencia y música

Incluso, estudios adicionales exponen cifras que revelan que al menos 20% de los adolescentes ingleses han tenido alguna conducta de autolesión. Además, esas tasas han aumentado en la última década, indicando un posible aumento en los problemas de salud mental entre los jóvenes. Por otro lado, se estima que uno de cada cuatro o cinco adolescentes tienen un trastorno de salud mental.

La salud mental de los jóvenes

La prevalencia de los trastornos se clasifica de la siguiente manera: trastorno de ansiedad (31.0%) representa el grupo más grande, seguido por trastornos del comportamiento (19.1%), trastornos del estado de ánimo (14.3%) y trastorno por uso de sustancias (11.4%). Adicionalmente, el trauma o exposición al trauma aumenta significativamente los porcentajes para cada problema.

Con lo anterior, también se describe una rápida disminución en el rendimiento académico de estudiantes con problemas de salud mental. Correlacionando el bienestar y las capacidades de regulación emocional con la psicopatología en la escuela secundaria.

El estudio de Uhlig: ¿La música como regulador emocional?

La música, independientemente de su estilo, podría ser capaz de modular algunos componentes de la emoción a través de su información sensorial no amenazante y su naturaleza gratificante y emocionalmente evocadora. Y es que, según los autores, la música induce un proceso cognitivo-emocional complejo.

La misma, interactúa con áreas del cerebro que modulan el estado de ánimo y el estrés. Así, mejora la conexión, la coordinación y la cooperación con los demás. Concretamente, la música instrumental y vocal involucra múltiples redes neurales, y el canto intensifica la actividad del hemisferio derecho de manera diferente al habla.

El rap como protagonista

De esta forma, se buscó combinar música instrumental, canto y vocalizaciones. Allí, el género musical que ocupo el papel principal fue el rap. Puntualmente la razón de esto fue que, este género en particular, ayuda a expresar las emociones primarias permitiendo que se transformen en palabras. En consecuencia, termina por ayudar a que se puedan modificar esas emociones.

¿Qué metodología se uso en este estudio sobre la regulación emocional?

Se reclutaron 190 adolescentes de octavo grado en De Lanteerne, una escuela pública del plan Jena en Nijmegen, Países Bajos. Los participantes eran niños y niñas, con edades comprendidas entre 8 y 12 años.

Los mismos participaron en el proyecto con su propia clase durante el horario escolar regular. No se excluyó a ningún adolescente, y no se aplicó un preseleccionado para condiciones de necesidades especiales. Se incluyeron adolescentes con y sin retrasos en el desarrollo y/o del comportamiento en la misma condición de estudio. Además, el estudio tuvo una duración de 6 meses.

Entonces, ¿cómo se hizo?

Se utilizaron pruebas estandarizadas como medida previa y posterior para adolescentes, sus padres y profesores que participaron en la recopilación de datos. Todos los participantes del ensayo controlado aleatorio participaron de dos mediciones de resultado principales, pre y post intervención, respectivamente.

Adicionalmente, las dos mediciones consistieron en una combinación de tres evaluaciones en papel de bienestar psicológico. Y, por su parte, ambas evaluaciones fueron administradas por estudiantes de maestría capacitados en Neuropsicología Clínica de la Universidad de Ámsterdam y tomaron aproximadamente de 30 a 40 minutos, dependiendo del participante.

Los resultados: ¿El rap es una intervención efectiva?

Los hallazgos fueron prometedores para varios comportamientos problemáticos, mostrando la importancia de la regulación emocional en la adolescencia. En esto, los autores hipotetizan que se debió posiblemente a la profundización en aspectos conductuales, emocionales y sociales, como abordar los “verdaderos” sentimientos de los adolescentes. Lo anterior, se cree que pudo funcionar a modo de expresión y catarsis.

Ahora, aunque los resultados no fueron significativos para algunas medidas, se observó una tendencia interesante en la puntuación total de problemas de todos los test. De esta forma, mostró una disminución significativa en el grupo de rap durante el período de tratamiento, mientras que el grupo de control se mantuvo estable.

El rap es una herramienta prometedora

Los resultados sugieren que el rap tuvo un impacto positivo al estabilizar el comportamiento y limitar los problemas en comparación con la intervención escolar habitual. Y es que, la participación en dichas actividades mostró mejoras significativas en varias áreas, mientras que el grupo de control experimentó un aumento en mediciones sobre problemáticas diversas y disminuciones en las medidas de autoestima.

A pesar de que algunas medidas específicas no alcanzaron significación estadística, la tendencia general respalda la eficacia del rap como intervención escolar. Así, este estudio apoya la necesidad de la concreción de actividades atractivas para los más jóvenes, especialmente si las mismas son fuente de bienestar. Sin dudas, en la adolescencia, la regulación emocional puede ser desafiante, por lo que el acercamiento desde la accesibilidad de la expresión artística resulta prometedor.

Referencia bibliográfica

  • Uhlig, S., Jansen, E. y Scherder, E. (2018). “Being a bully isn’t very cool…”: Rap & Sing Music Therapy for enhanced emotional self-regulation in an adolescent school setting – a randomized controlled trial. Psychology of music46(4), 568-587. https://doi.org/10.1177/0305735617719154