La importancia de la memoria en la educación es un factor clave para el aprendizaje. Ambos mecanismos afectan a nuestra conducta. Uno porque facilita la retención o el almacenamiento de la información y el otro por el que adquirir información se traduce en conocimiento. Si bien, antes se pensaba que solo existía una memoria global, hoy en día se han clasificado distintos tipos de memoria. A cada cual corresponde un área cerebral específica. Así mismo, la memoria es una competencia que ocurre cuando las conexiones entre las neuronas se establecen de forma repetitiva. Formándose, de esta forma, redes neuronales. ¿Cómo fortalecer la memoria en los niños?, ¿cuál es la verdadera importancia de la memoria en la educación?, ¿podemos entrenar la memoria como si de un deporte se tratara? o ¿entrenar la memoria favorece el aprendizaje? Veamos la respuesta a todas ellas. A continuación, memoria y educación.

¿Qué es la memoria?

A pesar de que existen distintos sistemas de memoria, podemos basarnos según lo definido por la Real Academia de la Lengua Española. Esto es, “la facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado”.

La importancia de la memoria en la educación. Imagen obtenida de: https://www.deguate.com/artman/uploads/35/tecnicas-memorizar.jpg

Es decir, un proceso psicológico que tiene tres funciones principales, codificar la información, almacenarla y recuperarla.

En sus inicios, fue objeto de estudio desde una perspectiva científica por el psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus (1850-1909).

Este pionero demostró, con una serie de experimentos que investigaban la capacidad memorística y el olvido, que se podía llevar a cabo la medición de la memoria siguiendo un método científico-experimental.

Años más tarde, destacamos a Frederic Bartlett (1886-1969), quien otorgó gran importancia a la memoria. Realizando experimentos que se alejaban de aquellos que un día fueron realizados por Ebbinghaus en el laboratorio. Llevándolos a cabo en contextos fuera de este y siendo lo más naturales posible. Así mismo, concibió el recuerdo como un proceso temporal, social y dinámico. Y, haciendo acopio del concepto de esquema, cuya función sería la organización de la información.

En los años sucesivos a tales descubrimientos, hasta día de hoy, innumerables investigadores han tratado de desentrañar los entresijos del estudio de la memoria humana. De este modo, se han formulado numerosos modelos y teorías. Tratando, cada uno de estos, de definir y clasificar la memoria según diferentes tipos. A continuación, veremos algunos de ellos y la influencia de su estimulación en el centro educativo.

Tres modelos principales de memoria

Modelo multialmacén

¿Cuántos tipos de memoria existen? Sin duda, esto sería respondido de diversas maneras según los numerosos modelos existentes. Veamos algunos de los principales, a continuación.

El primero es el modelo multialmacén (Atkinson y Shifrin, 1968). William James (1890) fue un claro ejemplo como precursor de los modelos estructurales o multialmacén. Junto con Waugh, Norman (1965) y el psicólogo británico Donald Broadbent (1958), prepararon el camino para el desarrollo de dicho modelo. Este define varios tipos de memoria:

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  • Sensorial: Un tipo de memoria ultracorta con duración de pocos milisegundos.
  • A corto plazo (MCP): La información se retiene de segundos a minutos. Un concepto ya introducido por los experimentos realizados por Brown y Peterson y Peterson, entre otros.
  • A largo plazo (MLP): La información se retiene durante horas, meses y años. Endel Tulving (1983), tiempo después, distingue un tipo de memoria declarativa. Que referencia al proceso de adquisición, almacenamiento y evocación de la información de una forma consciente. Y, además, se divide en la memoria semántica o memoria episódica. Esta primera se relaciona con los conocimientos conceptuales y la segunda con las vivencias. Y, otro tipo de memoria a largo plazo procedimental, automática y no consciente.

Modelo por niveles de procesamiento

Indagando en cómo se procesa la información y las distintas etapas de dicho procesamiento, surge el modelo por niveles de procesamiento (Craik y Lokhart, 1972). Así pues, ambos autores proponen que la memoria depende de tres niveles: estructural, fonológico y semántico.

Este primero, hace referencia a las características físicas y sensoriales de la información. El segundo, procesa las características fonológicas. Y, finalmente, el último es el procesamiento más profundo. En este se tienen en cuenta múltiples aspectos como el contexto o la intencionalidad de la persona.

Modelo de la memoria operativa

Posteriormente, Alan Baddeley y Graham Hitch desarrollaron el modelo de la memoria operativa (Baddeley y Hitch, 1974). O, también conocida como memoria de trabajo. Así pues, este modelo presenta un concepto de memoria compuesto por tres elementos principales:

  • Ejecutivo central: Una especie de controlador atencional que controla los niveles inferiores.
  • Bucle fonológico: Centrado en la información obtenida por sonidos o por el lenguaje hablado.
  • Agenda visuoespacial: Información visual, espacial y kinestésica.
  • Búfer episódico: Concepto añadido más tarde. Aúna la información obtenida de los dos elementos anteriores logrando una coherencia entre la información de la memoria a largo plazo y la propia experiencia.

