Producir el lenguaje hablado conlleva un arduo trabajo por parte del cerebro. De esta forma, diversos mecanismos se ponen en juego para permitir que los seres humanos puedan comunicarse de forma adecuada y fluida. Así, la construcción de la experiencia compartida puede tener varios obstáculos en su camino, uno de ellos es la apraxia del habla. La apraxia del habla es una afección neurológica que dificulta la habilidad de comunicación al afectar la coordinación de movimientos necesarios para producir el lenguaje. ¿Qué sabemos de la apraxia del habla? ¿Cómo se produce? ¿Podemos revertirla?

Apraxia del habla: ¿De qué trata?

La apraxia del habla, también conocida como apraxia verbal o dispraxia verbal, es un trastorno neurológico del habla que afecta la capacidad de una persona para planificar y ejecutar los movimientos motores necesarios para producir el habla de manera voluntaria y coordinada.

Alguna distinción y características de la apraxia

apraxia del habla

A diferencia de otros trastornos del habla, como la disartria, la apraxia del habla no es causada por debilidad o parálisis de los músculos involucrados en el habla. En cambio, se caracteriza por dificultades en la planificación y secuenciación precisa de los movimientos musculares necesarios para articular los sonidos del habla.

Las personas con apraxia del habla pueden tener dificultades para iniciar y controlar los movimientos motores necesarios para formar las palabras correctamente. Así, suelen experimentar fallas de coordinación entre los músculos de la cara y boca, lo que resulta en una producción inexacta de los sonidos del habla. Esto puede manifestarse en la sustitución, omisión, adición o distorsión de los sonidos del habla, lo que dificulta la comprensión de lo que desean comunicar hacia los demás (Ziegler et al., 2012).

Su origen es neurológico

La apraxia del habla suele ser causada por daño o lesiones en las áreas del cerebro responsables del control del habla. Así, una de las principales causas es el daño en el lóbulo frontal del cerebro, específicamente en una zona conocida como área de Broca.

El área de Broca como principal culpable

El área de Broca desempeña un papel crucial en la programación y coordinación de los movimientos musculares necesarios para la producción del habla. Cuando esta región se ve afectada, se interrumpe la capacidad de la persona de planificar adecuadamente los movimientos motores precisos requeridos para articular los sonidos.

De esta forma, las lesiones cerebrales traumáticas, como las que resultan de accidentes automovilísticos o caídas graves, pueden causar tal afección. Aspecto que se debe a que tales lesiones pueden dañar directamente la zona o las conexiones neuronales que facilitan la comunicación entre el área y otras regiones cerebrales involucradas en el control del habla.

Asimismo, otra causa común son los accidente cerebrovasculares (ACV), que ocurren cuando el suministro de sangre al cerebro se ve interrumpido, lo que resulta en daño cerebral. Si este afecta el área de Broca o las áreas adyacentes, puede provocar dificultades en la planificación y coordinación de los movimientos del habla (Ziegler et al., 2012).

¿Qué hay de las enfermedades neurodegenerativas?

Las enfermedades neurodegenerativas son trastornos progresivos del sistema nervioso que se caracterizan por la degeneración y muerte de las células nerviosas. Estas enfermedades pueden afectar diferentes áreas del cerebro, incluyendo aquellas involucradas en el control del habla. Como resultado, es común encontrar la apraxia del habla en el contexto de enfermedades neurodegenerativas.

El párkinson en cabeza

Por ejemplo, la enfermedad de Parkinson, caracterizada por la degeneración de las células nerviosas que producen dopamina en el cerebro, es una de las enfermedades asociadas. Además de los síntomas motores característicos, como temblores y rigidez muscular, las personas con enfermedad de Parkinson pueden experimentar dificultades para controlar los movimientos finos necesarios para producir la lengua hablada (Seckin et al., 2020).

La demencia frontotemporal

La demencia frontotemporal es una enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza por el deterioro progresivo de los lóbulos frontal y temporal del cerebro, lo que provoca cambios en la personalidad, el comportamiento y el lenguaje.

En la variante conocida como afasia progresiva no fluente de la demencia frontotemporal, las personas experimentan dificultades para producir y articular el habla de manera fluida y adecuada. Esta dificultad para hablar correctamente implica problemas en la planificación y ejecución de los movimientos motores necesarios para la producción del habla. Así, las personas con afasia progresiva no fluente pueden presentar una lenta y laboriosa producción del lenguaje, con errores en la articulación de los sonidos y en la secuenciación de las palabras (Poole et al., 2017).

Tratando la apraxia del habla: ¿Qué sabemos?

