Los procesos de inmigración son un fenómeno a escala mundial que tiene importantes repercusiones, tanto a nivel individual como grupal. Esto, implica la comunidad de origen y comunidad de destino. La investigación sobre el proceso de inmigración debe responder a las necesidades de la comunidad y estar orientada a la acción y al cambio social positivo. En esta ocasión, veamos las características y técnicas psicológicas para personas en proceso de inmigración, considerando el impacto psicológico que este contexto provoca. A continuación.

El fenómeno de la aculturación

El proceso psicológico de la inmigración

En los últimos años, el interés por su estudio, desde la psicología, ha ido acompañado de un cambio de perspectiva que supone una reconceptualización del concepto de aculturación.

Se trata de un proceso ecológico complejo en el que entran en juego multitud de variables y donde influye un contexto histórico determinado.

Ahora, el estudio del proceso de aculturación debe concretarse en una herramienta de intervención que procure que el proceso de inmigración se produzca en la mejor de las condiciones.

La investigación psicosocial no debe enfocar la aculturación como la adaptación de un individuo aislado y pasivo, sino como el proceso de un sujeto activo, en búsqueda de su bienestar personal mediatizado por un conjunto de relaciones sociales (Vallejo y Moreno, 2014).

Modelos de aculturación en procesos de inmigración

  • Modelo Unidimensional de Gordon (1964), considera la adaptación progresiva y dónde se establece una relación de exclusión para pasar de una cultura a otra. Para este, el éxito llega cuando la persona adopta todos los valores de la sociedad de acogida encontrándose en una fase de asimilación total.
  • El Modelo de Scott y Scott (1989) entiende la adaptación como un fenómeno multidimensional compuesto por un conjunto de cinco variables predictoras del ajuste personal. El elemento central, se basa en analizar la adaptación en diferentes ámbitos desde una perspectiva objetiva (ejecución de roles) y subjetiva (bienestar emocional).
  • Modelo Bidimensional de Aculturación de Berry et al. (1989). Se propone una perspectiva bidireccional que incluye dos dimensiones para explicar el proceso de aculturación: Mantenimiento o no de la propia identidad cultural y deseo de contacto intercultural con el grupo de acogida. La combinación de ambas dimensiones actitudinales independientes dan lugar a la estrategia de aculturación.
  • El Modelo Interactivo de Aculturación de Bourhis et al. (1997) integra la perspectiva no solo del grupo de llegada al proceso de aculturación, sino también al grupo de acogida. Este modelo predice que, según estas orientaciones, se producirán diferentes tipos de contactos interculturales: consensuales, problemáticos o predictivos.
  • Por ultimo, el Modelo Ecológico Contextual de Aculturación de Birman (1998), considera el proceso desde una perspectiva ecológica y bajo un enfoque multidimensional e interdependiente que se encuentra en constante cambio y desarrollo.

Consideraciones psicológicas de los modelos de aculturación

No vale solo la adaptación

Tradicionalmente, los diferentes modelos que han descrito el proceso de aculturación han centrado su interés en términos de adaptación en base a las relaciones culturales.

Esto supone poner el foco en el desarrollo de unas relaciones que, a priori, son desiguales, para determinar el éxito o fracaso del proceso.

Y es que, dichos modelos no serían aplicables de forma idéntica para determinar la valoración y satisfacción que tiene la persona de su propia experiencia.

Posteriormente, los modelos de aculturación se han ido haciendo cada vez más complejos. Incorporándose, además, variables de carácter individual y grupal, pero siempre desde una perspectiva de relación con el otro.

Más allá de la inmigración

Es necesario incidir en cuáles son los factores que determinan que una persona evalúe su proceso de inmigración como positivo. Aspecto que pone de manifiesto la parte más subjetiva de la experiencia, basada no en el culturalismo sino en el bienestar psicológico.

¿El fin? Proponer un modelo de satisfacción vital en el proceso de aculturación.

