¿Por qué algunas ideas vuelven una y otra vez, incluso cuando pensar más no ayuda a resolver nada? La rumiación es ese estilo mental repetitivo, persistente y difícil de cortar que suele aparecer en cuadros como la depresión y la ansiedad. En esta nota nos apoyaremos en una investigación que evaluó si la terapia cognitiva basada en mindfulness reduce dicho patrón. La pregunta principal que buscamos contestar es si entrenar una forma distinta de relacionarse con la propia actividad mental logra disminuir la tendencia a quedar atrapados en ella.
Cuando pensar demasiado no aclara

La rumiación no es simplemente reflexionar sobre un problema. Significa quedarse dando vueltas sobre las mismas preocupaciones, errores, síntomas o emociones negativas, muchas veces sin llegar a una solución concreta. En lugar de ordenar la experiencia, este proceso muchas veces intensifica el malestar y mantiene activo un ciclo de autocrítica, preocupación y agotamiento emocional.
Por eso, se considera un mecanismo relevante en distintos cuadros psicológicos. Se la ha vinculado con síntomas depresivos y ansiosos, ya que refuerza interpretaciones negativas, dificulta la regulación emocional y disminuye la capacidad de tomar distancia del contenido mental.
Una nueva combinación clínica
La terapia cognitiva basada en mindfulness combina elementos de la terapia cognitiva con prácticas de atención plena. Su objetivo es modificar la relación que la persona establece con sus pensamientos.
Desde tal perspectiva, los contenidos mentales se observan como eventos transitorios, no como verdades absolutas ni órdenes que deben seguirse. Dicho cambio es clave para el pensamiento repetitivo: cuando la persona aprende a reconocer que está pensando, en lugar de quedar absorbida por el contenido, aparece un margen de respuesta más flexible.
Del pensamiento repetitivo a la toma de distancia

Con esa hipótesis como punto de partida, el metaanálisis revisó la evidencia disponible sobre mindfulness y rumiación, poniendo el foco en aquellas intervenciones basadas en esta terapia cognitiva. También analizó indicadores psicológicos asociados, como atención plena, autocompasión, descentramiento, depresión y ansiedad.
Tal enfoque resulta esencial porque la repetición mental no aparece aislada. Suele interactuar con la manera en que una persona se trata a sí misma, regula sus emociones, interpreta sus experiencias internas y responde al malestar. Por eso, evaluar solo si el bucle disminuye no alcanza: también importa analizar qué otros procesos psicológicos cambian junto con él.
Qué estudios se pusieron bajo la lupa
Los autores realizaron una revisión sistemática y metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados, es decir, análisis diseñados para comparar los efectos de una intervención con los de un grupo control. La búsqueda incluyó trabajos disponibles hasta diciembre de 2024 en distintas fuentes científicas internacionales.
En total, se incluyeron 29 ensayos controlados aleatorizados, con 2535 participantes. El foco estuvo puesto en investigaciones que evaluaran la terapia cognitiva basada en mindfulness y su impacto sobre la rumiación. Como resultados secundarios, se evaluaron autocompasión, descentramiento, síntomas depresivos y síntomas de ansiedad.
Menos vueltas mentales
La terapia cognitiva basada en mindfulness mostró una reducción significativa de la rumiación. Para ilustrar, los trabajos indicaron que las personas que recibieron la intervención tendieron a disminuir ese estilo repetitivo y persistente que caracteriza a este patrón cognitivo. Asimismo, la reducción de este patrón se sostuvo durante el período de seguimiento.
De esta manera, no solo ayuda a relajarse o estar en el presente de manera general. Su efecto parece apuntar a un mecanismo más específico: reducir la tendencia a engancharse con ideas negativas de forma automática y reiterada.
Autocompasión frente a autocrítica
El metaanálisis también encontró mejoras en autocompasión. El hallazgo es vital porque la rumiación suele estar acompañada por una mirada crítica hacia uno mismo. Por ejemplo, comúnmente se encuentran pensamientos como: por qué hice esto, por qué me siento así, por qué no puedo salir de esto.
Ahora bien, la autocompasión no significa justificarlo todo ni evitar responsabilidades. Más bien, permite responder al malestar con menos dureza y más comprensión. En ese sentido, podría funcionar como un contrapeso frente a la autocrítica que alimenta la repetición mental.
Impacto en depresión y ansiedad
Los resultados también mostraron reducciones significativas en síntomas depresivos y ansiosos. Lo anterior, lejos de significar que la terapia sea una solución única para todos los casos, hace referencia a que podría intervenir sobre procesos que sostienen parte del malestar emocional.
Cabe destacar que dicho vínculo es especialmente relevante para pensar la relación entre la terapia cognitiva basada en mindfulness y la rumiación. Al conservar elementos cognitivos y agregar prácticas contemplativas para trabajar el contenido y la forma en que la persona se vincula con sus pensamientos, en lugar de discutir cada pensamiento, enseña a cambiar la posición desde la cual se lo observa.
¿Todavía conviene leer con cautela?

Aunque los hallazgos son consistentes, es importante considerar algunas limitaciones. Los estudios incluidos difirieron en población, duración de las intervenciones, características de los grupos de comparación y formas de medir este patrón cognitivo. Todos ellos, aspectos que influyen directamente en la magnitud de los efectos abordados.
Si bien el análisis no detectó sesgo de publicación significativo, eso no elimina todos los posibles sesgos metodológicos. Como ocurre con muchas intervenciones psicológicas, todavía se necesitan más estudios que permitan identificar para quién funciona mejor, en qué condiciones clínicas y con qué componentes específicos de la intervención.
Menos pelea con la mente, más margen de respuesta
Para resumir, la evidencia revisada sugiere que la terapia cognitiva basada en mindfulness reduce la rumiación y mejora procesos asociados como atención plena, descentramiento y autocompasión. También se encontraron beneficios sobre síntomas depresivos y ansiosos, reforzando su utilidad clínica en problemas donde el pensamiento repetitivo ocupa un lugar central.
En la práctica, su propuesta es más sutil: aprender a reconocer los pensamientos, observarlos y responder cuando sea necesario. Porque el cambio está en reconocer el patrón repetitivo antes de quedar atrapados en él.
Referencia bibliográfica
- Wei, S., Qin, W., Yu, Z., Cao, Y. y Li, P. (2025). The effectiveness of mindfulness-based cognitive therapy on rumination and related psychological indicators: a systematic review and meta-analysis. BMC psychology, 13(1), 968. Doi: 10.1186/s40359-025-03348-x





















