Las redes sociales han transformado nuestra forma de comunicarnos y compartir nuestras vidas, pero también han dado paso a fenómenos emergentes como el sadfishing. ¿Qué significa realmente este término? ¿Cómo afecta a quienes lo practican y a los que interactúan con sus publicaciones? Este fenómeno se ha convertido en una ventana a la expresión emocional en línea, y sus implicaciones en la salud mental y el bienestar merecen una mirada más profunda.

¿A qué nos referimos con sadfishing?

Aunque no existe un término específico en español para referirse a el sadfishing, podría traducirse como pesca triste o pesca de tristeza. Por ello, es un concepto que se utiliza para describir la práctica de publicar detalles sobre dificultades emocionales, sentimientos de incomprensión y desafíos interpersonales en las redes sociales con el propósito de obtener simpatía y atención de la comunidad en línea.

Sadfishing: ¿Qué es?

Dichas publicaciones suelen contener contenido negativo, ser personales y tener la intención de llamar la atención de otros usuarios de las redes. Y se convierte, hoy en día, en un fenómeno que ha proliferado en las redes sociales, siendo su comprensión importante debido a las posibles implicaciones para la salud mental y el bienestar de las personas, especialmente de los adolescentes (Saputra et al., 2023).

¿Qué se ha visto sobre los contextos en donde se practica?

En general, se ha visto que el sadfishing ha proliferado en contextos socioculturales donde existen presiones para seguir normas sociales, como por ejemplo, las de género. Además, las restricciones en la expresión de emociones negativas en interacciones sociales, y los desafíos socio-culturales y económicos que influye en la percepción de estas, tiene una fuerte incidencia.

Por otro lado, es importante considerar que el sadfishing puede manifestarse de manera diferente en diversos entornos, y su comprensión completa requiere un análisis detallado de las dinámicas sociales, culturales e históricas específicas de cada uno de estos. Aún mas, también implica considerar variables de índole mas microsociológica, como las referidas a los vínculos familiares y grupos de referencia y pertenencia mas cercano de las personas.

Hipótesis alternativas

No obstante, mientras que la explicación anterior comprende al sadfishing como una practica que, en general, se explica por la percepción de falta de apoyo emocional, también han surgido otros estudios donde se han realizado otras hipótesis. Así, investigaciones recientes han planteado que este puede no ser desencadenado únicamente por falta aguda percibida de apoyo social, sino que, en realidad, estaría más bien relacionado con un rasgo persistente de apego ansioso en la persona.

La comprensión de por qué ocurre tal actividad es un punto de partida para poder abordar este fenómeno relativamente nuevo. En consecuencia, permite poder ayudar a discernir la mejor manera de intervenir clínicamente con aquellos que lo practican y lo vivencian de manera negativa. Por supuesto, importa recordar que ambas hipótesis no son necesariamente excluyentes, sino que muy probablemente puedan estar impactando a la vez (Petrofes et al., 2022).

¿Qué es el apego ansioso?

El apego ansioso es un estilo de apego inseguro en el que una persona se preocupa excesivamente por la disponibilidad y la capacidad de respuesta de los demás, especialmente en situaciones de estrés o incertidumbre. Así, estas personas tienden a sentirse ansiosas, inseguras y necesitadas de atención y afecto constantes del resto.

Sumado a lo anterior, suelen tener dificultades para confiar en los demás y establecer relaciones saludables y satisfactorias. Por lo que, actualmente, se argumenta que este tipo de apego se desarrolla a menudo en la infancia como resultado de experiencias tempranas de cuidado inconsistente o inadecuado por parte de los cuidadores principales (Kalfon Hakhmigari et al., 2021).

Sadfishing y ansiedad: ¿Cómo se vinculan?

Sadfishing y ansiedad: ¿Cómo se vinculan?

Los hallazgos de algunos estudios reciente sugieren que la ansiedad correlaciona positivamente con el sadfishing, particularmente en adolescentes. De hecho, los jóvenes que informan niveles más altos de ansiedad también muestran una mayor tendencia a practicar sadfishing en las redes sociales.

Por ello, una posible explicación es que las personas con ansiedad suelen tener dificultades para expresar sus emociones negativas en interacciones sociales cara a cara. Y, de esa forma, encuentran en las redes sociales un lugar idóneo donde buscar apoyo emocional y atención.

Además, la sensación de ansiedad tiende a aumentar la necesidad de validación y aprobación de los demás, lo que lleva a los individuos a buscar simpatía en línea. En general, esta relación entre la ansiedad y el sadfishing sugiere que aquellos que padecen mayor ansiedad de rasgo, particularmente, pueden ser más propensos a practicarlo (Shabahang et al., 2023).

Un aspecto más a tener en cuenta

Asimismo, la depresión también se ha vinculado con el sadfishing en estudios recientes. Una plausible explicación de dicha relación es que las personas que padecen el cuadro experimentan, generalmente, sentimientos de soledad, desesperanza y falta de apoyo emocional. Lo que podría llevarlas a buscar validación y consuelo en las redes.