Para ello, se tienen en cuenta algunas consideraciones puestas de manifiesto en los modelos de aculturación, entre ellas:

  • Concebir el proceso de aculturación desde una perspectiva ecológica.
  • Atender como dimensiones dependientes la conservación de la cultura original y la aproximación a la cultura de acogida.
  • Estudiar estos factores en diferentes ámbitos que podrían ser costumbres, relaciones culturales y sociales, idioma y alimentación.
  • Considerar distintos aspectos sociodemográficos (empleo, origen etnocultural, situación administrativa, tiempo viviendo en el país de acogida) e incluir el estudio de diferentes variables psicosociales (autoestima, identidad social, apoyo social, valoración de la cultura de acogida, valoración de la cultura original y percepción de valoración por parte de la población de acogida) (Vallejo y Moreno, 2014).

¿Cuál es el impacto psicológico?

Desde el punto de vista psicológico, es común observar altos niveles de sintomatología y bajos niveles de autoestima.

Un Programa de Apoyo Psicológico aplicado sirve como un dispositivo para fortalecer, disminuir la sintomatología y potenciar las capacidades haciendo frente a los retos que se presentan en su vida cotidiana.

La mayoría de quienes acuden a este tipo de programas son mujeres jóvenes, latinoamericanas, con hijos a su cargo, pero alejados de ellas, por estar en sus países de origen.

Sin embargo, un porcentaje importante de quienes lo inician no lo finalizan por encontrar un trabajo incompatible con el horario y tener que desplazarse a otros lugares, por ejemplo.

Ahora, se ha observado que los resultados positivos obtenidos tienden a aumentar y mantenerse a lo largo del tiempo (del Valle Sánchez Haro, 2015).

Factores protectores en la inmigración

La nacionalidad, etapa de asentamiento y situación familiar influyen en la elección de la fuente de apoyo. La influencia directa de cada una de tales variables está modulada por la naturaleza de la demanda psicológica.

Con lo anterior, se reporta que las personas que migran prefieren el apoyo de vínculos familiares, pero destacan a los amigos en demandas psicológicas cotidianas (García Ramírez et al., 2002).

Así, no hay que olvidar que aquellos con redes pequeñas son más susceptibles a presentar más síntomas psicopatológicos, mientras que las redes de reagrupamiento (étnicas o mixtas) se asocian significativamente a una mayor utilización de servicios sociales (Maya Jariego, 2002).

Conclusión

Podemos concluir, que dadas las diversas situaciones que conllevan a una persona al proceso migratorio, los efectos de esta decisión pueden ser variados dependiendo mucho de las características específicas del mismo.

Lo que sí sabemos es que los niveles de malestar pueden superar los propios recursos de la persona, necesitando de asistencia para el cuidado de su bienestar psicológico, donde también es fundamental el apoyo social sea de la comunidad de origen o de destino.

Entendiendo las dificultades y los recursos accesibles para esta población, facilitaría la adaptación a este proceso.

Referencias bibliográficas

  • García Ramírez, M., Martínez García, M. F. y Albar Marín, M. J. (2002). La elección de fuentes de apoyo social entre inmigrantes. Psicothema, 14(2), 369-374. https://www.psicothema.com/pdf/734.pdf
  • Maya Jariego, I. (2002). Tipos de redes personales de los inmigrantes y adaptación psicológica. Redes: Revista hispana para el análisis de redes sociales, 1(4), 1-56. https://raco.cat/index.php/Redes/article/view/27105.
  • Salaberría, K., de Corral, P., Sánchez, A. y Larrea, E. (2008). Características sociodemográficas, experiencias migratorias y salud mental en una unidad de apoyo psicológico a inmigrantes. Anuario de Psicología Clínica y de la Salud, 4, 5-14. https://hdl.handle.net/11441/132616
  • Sánchez Haro, A. (2015). Programa de apoyo psicológico a inmigrantes: estudio de casos [Tesis de Doctorado, Universidad del País Vasco]. http://hdl.handle.net/10810/17580
  • Vallejo, M. y Moreno, M. P. (2014). Del culturalismo al bienestar psicológico. Propuesta de un modelo de satisfacción vital en el proceso de aculturación en inmigrantes. Boletín de Psicología, (110), 53-67. https://www.uv.es/seoane/boletin/previos/N110-4.pdf