La escritura es uno de los aprendizajes más importantes que adquirimos al inicio de la educación formal. A través de esta, encontramos una herramienta para expresar nuestras ideas y pensamientos. Asimismo, es fundamental para consolidar diversos tipos de aprendizaje, pues nos ayuda en al análisis y resolución de diferentes problemas. Todo esto, hace evidente la importancia del desarrollo de la escritura. Por lo tanto, según los modelos de escritura, es necesario que al inicio del aprendizaje y la enseñanza se lleve a cabo una constante estimulación y corrección que permita perfeccionar este proceso.

¿Cómo ocurre el desarrollo la escritura?

La escritura es una de las tareas más complejas que adquirimos debido a que están implicados diversos procesos cognitivos, motores y afectivos. Asimismo, su aprendizaje se produce a partir del desarrollo del lenguaje oral y va muy de la mano con el aprendizaje de la lectura. A partir de estas premisas, se han propuesto diferentes modelos que explican los procesos involucrados en el desarrollo de la escritura.

Modelo de escritura de tres procesos

Según el modelo de escritura planteado por Lebrero, Fernández y García (2015) y Canales et al. (2014), en el desarrollo de la escritura están implicados tres procesos:

  • Planificación: Se incluye el planteamiento de objetivos, conciencia de las competencias personales, identificación de características y la toma de decisiones. Por lo tanto, el escritor selecciona los objetivos de la escritura, genera ideas, recupera y organiza información desde la memoria a corto y largo plazo. Asimismo, es necesario activar la coordinación motora para preparar el cuerpo y llevar a cabo la acción.
  • Textualización o producción: Incluye la elaboración mental del contenido y su transcripción al texto escrito. Es decir, se recupera el contenido semántico almacenado en la memoria a largo plazo. Seguidamente, se redacta el texto teniendo en cuenta normas pragmáticas, retóricas y lingüísticas.
  • Revisión: El escritor revisa de manera constante el proceso de producción y su resultado. Por lo tanto, a lo largo del desarrollo del texto debe inspeccionar el enfoque del escrito, las ideas, la estructura, ortografía, puntuación y presentación. En resumen, ha de revisar tanto el contenido como la forma en la que está siendo expresado (Cassany, 2002).

Modelo de escritura de cuatro procesos

Por otro lado, encontramos el modelo de escritura de Cuestos (2000), citado por Canales et al. (2014), quien afirma que hay cuatro procesos psicológicos involucrados en el desarrollo de la escritura:

  • Planificación: Se encarga de la organización previa del mensaje que se quiere escribir. En primer lugar, se selecciona el tema que se quiere abordar. En segundo lugar, se escogen los aspectos a destacar, cómo serán expresados, a quién(es) va dirigido y qué objetivo se quiere lograr. Cuando existen dificultades en este aspecto, se relacionan con problemas en la memoria verbal y la memoria a largo plazo.
  • Estructura sintáctica: Se selecciona la estructura lingüística para transmitir el mensaje. En este caso, la gramática estaría en función a las demandas contextuales, pragmáticas y lingüísticas. Por lo tanto, se tienen en cuenta la estructura y los signos de puntuación que dan sentido y significado al mensaje.
  • Búsqueda del léxico: Se gestiona la selección de palabras más adecuadas. Esto dependerá de la riqueza léxica del escritor y su capacidad de mantener la semántica en lo que escribe.
  • Procesos motores: Su función en el proceso es informar y ejecutar la secuencia necesaria de movimientos para poder ejecutar el proceso correcto de escritura.

Bases para el aprendizaje y desarrollo de la escritura

Se tiene en consideración la etapa previa al aprendizaje de la escritura para motivar al niño y prepararlo en la adquisición de técnicas de escritura.

En principio, se necesita de la educación de las manos, los dedos y la vista. Por un lado, toma protagonismo, al igual que en la lectura, la percepción de las pequeñas diferencias en aspectos auditivos y visuales.

Esto se hace con el fin de desarrollar la capacidad de reproducir las letras con exactitud, fundamental en la escritura. En consecuencia, es crucial realizar ejercicios de percepción de colores, formas y tamaños.

Por otro lado, es clave ayudar a desarrollar la destreza de manos y dedos, por ejemplo, con actividades de dibujo y pintura.

Y es que, estas permiten que se aprenda a manejar adecuadamente cualquier tipo de instrumento, incluyendo el lápiz. También, se pueden hacer actividades como cortar, abrochar botones, confeccionar mosaicos, construir figuras con cubos o hacer y deshacer nudos, entre otras.

