La equinoterapia, o terapia con caballos, se presenta como una terapia complementaria con amplios beneficios, incluyendo su aplicabilidad en personas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Más allá de ser recreativa, esta forma de terapia capitaliza la conexión única entre humanos y caballos para promover el desarrollo físico, emocional y cognitivo. Por tanto, exploremos cómo la equinoterapia se integra holísticamente en el tratamiento del TDAH, además de sus impactos específicos en la regulación emocional y la mejora de la concentración y coordinación en este grupo poblacional. Así pues… ¿Cómo influye la equinoterapia y la conexión con los caballos en el TDAH?

Terapias asistidas con animales: Más que compañeros

Aunque son conocidas bajo diferentes denominaciones (en Argentina son denominadas como terapias o intervenciones asistidas con animales, mientras que en España se las conoce como terapias asistidas con animales de compañía), desde épocas antiguas se sabe que los animales han convivido con los seres humanos haciendo que su calidad de vida mejore. Con lo anterior, se vinculan con una intervención directa que presenta una planificación de objetivos.

Terapia con caballos: ¿Cómo repercute en el TDAH?

Hay que contar con que el trabajo interdisciplinario es importante en cualquier campo, por lo que la participación de distintos profesionales de la salud y educación se hace indispensable. Y, en esto, aparecen los animales.

El abordaje de pacientes es diverso, abarcando todo tipo de casos. Por ejemplo se sugieren para el tratamiento de niños y adolescentes con autismo, síndrome de down, discapacidad, trastornos de conducta, problemas del lenguaje, TDAH, trastorno generalizado del desarrollo y trastornos sensoriales y de propiocepción, en los que puede mencionarse la parálisis cerebral.

¿Qué hay de la terapia asistida con caballos?

También conocida como equinoterapia, va más allá de un simple paseo. Pues busca aprovechar las características del caballo para habilitar y rehabilitar pacientes desde una perspectiva integradora y biopsicosocial. Y es que, este método terapéutico toma al caballo como un apoyo, y al ambiente ecuestre para poder contribuir con el tratamiento.

En muchos casos es tomada como recurso más que como una terapia en sí misma. Lo anterior, porque puede emplearse de manera inclusiva bajo la realización de actividades lúdicas a cargo de profesionales entrenados para ello. De esta forma, se presenta como una opción atractiva para personas de todas las edades.

Efectos en la salud

Siguiendo con esta misma línea, podemos afirmar que esta actividad produce y genera en quienes la realizan determinados beneficios, en distintos niveles:

  • A nivel sociorecreativo: Promueve valores vinculados con la inclusión, como la no discriminación, la no marginación y el respeto por las diferencias. Así como la igualdad de oportunidades.
  • A nivel físico: Aumenta la tolerancia a realizar ejercicio, la capacidad respiratoria y flexibilidad.
  • A nivel psicoemocional: Mejora el autocontrol, autoestima, autoconfianza, autonomía, independencia, comunicación y vinculación interpersonal.

La figura del caballo, esencial en el tratamiento

equinoterapia

El caballo es conocido por sus virtudes terapéuticas, dada su naturaleza receptiva y sensible para percibir conductas y estados de ánimo. Por eso, el trabajo con el mismo permite potenciar la comunicación entre animal y paciente, comprender reacciones y emociones que promuevan el disfrute por la realización de la actividad. Sin olvidar que también se da traspaso de calor, movimiento tridimensional y transmisión de impulsos rítmicos que benefician aspectos biomecánicos del movimiento humano (De la Barrera, 2020).

El animal siempre importa

Sin embargo, los caballos son una especie muy sensible al estrés. Los mismos, se ven afectados por la segregación de cortisol que, a la larga, puede ser crónica en las personas. En relación con esto, preservar la salud del animal también es importante. Asimismo, realizar estas actividades al aire libre resulta gratificante a nivel de los sentidos, por el contacto con el viento y el sol, la vista del paisaje, la audición de la naturaleza así como el olor y gusto de la lluvia.

Relación entre la terapia con caballos y el TDAH

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, DSM-V, en inglés) lo presenta como un trastorno de origen neurológico, caracterizado por una inatención persistente y/o hiperactividad-impulsividad que interviene con el funcionamiento o el desarrollo. Aparece en más de un contexto o situación, y afecta las relaciones con su entorno a nivel familiar, social y educativo (Castillo Armijo et al., 2021).