La memoria en la educación

lo cierto es que la memoria es de gran utilidad, no solo en la vida cotidiana, sino también en el ámbito académico donde es evaluada en infinidad de ocasiones. Por ello, es clave tener en cuenta la importancia de la memoria en la educación y el aprendizaje. Y es que, sin este proceso no podríamos hablar de aprendizaje y viceversa.

A lo largo de los años, la memoria se presenta como un proceso dinámico. La información retenida a largo plazo está en continuo cambio, reorganizándose e integrando nuevas interpretaciones a información pasada, experiencias u olvidos.

Por otro lado, hay que resaltar la relación entre el niño y el docente. Esta es clave dado que incide de forma directa en la memoria y atención del alumno. Existen numerosas estrategias que cumplen un papel importante en el desarrollo del proceso educativo y favorecen el proceso de enseñanza – aprendizaje, asegurando una mejor codificación, almacenamiento y recuperación de lo enseñado.

Con esto, el docente ha de enfocarse en la mejora de dichas estrategias cognitivas y metacognitivas, sirviendo de guía en dicho proceso. Y es que, en la educación cobra especial importancia el trabajo continuo de la memoria.

Estrategias de memoria en el aprendizaje

Lo cierto es que, las estrategias de memoria en el aprendizaje se tornan más complejas. De esta forma, a mayor maduración del niño, la codificación se vuelve más eficaz y rápida. Algunas de estas pueden ser adquiridas a lo largo de tal aprendizaje y desarrollo. Sin embargo, otras han de ser aprendidas. Las principales son:

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  • Las estrategias de ensayo: Ayudan a consolidar información que se encuentra en la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo.
  • Las estrategias de organización: Permiten la agrupación y asociación de diferentes tipos de información dando paso a un mejor almacenamiento. Esto es posible gracias a un mayor contexto organizativo de la información. De esta forma, favorece su significatividad lógica y estimula el aprendizaje significativo. Entre ellas podemos incluir: agrupamiento, organización jerárquica y categorización.
  • Las estrategias de elaboración: Se otorga un significado a la información, por lo que aumenta el almacenamiento. De esta manera, se crean enlaces entre los conocimientos previos y la información nueva, creando las llamadas conexiones externas.

Por tanto, ¿qué son las técnicas o reglas mnemotécnicas?

Son estrategias internas aprendidas de forma consciente. Ayudan al niño a memorizar, pues se crean nexos o asociaciones entre los diferentes contenidos. Así pues, cada alumno utilizará aquella que le resulte más útil. Destacamos:

  • Mnemotecnia verbal: Donde se utilizan las palabras. Puede ser por medio de acrónimos, palabras donde cada letra es utilizada para recordar otras ideas. O, haciendo uso de acrósticos, una frase donde las palabras que la forman sirven para recordar otras. Junto a esto, utilizar la música para memorizar, creando una canción, por ejemplo, puede dar paso a un aprendizaje significativo.
  • Mnemotecnia visual: Esta forma de recordar se basa en el uso de imágenes, tanto mentales como fotografías. La información del exterior es recibida a través de las modalidades, visual, auditiva y háptica. Se utiliza para múltiples escenarios como la lectura de historias, recuerdos de listas o seguimiento de instrucciones, entre otras.
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  • Asociación: Imprescindible en la retención, se relaciona un concepto que quiere aprenderse con uno ya conocido. Este nexo dependerá del niño y el significado personal que dé al material. Un ejemplo de esta técnica sería el método de la cadena, utilizado principalmente para memorizar listas de objetos. O, la técnica de la historieta, donde se construye una historia con los conceptos que se quieren recordar.
  • Repetición del material: De nuevo, esta estrategia facilita la retención de la información. Sin embargo, para que este recurso sea eficaz ha de hacerse prestando atención. Existen dos tipos, la repetición de mantenimiento, donde la repetición de lo que queremos aprender es literal y se registra en la memoria a corto plazo. Y la repetición elaborativa, que consiste en introducir otras estrategias e incluirlas a la repetición. Esto se consigue por medio de resúmenes o desglosando la información. De esta manera, se logra un procesamiento más profundo.

Conclusión

Para finalizar, la importancia de la memoria en la educación se ha ido demostrando a lo largo del tiempo. Y es que, no cabe duda que la memoria es un recurso clave en el proceso de enseñanza. Es más, Incrementar los recursos y llevar a cabo técnicas para entrenarla son fundamentales.

De este modo, el niño podrá hacer frente a las evaluaciones y objetivos del curso. Trabajarla junto con la motivación, la atención y la comprensión dan paso a un aprendizaje significativo, donde el alumno es el principal moldeador de la información.

Por esto, es necesario que cuenten con ejemplos que les permitan poder llegar a las estrategias mencionadas. Mejorar y potenciar el aprendizaje requiere de un entrenamiento continuo. Y este no cesa a lo largo de nuestra vida. Así pues, es en dicho ámbito donde la importancia de la memoria cumple un papel que determinará la mejoría de otras habilidades cognitivas.

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