Signos que dan cuenta de sadfishing

Identificar a alguien que esté practicando sadfishing requiere de sensibilidad y comprensión de los signos que indican la conducta. Así, algunas señales incluyen:

  • Publicaciones frecuentes sobre dificultades emocionales, sentimientos de tristeza, soledad o desesperanza.
  • Búsqueda constante de validación y simpatía a través de publicaciones personales negativas.
  • Expresiones de sentirse incomprendido o desatendido en sus publicaciones.
  • Comentarios que sugieren una necesidad constante de atención y apoyo emocional por parte de los demás.

De igual manera, es importante recordar que estas señales varían según la persona y su situación individual. Por ello, si se sospecha que alguien está practicando sadfishing, es fundamental abordar la situación con sensibilidad y ofrecer apoyo emocional de manera respetuosa y con cautela.

Riesgos implicados en estas actividades

Es notoria la heterogeneidad de respuestas que una publicación en redes sociales puede tener. Como sabemos, Internet es un mundo donde convergen una multiplicidad de personas, y las actitudes de estas tienden a variar en gran medida.

Sadfishing y redes sociales: riesgos

El anonimato, la sensación de lejanía, entra otras cuestiones que producen las plataformas, suelen llevar a los individuos a comportarse de forma muy diferente. Por ello, es importante también tener en cuenta que el sadfishing no necesariamente producirá respuestas positivas. De esta manera, aparecen ciertos efectos negativos que podrían empeorar las vivencias de quienes, previamente, ya atravesaban dificultades en sus relaciones interpersonales (Zhao et al., 2022).

Efectos del sadfishing en el autoestima

Así, aunque algunas veces las reacciones a las publicaciones de sadfishing pueden ser de apoyo, existe siempre el riesgo de exposición a críticas, victimización y ciberacoso. En ese sentido, las respuestas perjudicarían todavía más la salud mental de quien busca comprensión y empatía.

Aunado a esto, las reacciones negativas supondrían un efecto detrimental en la autoestima y el bienestar emocional de quien publica, que puede actuar, a su vez, como un medio reforzador para seguir buscando validación en línea. Por ende, es importante comprender que la dependencia emocional no solo será propiciada por la retroalimentación positiva de los demás ante las publicaciones de sadfishing, sino también por las respuestas de ciberacoso y otras reacciones negativas en general (Lee et al., 2023).

Conclusión

Por todo esto, podemos decir que el sadfishing ha emergido como un medio para expresar dificultades emocionales en un mundo conectado digitalmente. Y, si bien puede brindar un espacio para el desahogo, sus efectos, especialmente en la salud mental de quienes lo practican, deben considerarse con seriedad. Además, la búsqueda de validación en línea puede generar respuestas variadas, desde apoyo hasta ciberacoso, lo que subraya la complejidad del fenómeno y la importancia de un abordaje respetuoso y empático que contemple las diversas situaciones que lo propicien.

Referencias bibliográficas

  • Kalfon Hakhmigari, M., Peled, Y., Krissi, H., Levy, S., Molmen-Lichter, M. y Handelzalts, J. E. (2021). Anxious attachment mediates the associations between early recollections of mother’s own parental bonding and mother–infant bonding: A 2-month path analysis model. Frontiers in Psychiatry, 12. https://doi.org/10.3389/fpsyt.2021.682161
  • Lee, M. H. L., Kaur, M., Shaker, V., Yee, A., Sham, R. y Siau, C. S. (2023). Cyberbullying, social media addiction and associations with depression, anxiety, and stress among medical students in Malaysia. International Journal of Environmental Research and Public Health, 20(4), 3136. https://doi.org/10.3390/ijerph20043136
  • Petrofes, C., Howard, K., Mayberry, A., Bitney, C. y Ceballos, N. (2022). Sad-fishing: Understanding a maladaptive social media behavior in college students. Journal of American College Health, 1-5. https://doi.org/10.1080/07448481.2022.2132110
  • Saputra, F., Uthis, P. y Sukratul, S. (2023). Let’s put mental health problems and related issues appropriately in social media: A voice of psychiatric nurses. Belitung Nursing Journal, 9(1), 96-99. https://doi.org/10.33546/bnj.2470
  • Shabahang, R., Shim, H., Aruguete, M. S. y Zsila, Á. (2023). Adolescent sadfishing on social media: anxiety, depression, attention seeking, and lack of perceived social support as potential contributors. BMC Psychology, 11(1). https://doi.org/10.1186/s40359-023-01420-y
  • Zhao, L., Wu, Y., Huang, X. y Zhang, L. (2022). Network anonymity and cyberbullying among Chinese adolescents: A moderated mediation model. International Journal of Environmental Research and Public Health, 19(2), 637. https://doi.org/10.3390/ijerph19020637