Cuando hablamos de las funciones del sistema nervioso central es inevitable pensar en el conjunto de redes neuronales, neurotransmisores e interacciones interhemisféricas que se producen en nuestro cerebro. ¿Sabías que muchas de estas funciones se ven alteradas por enfermedades tan comunes como la diabetes mellitus? Este tema es relevante para el estudio médico, pero también para la comprensión del deterioro cognitivo que se manifiesta de muchas maneras, siendo el aspecto conductual la respuesta cognitiva de lo que sucede en el cerebro. Las neurociencias y la neuropsicología intentan profundizar en dicha relación en el transcurso de la enfermedad. En esta ocasión, exploraremos un poco más sobre la diabetes mellitus tipo II asociada a la pérdida de memoria.

En primer lugar, ¿qué es la diabetes mellitus?

Para comenzar, señalamos que el término diabetes mellitus se aplica al conjunto de alteraciones heterogéneas del metabolismo, cuyo factor principal es la hiperglucemia crónica.

Es decir, la causa conlleva una alteración en la secreción de insulina.

Siguiendo esta línea, también se considera como una variación de la acción de la insulina, o incluso ambas, produciéndose así la diabetes mellitus tipo I o tipo II.

Diabetes mellitus I

La diabetes mellitus I (DM-I) es una deficiencia del páncreas en la que no se produce insulina o se produce en muy pocas cantidades.

Generalmente, se le conoce como insulinodependiente. Suele ser diagnosticada en niños, jóvenes y adultos jóvenes.

Este tipo de diabetes constituye solo el 5 o 10 % de la población con diabetes, ya que es menos común que la diabetes mellitus II (NIDDK, 2021).

Diabetes mellitus II

La diabetes mellitus II (DM-II) conlleva una resistencia del páncreas para producir insulina. Esto significa que la insulina entra a las células del cuerpo en menor proporción, por lo que no puede proveer de energía al cuerpo de forma regular.

En consecuencia, al haber un aumento de azúcar en el torrente sanguíneo, al páncreas le resulta más difícil el producir insulina, por lo que esto llevaría a una irregularidad en los niveles de azúcar en sangre. Es más común que este tipo de diabetes aparezca a partir de los 45 años en adelante.

Sin embargo, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (OCD) señaló en 2020, que la enfermedad está apareciendo cada vez más en niños y jóvenes. Siendo algunos factores de riesgo la herencia genética, una mala alimentación, el sobrepeso y una carencia de actividad física.

La diabetes mellitus II y su relación con el deterioro cognitivo

Hemos visto, a breves rasgos, las diferencias entre la DM-I y la DM-II. Ahora, a lo largo del tiempo se ha observado que pacientes con DM-II suelen tener dificultades en el aprendizaje. Principalmente, cuando hablamos de la memoria.

Entonces, nos queda una pregunta clave que resolver: ¿Por qué los pacientes con diabetes pierden la memoria en el transcurso de su padecimiento?

Imagen 1. Murinos transgénicos con cuerpos que desarrollaron problemas de memoria y motriz. Imagen obtenida de: Martínez (2021)

Martínez y Villagómez (2019) investigaron, a través de ratones de laboratorio, cómo se producían alteraciones de beta-amiloide ().

Y, observaron cierta irregularidad en la producción de insulina como aspecto clave en la pérdida de memoria.

Adicionalmente, encontraron que ciertas células como las β-pancreática, son responsables de una mala secreción de insulina.

Esto conlleva que el páncreas genere cúmulos de células amiloides, mejor conocidas como islotes, que llegan al cerebro.

Así, se desarrollan de forma precoz y, como resultado, se producen cuerpos en áreas del hipocampo que se encargan de funciones de memoria.

Una característica importante en estos procesos son los desajustes bioquímicos dentro del cerebro, los cuales explicarían la apoptosis acelerada en la neurodegeneración en los procesos de alzhéimer por proteínas (Mondragon-Rodríguez et al., 2008).

El problema del azúcar en el cerebro

Dentro del transcurso de la enfermedad por DM-II será importante considerar que cuando la insulina no se adhiere a las células dentro del organismo, causará que las células amiloide y β-pancreáticas, producidas en el páncreas, viajen por el torrente sanguíneo llegando a ser tóxicas para todo el cuerpo.

Causando, así, deterioro y alteración de funciones esenciales para determinados órganos del cuerpo; particularmente, el sistema nervioso central (SNC).

Además, cuando dichas células de amiloide y β-pancreáticas llegan al cerebro y son procesadas en la barrera hematoencefálica (BHE), estarán en contacto directo con células llamadas astrocitos, que se encargan de la absorción de nutrientes y de esparcirlas a las neuronas.

