El uso excesivo de pantallas entre los jóvenes plantea interrogantes cruciales para la investigación científica. Y es que, a medida que la tecnología se entrelaza con el desarrollo temprano, surgen preguntas sobre su impacto en la salud mental y el bienestar. La exploración científica no solo destaca los riesgos potenciales, como la ansiedad y la falta de sueño, sino que también sugiere estrategias para un uso equilibrado. Comprender cómo la tecnología moldea el desarrollo temprano es esencial para cultivar hábitos saludables y promover un equilibrio sostenible en la era digital. Entonces… ¿Qué sabemos del uso excesivo del celular y otras pantallas y su impacto en el desarrollo?

Los “nativos digitales”

Las nuevas tecnologías, como los celulares y los medios interactivos en pantalla, forman parte integral de la vida diaria de los niños pequeños occidentales. Así, algunos autores afirman que los niños de hoy son “nativos digitales”. Lo anterior se debe a que han nacido en un ecosistema digital en constante cambio potenciado por los medios móviles. En este sentido, la edad a la cual los pequeños interactúan regularmente con los medios digitales ha disminuido de cuatro años en 1970 a cuatro meses en la actualidad.

Una revolución digital

uso excesivo de pantallas en el desarrollo

Los dispositivos electrónicos han revolucionado el aprendizaje, la comunicación y difusión de información. No obstante, investigaciones recientes indican que el uso de medios en pantalla puede tener graves efectos adversos en la salud infantil a largo plazo, convirtiéndose en una preocupación urgente de salud pública.

Y es que, aumenta la probabilidad de que los niños desarrollen algunas condiciones que pueden afectar su calidad de vida y desarrollo en forma integral. Algunas de estas podrían ser, por ejemplo, la obesidad, el hecho de experimentar problemas de comportamiento, las irregularidades en el sueño, o incluso tambíen un bajo rendimiento académico, entre muchos otros (Mupalla et al., 2023).

El tiempo en pantalla

La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP, en inglés) sugiere limitar la exposición a pantallas para niños pequeños a 30 minutos y hasta 2 horas. Lo anterior, varía dependiendo del grupo de edad mientras se fomente la práctica diaria de actividades físicas y un sueño adecuado. De manera similar, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no más de 1 hora para niños de 2 a 5 años. Sin embargo, la información sobre estas recomendaciones puede no ser universalmente conocida o seguida.

En un estudio sobre los conocimientos, actitudes y prácticas de asesoramiento de pediatras filipinos, investigadores describen que los profesionales son conscientes de los efectos del uso de medios en el desarrollo de niños y adolescentes, pero esta información no se discute comúnmente con las familias durante la consulta. Y, a pesar de estas directrices, hay padres que no siguen tales recomendaciones e introducen a niños menores de 2 años a medios digitales con exposiciones que superan las 2 horas diarias (Dy et al., 2022).

Uso excesivo de pantallas: ¿Qué pasa con la atención?

Ha habido un notable aumento en las opciones de pantalla en los últimos años. Esto incluye desde la variedad de dispositivos hasta el contenido en streaming. Acompañado a ello, incrementa la preocupación de que el tiempo frente a la pantalla pueda tener consecuencias negativas para la salud.

uso excesivo del celular

Específicamente, estudios en niños en edad escolar han demostrado asociaciones entre el aumento del tiempo dedicado a ver televisión y problemas de atención. Uno de ellos, por ejemplo, encontró que el aumento en el tiempo dedicado a ver televisión de los 5 a los 11 años estaba relacionado con problemas de atención en la adolescencia. En la muestra del mismo, se informó que los menores veían un promedio de 2 horas de televisión al día.

Otro estudio reciente examinó detalladamente los comportamientos sedentarios en adolescentes. Esta investigación obtuvo como uno de sus principales resultados que el uso excesivo de pantallas debería considerarse un factor de riesgo para los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) (Nikkelen et al., 2014).

Aún más evidencia

Sumado a lo anterior otros investigadores informaron que el tiempo de visualización de televisión superior a las 2 horas al día, estaba asociado con un aumento de problemas de atención en niños mayores. Adicionalmente, un metaanálisis concluyó que el tiempo dedicado a ver la televisión o jugar entre los niños de 4 a 17 años estaba modestamente asociado con síntomas posteriores de TDAH.

Por otro lado, informes en niños pequeños y en edad preescolar han relacionado el tiempo dedicado a ver televisión por encima de 1.5 horas con problemas posteriores de comportamiento y gestión emocional. No obstante, hay menos investigaciones que examinan las asociaciones entre la exposición al tiempo frente a la pantalla y el desarrollo del comportamiento en los años preescolares, lo que resulta una gran limitación. En este sentido, la mayoría de los estudios se han centrado en niños en edad escolar (Tamana et al., 2019).

