La presencia de espacios verdes no solo embellece las ciudades, sino que también es esencial para la salud mental. Estos entornos proveen áreas de disfrute y relajación, desempeñando un papel crucial en la reducción del estrés y la mejora del bienestar emocional. Así, la conexión entre espacios verdes y salud mental ha impulsado la investigación científica, revelando los beneficios tangibles que ofrecen. Dichos recursos naturales se convierten así en aliados valiosos, destacando la necesidad de preservar y fomentar la accesibilidad a estos para promover la salud mental y avanzar en la comprensión científica de su impacto positivo. ¿Qué nos dice la evidencia sobre los espacios verdes y la salud mental?

Una introducción sobre espacios verdes

Los espacios verdes que se encuentran en zonas urbanas son la suma de áreas relacionadas con el pasto y la naturaleza. Entre ellos, se encuentran espacios abiertos y de enterramiento, campos deportivos, jardines privados, bosques verdes formales e informales, márgenes de carreteras, tierras abandonadas y horticultura dentro de una ciudad.

espacios verdes

Asimismo, los espacios verdes, no solamente actúan como parte del paisaje de la ciudad, sino que proporcionan un punto de encuentro social. De esta forma, favorecen la integración comunitaria y el fortalecimiento de los lazos entre vecinos. Además, la densidad de la vegetación mejora la capacidad de los espacios verdes urbanos para mitigar la contaminación del aire, la cual tiene consecuencias en la salud física y mental.

Las posibilidades son múltiples

Y es que, desde el punto de vista funcional, los espacios verdes absorben CO2 y liberan O3. En adición, disminuyen la temperatura, reducen los efectos del calor, mejoran la calidad del aire y la humedad, conservan el suelo y el agua, minimizan la contaminación acústica, reducen la velocidad del viento y protegen el suelo contra contaminaciones y erosión.

Por otra parte, se ha hallado evidencia que sugiere que la infraestructura verde también promueve la actividad física. Pues la presencia de vegetación en entornos urbanos ofrece un espacio seguro y saludable para caminar y correr, proporcionando un entorno adecuado para actividades físicas y recreativas. Por otra parte, se la ha relacionado con beneficios en cuanto a la relajación mental y la oxigenación del organismo (Jabbar et al., 2022).

Espacios verdes y… ¿Salud mental?

Expertos de diversas disciplinas han estudiado la relación entre la salud mental y la naturaleza. La temática, ha sido abordada por investigadores de la psicología ambiental, la geografía, planificación urbana, medicina y paisajismo. A partir de ello, han encontrado que existe una correlación entre la percepción y la interacción con los espacios verdes y la salud mental.

salud mental y espacios verdes

Más específicamente, existe una correlación positiva significativa entre la calidad de los espacios verdes y una mejor salud mental. Así, la presencia de áreas verdes promueve el bienestar psicológico y reduce la depresión y el estrés, especialmente cuando se tratan de entornos cuidados.

El caso de los universitarios

Considerando los beneficios de los espacios verdes, algunos autores mencionan a los mismos como parte esencial de los espacios universitarios. Y es que, tienen un gran impacto en la recuperación física y mental de los estudiantes. De esta forma, afirman que los espacios verdes en el campus pueden mejorar significativamente la salud mental de los pupilos y reducir la presión psicológica a la que se enfrentan de forma diaria.

En esta línea, numerosos estudios han demostrado la importancia de los espacios verdes en el campus para la salud mental de los alumnos. Concluyendo que tales espacios les proporcionan una forma de aliviar la frustración y reducir el estrés, además de un lugar en el que pasar tiempo con sus compañeros y fortalecer lazos sociales. Asimismo, se ha asociado a los espacios verdes con una estrategia para recuperar y mitigar el desgaste de las funciones atencionales (Liu et al., 2022).

La pandemia y los espacios verdes

Previo a la masificación de los contagios del virus COVID-19, ya se realizaban investigaciones relacionadas con la naturaleza y la salud mental. En las mismas, se establecieron conexiones entre la naturaleza y la reducción del riesgo de desarrollo de trastornos psiquiátricos. No obstante, el COVID-19 enfatizó la importancia de la participación en espacios verdes para hacer frente al estrés del peligro del virus y a las limitaciones físicas impuestas en las medidas sanitarias.

En esta línea, un estudio encontró que las personas con acceso a espacios verdes durante el confinamiento experimentaron una disminución significativa del estrés (59%), la ansiedad (55%) y los síntomas de salud física autoinformados (57%). Además, otras características de diseño urbano como cualidades peatonales, un entorno agradable y parques accesibles también tuvieron un impacto significativo en los niveles de salud, especialmente en adultos mayores (Tabrizi y Moussavi, 2023).

Un estudio longitudinal: Espacios verdes y felicidad

Los estudios longitudinales resultan recursos esenciales en la investigación científica. Esto se debe a que los mismos permiten evaluar a los sujetos de estudio en un período prolongado de tiempo.

En 2013, White y colaboradores llevaron adelante una investigación pionera, relacionando los espacios verdes con la percepción de felicidad y bienestar a lo largo del tiempo. El análisis sugirió que las personas son más felices cuando viven en áreas urbanas con una mayor cantidad de espacios verdes.

Lo anterior se halló en comparación con quienes vivían en áreas con menos espacios verdes, mostrándose niveles de angustia significativamente menores y niveles de bienestar significativamente mayores. Dichos efectos surgieron cuando controlaron otras diferencias en los momentos de recopilación de datos, como ingresos, estado laboral, estado civil, salud, tipo de vivienda y variables a nivel local (por ejemplo, tasas de seguridad).

Conclusión

Como hemos expuesto en la nota, la importancia de los espacios verdes trasciende lo estético; son refugios para el bienestar mental. Estos entornos ofrecen serenidad y conectan con la naturaleza, actuando como colchó que amortigua el estrés diario.

Debido a ello, cada vez con más intensidad se estudia la intersección entre espacios verdes y salud mental, evidenciando su impacto positivo. Son, por tanto, más que áreas recreativas; son recursos esenciales que no solo mejoran nuestras ciudades sino que también promueven el equilibrio mental, subrayando la urgencia de preservarlos como catalizadores de bienestar y objetos de estudio científico.

Referencias bibliográficas

  • White, M. P., Alcock, I., Wheeler, B. W. y Depledge, M. H. (2013). Would you be happier living in a greener urban area? A fixed-effects analysis of panel data. Psychological science24(6), 920-928. https://doi.org/10.1177/0956797612464659
  • Jabbar, M., Yusoff, M. M. y Shafie, A. (2022). Assessing the role of urban green spaces for human well-being: a systematic review. GeoJournal87(5), 4405-4423. https://doi.org/10.1007/s10708-021-10474-7
  • Liu, W., Sun, N., Guo, J. y Zheng, Z. (2022). Campus Green Spaces, Academic Achievement and Mental Health of College Students. International journal of environmental research and public health19(14), 8618. https://doi.org/10.3390/ijerph19148618
  • Tabrizi, N., Lak, A. y Moussavi A, S. M. R. (2023). Green space and the health of the older adult during pandemics: a narrative review on the experience of COVID-19. Frontiers in public health11, 1218091. https://doi.org/10.3389/fpubh.2023.1218091