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Lamentablemente, como existe una alta cantidad de azúcar en la sangre, los astrocitos no producirán una encima conocida como neprilisina.

Esta tiene la función de metabolizar péptidos y enzimas que degradan la insulina en la sangre.

Trasoff-conaway et al. (2015) hipotetizó sobre cómo la desregulación de insulina por células de amiloide y β-pancreáticas podrían ser un factor importante para el desarrollo de pérdida de memoria y de la enfermedad de Alzheimer.

Así, mencionó que dependía, en gran medida, del intercambio nutrimental entre tejido sanguíneo y celular mediante astrocitos, neuronas y la microglía.

Sin embargo, se observó que dentro del líquido intersticial se irrigaban células amiloide y β-pancreáticas que generaban células precursoras de la beta-amiloide en el cerebro. Como resultado, esto explicaría la relación entre la enfermedad de Alzheimer y la demencia (Martínez y Villagómez, 2019).

Diabetes mellitus tipo II y pérdida de memoria

Como hemos visto, la DM- II degenera gradualmente las vías de comunicación del torrente sanguíneo y las redes neuronales. A continuación, analizamos las estructuras afectadas:

  • Hipocampo: Encargado de los procesos de memoria a corto y largo plazo.
  • Tracto mamilotalámico: Involucrado en los procesos de memoria mediante la regulación emocional y conductual.
  • Giro del cíngulo: Procesa la información conductual, memoria y aprendizaje que se ligan a una o varias emociones.
  • Complejo talámico: Se enlaza con la memoria motora y sensitiva; así como también con las emociones del entorno.
  • Corteza entorrinal: Promueve la interconectividad entre el hipocampo y la cognición, ya que consolida y forma los recuerdos.

La pérdida de cualquiera de estas estructuras puede generar no solo una pérdida severa de memoria, sino también de las propias estructuras que están involucradas en la percepción y reconocimiento visual. Dichas estructuras juegan un papel importante en el procesamiento y traducción de información del entorno para generar respuestas.

Conclusión

En el transcurso de la DM-II en la pérdida de memoria, lo que principalmente se pueden identificar son las deficiencias de dominios cognitivos, lo cual muestra afectaciones directas de aspectos celulares y neuronales.

Estos tienen su origen dentro del proceso de degradación de la insulina y al llegar al cerebro causan el proceso de la fosforilación de Aβ.

Aspecto que conducirá a un mayor riesgo neurodegenerativo, afectando áreas cognitivas incluyendo la memoria. Además, puede alterar procesos neuronales involucrando la velocidad de procesamiento, función ejecutiva y funciones motoras.

Así pues, las medidas de prevención de manera inmediata podrán abrir la posibilidad de realizar una adecuada evaluación, diagnóstico y tratamiento para este padecimiento. De manera que ayudaría a generar una mejor intervención médica y neurológica en patologías que se asocian al deterioro de memoria o cognitivo de magnitud leve, moderada, grave o progresiva.

Referencias bibliográficas

  • Asociación Mexicana de Psicología Hospitalaria (9 de junio de 2021). Masterclass: La Relevancia de la Diabetes Mellitus 2 en la Pérdida de la Memoria [Archivo de vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=0NJWD4PfJWE&t=17s
  • Centers for Disease Control and Prevention [CDC]. (2021). Diabetes Risk Factors. Centers for Disease Control and Prevention. https://www.cdc.gov/diabetes/basics/risk-factors.html
  • Martínez, D. y Villagómez, V. (2019). La diabetes mellitus tipo II asociada a la pérdida de memoria. UNAM, 25-27.
  • Mondragón-Rodríguez, S., Gu, N., Manseau, F. y Williams, S. (2018). Alzheimer’s Transgenic Model Is Characterized by Very Early Brain Network Alterations and β-CTF Fragment Accumulation: Reversal by β-Secretase Inhibition. Frontiers in cellular neuroscience12(121), 1-17. https://doi.org/10.3389/fncel.2018.00121
  • National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases [NIDDK]. (2021). Type 1 Diabetes. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. https://www.niddk.nih.gov/health-information/diabetes/overview/what-is-diabetes/type-1-diabetes
  • Tarasoff-Conway, J. M., Carare, R. O., Osorio, R. S., Glodzik, L., Butler, T., Fieremans, E., Axel, L., Rusinek, H., Nicholson, C., Zlokovic, B. V., Frangione, B., Blennow, K., Ménard, J., Zetterberg, H., Wisniewski, T. y de Leon, M. J. (2015). Clearance systems in the brain-implications for Alzheimer disease. Nature reviews. Neurology, 11(8), 457-470. https://doi.org/10.1038/nrneurol.2015.119