Otras dimensiones del uso excesivo del celular y pantallas

Además de las dificultades en la atención, se han hallado múltiples dimensiones del desarrollo afectadas. A propósito de lo anterior, un aumento en el tiempo frente a la pantalla estuvo negativamente asociado con diversas puntuaciones. Entre ellas, los dominios de comunicación, resolución de problemas y habilidades personales y sociales de los niños, después de ajustar por posibles factores de confusión.

consecuencias del uso excesivo del celular

Asimismo, se ha documentado una relación significativa entre un mayor tiempo de exposición a pantallas y un desarrollo deficiente en la comunicación y el lenguaje. Y es que, la exposición excesiva al tiempo frente a la pantalla puede reducir el tiempo durante el cual el niño participa en conversaciones con adultos y niños mayores, lo que puede llevar a un desarrollo del lenguaje deteriorado. Por otro lado, también se encontró que el tiempo frente a la pantalla se asociaba con un desarrollo social y de resolución de problemas más deficiente.

Pantallas y comportamiento

También existe cierta evidencia de que ver la televisión puede influir negativamente en el comportamiento de los niños. De hecho, se ha encontrado que los menores expuestos a programas de televisión para adultos desde los 6 meses de edad tenían mayor riesgo de problemas del desarrollo generalizado, comportamientos desafiantes opositivos, problemas emocionalmente reactivos, agresión y conductas externalizadas.

Además, niños de 3 años con una mayor exposición a la televisión parecen ser más propensos a exhibir comportamientos violentos. Sin embargo, es importante destacar que un mayor tiempo frente a la pantalla puede ser consecuencia de la limitación de tiempo y habilidades de los cuidadores para interactuar con los pequeños.

Por lo tanto, las asociaciones pueden no estar biológicamente relacionadas con el tiempo frente a la pantalla. Así, también pueden ser el resultado de una participación más limitada de los padres en actividades de juego y aprendizaje (Rocha et al., 2021).

Conclusión

Resulta importante señalar que no todo el tiempo frente a la pantalla puede afectar negativamente el desarrollo infantil. Pues las actividades mediadas por pantalla, como contar cuentos, tuvieron efectos positivos en el desarrollo infantil durante la pandemia de COVID-19. Sin embargo, la investigación científica destaca desafíos.

Beneficios como el aprendizaje interactivo pueden ser eclipsados por desventajas como el deterioro del desarrollo social y emocional. Por ende, la complejidad radica en equilibrar el acceso a la tecnología con límites saludables. La continua exploración científica es esencial para comprender los impactos precisos, guiando a padres y educadores hacia un uso consciente y beneficioso de las pantallas en la vida de los niños. Te recomendamos visitar nuestro curso sobre telepantallas donde hablamos sobre su impacto neuropsicológico y su abordaje.

Referencias bibliográficas

  • Dy, A. B. C., Dy, A. B. C. y Santos, S. K. (2023). Measuring effects of screen time on the development of children in the Philippines: a cross-sectional study. BMC public health23(1), 1261. https://doi.org/10.1186/s12889-023-16188-4
  • Muppalla, S. K., Vuppalapati, S., Reddy Pulliahgaru, A. y Sreenivasulu, H. (2023). Effects of Excessive Screen Time on Child Development: An Updated Review and Strategies for Management. Cureus15(6), e40608. https://doi.org/10.7759/cureus.40608
  • Nikkelen, S. W., Valkenburg, P. M., Huizinga, M. y Bushman, B. J. (2014). Media use and ADHD-related behaviors in children and adolescents: A meta-analysis. Developmental psychology50(9), 2228-2241. https://doi.org/10.1037/a0037318
  • Rocha, H. A. L., Correia, L. L., Leite, Á. J. M., Machado, M. M. T., Lindsay, A. C., Rocha, S. G. M. O., Campos, J. S., Cavalcante E Silva, A. y Sudfeld, C. R. (2021). Screen time and early childhood development in Ceará, Brazil: a population-based study. BMC public health21(1), 2072. https://doi.org/10.1186/s12889-021-12136-2
  • Tamana, S. K., Ezeugwu, V., Chikuma, J., Lefebvre, D. L., Azad, M. B., Moraes, T. J., Subbarao, P., Becker, A. B., Turvey, S. E., Sears, M. R., Dick, B. D., Carson, V., Rasmussen, C., CHILD study Investigators, Pei, J. y Mandhane, P. J. (2019). Screen-time is associated with inattention problems in preschoolers: Results from the CHILD birth cohort study. PloS one14(4), e0213995. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0213995