La intervención de la apraxia del habla se centra en mejorar la planificación y ejecución de los movimientos motores. Así, los enfoques terapéuticos clásicos utilizados se basan en la plasticidad cerebral, que se logra a través de la estimulación repetitiva de los circuitos neuronales involucrados en el control motor.

Además, la terapia del habla y el lenguaje son claves en el tratamiento. Sin embargo, se ha de tener en cuenta que los terapeutas del habla trabajan de manera individualizada. De esta forma, se adaptan las estrategias terapéuticas a las necesidades específicas de cada uno. A continuación, algunos ejemplos (Wambaugh, 2020).

lenguaje hablado y apraxia
  • Tratamientos cinemáticos articulatorios: Centrados en ayudar a las personas con apraxia del habla a aprender los movimientos precisos de los labios, la lengua y la mandíbula necesarios para producir los sonidos del lenguaje.
  • Tratamientos de facilitación/reorganización intersistémica: Con el objetivo de mejorar la coordinación del sistema de producción del lenguaje al enfocarse en otros sistemas cognitivos y motores que tienen relación con el habla.
  • Terapias autoadministradas: Permiten a las personas con esta afección practicar sus habilidades de habla en casa, lo cual puede ayudar a generalizar los beneficios de la terapia a la comunicación habitual.

La apraxia vista como un proceso

Existe un consenso generalizado de que el habla es el resultado de diversas acciones que ocurren dentro de una red de interacciones distribuidas en varias estructuras cerebrales, incluyendo la corteza premotora izquierda, el lóbulo frontal inferior posterior, el área motora suplementaria, la corteza sensoriomotora, la corteza auditiva, la ínsula, los ganglios basales, el tálamo, el cerebelo y la vía dorsal parietal-frontal. Este sistema interconectado de regiones cerebrales juega un papel crucial en la producción del habla. Así, el proceso de recuperación es arduo y a largo plazo.

Sumado a esto, no hay que olvidar que la intensidad y la duración de la terapia dependen de las necesidades y capacidades del paciente. Además, la participación y el apoyo del entorno de la persona y la práctica regular fuera de las sesiones terapéuticas son fundamentales para obtener mejores resultados.

Sin embargo, la incorporación de avances tecnológicos en el proceso terapéutico está siendo cada vez más evidente y efectiva. Así, algunos investigadores han comenzado a estudiar la eficacia del abordaje con telerehabilitación, estimulación transcraneal de corriente continua y biofeedback cinemático (McNeil et al., 2017).

Conclusión

La complejidad que caracteriza al diagnóstico de apraxia del habla nos invita a continuar investigando acerca de formas de prevenir el daño cerebral y las dificultades que afectan algo tan esencial como la comunicación humana mediante el lenguaje hablado. Mientras tanto, resulta crucial comprender que esta es una afección que requiere de la dedicación y esfuerzo de las personas que conviven con ella y de su entorno. Así, el entendimiento, acompañamiento y empatía deberá abordarse en equipo.

Referencias bibliográficas

  • McNeil, M. R., Ballard, K. J., Duffy, J. R., Wambaugh, J. y van Lieshout, P. (2017). Apraxia of speech theory, assessment, differential diagnosis, and treatment: Past, present, and future. En P. van Lieshout, B. Maassen y H. Terband (Ed.), Speech motor control in normal and disordered speech: Future developments in theory and methodology (pp. 195-221). ASHA Press.
  • Poole, M., Brodtmann, A., Darby, D. y Vogel, A. P. (2017). Motor speech phenotypes of frontotemporal dementia, primary progressive aphasia, and progressive apraxia of speech. Journal of Speech Language and Hearing Research60(4), 897-911. https://doi.org/10.1044/2016_jslhr-s-16-0140
  • Seckin, Z. I., Duffy, J. R., Strand, E. A., Clark, H. M., Utianski, R. L., Machulda, M. M., Duffy, J. R., Ali, F., Pham, N. T. T., Lowe, V. J., Whitwell, J. L. y Josephs, K. A. (2020). The Evolution of Parkinsonism in Primary Progressive Apraxia of Speech: a 6-year longitudinal study. Parkinsonism & Related Disorders81, 34-40. https://doi.org/10.1016/j.parkreldis.2020.09.039
  • Wambaugh, J. L. (2020). An expanding apraxia of speech (AOS) treatment evidence base: An update of recent developments. Aphasiology, 34(10), 1253-1272. Doi: 10.1080/02687038.2020.1732289
  • Ziegler, W., Aichert, I. y Staiger, A. (2012). Apraxia of speech: Concepts and controversies. Journal of Speech, Language, and Hearing Research, 55(5), 1485-1501. Doi: 10.1044/1092-4388(2012/12-0128)