Por último, es fundamental realizar ejercicios físicos y del lenguaje. En este caso incluimos estimulación a través de la música y juegos que incorporen la expresión de opiniones, entre otros. A nivel físico, es importante la estimulación de las actividades de posicionamiento del cuerpo. En ellas, debemos añadir la enseñanza de cómo coger correctamente el lápiz o posicionar el cuerpo para facilitar el proceso de escritura.

Métodos de la enseñanza de la escritura

Existen diversos métodos para enseñar la escritura. Aun así, hay dos que destacan en su desarrollo.

El primer método es el sintético, que parte de la enseñanza de los elementos que componen las letras, hasta llegar a escribirlas y así completar sílabas, palabras y oraciones.

Este método se conforma en tres etapas. En la primera, los niños deben trazar óvalos y palos hasta adquirir una adecuada destreza con el lápiz.

En la segunda etapa, se enseña el alfabeto, en diversas formas y presentaciones para evitar interferencias en el aprendizaje.

Por último, la tercera etapa inicia con la escritura de palabras y frases. Aquí es importante la repetición constante de modelos que sean lo más similares posibles.

No obstante, este método muestra algunos inconvenientes:

  • Pérdida de interés para el aprendizaje de la escritura.
  • Exigencia de perfección inicial que correspondería a estadios posteriores.
  • Disminución de la adaptabilidad a las diferencias individuales.
  • Poca estimulación de la creatividad.

Como respuesta a las dificultades presentes en el modelo sintético, surge otro tipo de métodos, los analíticos. En este caso, la enseñanza y desarrollo de la escritura parte de unidades completas, es decir, empieza con las palabras para descender, posteriormente, en letras y rasgos peculiares. Por lo tanto, se espera que el aprendizaje de la escritura sea agradable y con sentido, usando palabras y frases ligadas a la experiencia.

Además, intenta adecuar el aprendizaje al nivel de desarrollo. Así como características intelectuales y anatómicas del alumno. Ahora, se necesita una etapa de preparación previa para que el grado de desarrollo motor y mental le permita superar las dificultades en el aprendizaje (Ortega y Ortega, 2013).

Subsistemas en el desarrollo de la escritura

Como vimos anteriormente, la escritura es una actividad compleja que necesita de preparación y práctica para desarrollarse correctamente. Por lo tanto, existen diferentes subsistemas que están implicados en esta actividad. Según Matute (1997) serían siete:

  • Trazo gráfico.
  • Composición gráfica de la palabra.
  • Separación entre palabras.
  • Acento ortográfico.
  • Puntuación.
  • Gramática.
  • Coherencia de los textos.

Cada uno de estos subsistemas se rige por medio de reglas funcionales y estructurales que permiten aislar y enseñarse de manera separada.

El dominio de estos aumenta de manera progresiva con los años escolares. Por consiguiente, lograr un dominio en aspectos gráficos permite tener una caligrafía legible. Además, el manejo de aspectos conceptuales dará la posibilidad de producir un escrito con una estructura que exprese los pensamientos de manera coherente.

Conclusión

La escritura es un aprendizaje complejo. Depende de aspectos cognitivos y motores que hacen que sea fundamental tener una estimulación desde los primeros años de vida. En esta, no solo es importante la estimulación del lenguaje, sino que es imperante tener bases sólidas en la motricidad fina.

Asimismo, para la enseñanza es importante propiciar actividades artísticas y manuales dado que ayudarán al niño a tener un desarrollo de la escritura más fluido. Además, es clave tener en cuenta su adaptación y motivación al aprender, aspecto fundamental liderado por el docente a través del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Referencias bibliográficas

  • Canales, R. C., Velarde, E. M., Meléndez, C. M. y Lingán, S. (2013). Factores neuropsicológicos y procesos cognitivos en niños con retraso en la escritura y sin retraso en la escritura. Propósitos y Representaciones1(2), 11-29. https://doi.org/10.20511/pyr2013.v1n2.22
  • Cassany, D. (2002). La cocina de la escritura. Editorial Anagrama.
  • Lebrero, P., Fernández, D. y García, E. (2015). Neurociencia de la lectura y escritura. En Lectoescritura. Fundamentos y estrategias didácticas. Síntesis, Madrid, 15-42.
  • Matute, E., Roselli, M. y Ardila, A. (2010). Trastorno de la expresión escrita. En Neuropsicología del desarrollo Infantil. Manual Moderno.
  • Ortega, A. J. P. y Ortega, M. de los Á. P. (2013). Desarrollo didáctico de la escritura. Cauce: Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas36, 237-250. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=51782265178226