Una realidad preocupante

Asimismo, representa el trastorno psiquiátrico más prevalente en los niños y adolescentes, dado que afecta al 8% de los niños entre 8 y 12 años con una tendencia al crecimiento en las últimas décadas. Y, aunque existen diferentes perfiles del trastorno, en general, las dificultades se presentan en la autorregulación, en el prestar atención, en la presencia de impulsividad y/o hiperactividad. Específicamente el déficit atencional con hiperactividad puede mantenerse en la adolescencia e incluso en la adultez en un 50% (Eraud, 2020).

Vale destacar, la importancia de que el diagnóstico de estos casos sea realizado por profesionales de la salud. Sin embargo, profesionales de la educación pueden prevenir la presencia del trastorno atendiendo a las señales a pesar de no poder diagnosticarlo. En esto, el tratamiento resulta primordial y la equinoterapia como terapia alternativa puede resultar efectiva para tales casos.

Intervenciones en TDAH

La terapia asistida con caballos en el TDAH se encuentra dentro de las intervenciones no farmacológicas. Además, es considerada como alternativa eficaz e incluso complementaria de otras terapias. Esto es así ya que, por un lado, contribuye a una disminución de la sintomatología del trastorno y, por otro, la relación con el caballo proporciona un trabajo terapéutico a nivel de cognición, comunicación y de personalidad.

En este sentido, el animal pasa a ser más que un medio de transporte. Asimismo, las actividades buscan impulsar la reflexión, la consciencia y empatía hacia el caballo, al tiempo que generan sentimientos de pertenencia a la comunidad y respeto por el mamífero (Eraud, 2020).

Múltiples beneficios de la terapia con caballos en el TDAH

Se busca que la persona con dificultades que participe de prácticas con caballos, pueda aprender a visualizar su conducta en las reacciones del caballo. En este momento estará preparado para dominarse a sí mismo y manejar el caballo a nivel corporal. Es decir, la transferencia le permitirá mayor comprensión de cómo su comportamiento afecta a las personas que lo rodean y cómo modificándolo puede generar cambios en el entorno.

Especialmente, en la adolescencia suelen aparecer reprimendas y comentarios negativos del entorno por la actuación del joven con TDAH. Así, es probable que impacte en su autoconcepto. De hecho, un estudio realizado con un adolescente con TDAH y trabajo con equinoterapia demuestra cambios significativos a nivel del autoconcepto y comportamiento (Vives Vilarroig y Ruiz-Bernardo, 2020).

Finalmente, se evidencian modificaciones según la intensidad y la duración de la actividad física, dado que el ejercicio aeróbico de intensidad moderada y de corta duración muestran mejoras de la concentración, atención y desempeño en ciertas tareas, que con una sola sesión de actividad física de corta duración no se conseguirán (Castillo Armijo et al., 2021).

Conclusión

La terapia con caballos ha demostrado poseer múltiples beneficios para el abordaje del TDAH en todas las franjas etarias, pero su aplicación desde etapas tempranas garantiza, a la larga, mejores resultados para sobrellevar el trastorno en la adultez. Del mismo modo, el abordaje multidisciplinario brinda garantías de una comprensión integral del paciente, posibilitando que este posea una mejor calidad de vida en todos los ámbitos.

Referencias bibliográficas

  • Castillo Armijo, P. E., Henríquez Sepúlveda, C. E., Hernández Aburto, J. V., Montoya Castro, V. A. y Salgado Lecaro, Y. D. R. (2021). Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, diagnóstico, tratamiento y posibilidades. Revista Enfoques Educacionales18(1), 40-62. https://doi.org/10.5354/2735-7279.2021.61695
  • De la Barrera, M. L. (2020). Beneficios Físicos, Psicológicos y Sociales de las Terapias Asistidas con Caballos. Una Mirada desde el Neurodesarrollo. Revista de Equinoterapia, 1-16.
  • Eraud, A. (2020). Una propuesta de intervención de equinoterapia para niños con TDAH desde una perspectiva de protección animal. dA.Derecho Animal (Forum of Animal Law Studies), 11(2), 107-125.  https://doi.org/10.5565/rev/da.495
  • Vives Vilarroig, J. y Ruiz-Bernardo, P. (2020). Intervención Educativa con caballos para un adolescente con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. Edetania. Estudios y Propuestas Socioeducativos, (58), 105-131. https://doi.org/10.46583/edetania_2020.58.603